Los 5 principios para definir un insight paso a paso
¿No sabes por dónde empezar? Estos 5 pasos pueden ayudarte a estructurar tu proceso de trabajo y facilitar que te llegue la inspiración:
Establece el contexto. Intenta explicar de manera sencilla y clara cuál es la situación actual. Puedes observar cómo se comportan las personas en un contexto relacionado con tu producto o servicio, qué piensan, qué sienten y, sobre todo, qué están tratando de conseguir con sus acciones.
Comunica el dilema. Una parte fundamental de la definición de un insight es comprender las barreras que están impidiendo que los consumidores consigan lo que quieren con un producto, servicio o experiencia determinados. En general, estos dilemas están relacionados con sus valores, comportamientos, necesidades y deseos. Intenta detectar emociones intensas, conflictos, tensiones e incomodidades en el consumidor. Sin este dilema, no hay ningún problema que resolver y por tanto no hay necesidad de una solución: por eso, es el conflicto lo que te da la oportunidad de conectar realmente con el cliente potencial.
Explica el porqué. En esencia, un insight es un descubrimiento que explica por qué las cosas ocurren de una determinada manera. Debe ser un resumen conciso del comportamiento observado, que incluya una descripción de la actividad y el porqué de la misma. Si quieres incrementar o cambiar un comportamiento de una persona, tienes que entender la razón que lleva a esa persona actuar así. Solo si puedes explicar el porqué serás capaz de encontrar el "cómo".
Busca la motivación. Las verdaderas razones del comportamiento de las personas suelen estar ocultas, por eso no es suficiente con detenernos en sus explicaciones. Los usuarios de un producto o servicio están motivados para cambiar los problemas y tensiones que existen en sus vidas, y que se manifiestan a través de necesidades no resueltas. Para encontrar insights, intenta identificar las tensiones del cliente potencial en cuatro áreas fundamentales: fisiológica, emocional, cognitiva y ambiental. En definitiva, busca los aspectos frustrantes de una experiencia y habrás dado con la motivación principal para cambiar.
Visualiza el ideal. Por último, el quinto paso para obtener el insight buscado es imaginarte el estado final o situación ideales que el consumidor está buscando. No te centres en describir la solución, sino la manera en que el usuario querría sentirse, su experiencia ideal. Un truco muy útil es ponerte literalmente en el lugar del usuario y empezar diciendo: "Me encantaría que hubiera..." para a continuación describir esta situación ideal desde su perspectiva.
Cómo expresar adecuadamente tu insight
Los pasos anteriores sirven para llevar a cabo un análisis adecuado del problema y la solución, pero sigue faltando un detalle importante: el lenguaje que usas para expresar tu insight y hacer que los demás compartan tu visión.
Un insight bien expresado conseguirá que los equipos de diseño e innovación puedan desarrollar productos y servicios realmente interesantes y competitivos. Para conseguirlo, se recomienda estructurar tu insight en tres frases:
Describe la situación actual y el comportamiento del usuario. "Me gusta poner música mientras limpio la casa, porque me motiva y me da energía".
Describe el dilema del consumidor y por qué esta situación le resulta frustrante. "Pero el sonido de mi móvil deja mucho que desear, y si la reproduzco en el ordenador, molesto a mis hijos pequeños y a mis vecinos".
Describe la situación ideal del consumidor. "Me encantaría que hubiera unos auriculares inalámbricos de largo alcance, para poder escuchar música con buena calidad y sin molestar a nadie".
Un truco importante: escribe siempre en primera persona para ayudar a conectar mejor con el consumidor.