Resumen

Un programa de experimentación efectivo se mide con criterios claros y accionables. La clave es priorizar métricas de proceso y aprendizajes cuando la conexión directa con revenue no es viable. Así se impulsa la cultura de experimentación, se detectan cuellos de botella y se toma mejor decisión con datos.

¿Cómo medir un programa de experimentación sin perder el foco en negocio?

Aunque el objetivo final es impactar los resultados de negocio, no siempre se puede instrumentar cada experimento para ligarlo a revenue. Por eso, al empezar conviene “enamorarse del proceso” y medir cómo funciona el programa más que cada resultado individual.

  • Definir métricas de éxito de proceso antes que de resultado final.
  • Reportar aprendizajes por experimento, aun si hay pruebas “ganadoras” o “perdedoras”.
  • Comparar siempre con el periodo anterior para evaluar progreso.

¿Qué métricas de proceso y cultura conviene rastrear?

Medir la “salud” del sistema permite moverse más rápido y mejorar la ejecución. Estas métricas reflejan la calidad del flujo de ideas y la participación del equipo.

¿Cuáles son ejemplos de métricas de proceso?

  • Ideas enviadas a la base de conocimiento por mes.
  • Miembros del equipo que sugieren ideas.
  • Ideas aprobadas para entrar al backlog de experimentación.
  • Experimentos lanzados por trimestre (Q1 y trimestres clave).
  • Resultados de pruebas: ganadoras, inconclusas/planas y perdedoras.
  • Ejemplo de reporte: 12 pruebas en Q1; 6 ganadoras, 2 inconclusas, 4 perdedoras.

¿Cómo evitar métricas de vanidad en experimentación?

  • No medir solo por “experimentos lanzados”.
  • Evitar incentivos que lleven a cambios triviales (ej.: colores de botón en todas las páginas).
  • Seleccionar métricas menos manipulables y alineadas con aprendizajes útiles.
  • Usar un marco de referencia del área de recursos para complementar la evaluación.

¿Cómo usar relaciones entre métricas para mejorar el programa?

Lo más valioso es medir el relacionamiento entre métricas. Si se duplican las ideas, en teoría deberían aumentar los experimentos; si no sucede, hay un gap que señala un cuello de botella. Esto permite priorizar mejoras y construir casos de negocio con evidencia.

¿Qué cuellos de botella y recursos priorizar?

  • Falta de front end developers para implementar pruebas.
  • Equipos del producto core con backlog lleno y poca disponibilidad.
  • Uso de datos para pedir un front end developer dedicado a experimentación.
  • Aumentos en ideas sin aumento proporcional de lanzamientos indican bloqueos.

¿Qué tiempos de estado conviene monitorear?

Desde project management, seguir “tiempos en fase” ayuda a detectar necesidades del equipo. - Días promedio en fase de diseño por trimestre. - Ejemplo orientativo: pasar de 7 a 12 días sugiere falta de diseñadores. - Medir por estado: diseño, desarrollo, QA y análisis de resultados. - Evitar exceso de análisis, pero cuidar la trazabilidad de punta a punta.

Comparar trimestre contra trimestre permite ver crecimiento real, participación de colaboradores y calidad del flujo. Medir varias métricas en conjunto, sin redundar, revela dónde apoyar más al equipo y cómo mantener viva la cultura de experimentación.

¿Te gustaría compartir qué métricas ya estás usando y qué bloqueos detectaste?