Daniel Carrillo Gavilanes
muy bueno este nuevo formato de curso tipo entrevista!
La experimentación efectiva es el motor silencioso del crecimiento: cuando se hace bien, mejora decisiones, reduce riesgos y acelera el aprendizaje. Aquí se explica, con ejemplos reales y sin adornos, cómo pasar de ideas sueltas a experimentación sistemática que impulsa growth en equipos de marketing, producto y tecnología, evitando errores comunes como llamar A/B test a comparar “peras y manzanas”.
¿Qué es experimentación sistemática en growth?
La experimentación es parte de nuestra naturaleza: probamos causas y efectos desde que nacemos. En negocios, el salto clave es volverla sistemática: documentar iniciativas, compartir aprendizajes y buscar, en la medida de lo posible, determinar causalidad.
¿Por qué un A/B test mal planteado invalida resultados?
Un ejemplo frecuente: mostrar una versión a usuarios de Facebook y otra a los de Google y llamarlo A/B test. Eso mezcla poblaciones distintas y produce resultados engañosos.
¿Qué buscan las empresas al invertir en experimentación?
Sea una startup, un e-commerce directo al consumidor o una marca tecnológica, el objetivo es el mismo: tomar mejores decisiones. Mitigar riesgos, descartar iniciativas que no aportan y redoblar esfuerzos en las que sí funcionan.
Trabajos como los de Carlos Trujillo en la agencia Spiro (del grupo CXL) muestran cómo estructurar y escalar programas de experimentación para tecnología, startups de alto crecimiento y marcas DTC.
¿Qué perfiles de programas existen: CRO, CXO y madurez?
La práctica muestra tres perfiles claros que pueden coexistir y evolucionar con el tiempo.
¿Cómo empezar y escalar la experimentación efectiva?
La clave es pasar de la intuición a un sistema replicable. Desde empresas pequeñas hasta equipos en compañías líderes, el objetivo es ordenar la curiosidad y operar con alta velocidad y rigor.
¿Qué habilidades y conceptos clave aparecen?
Estos son los pilares que sostienen la práctica cotidiana de probar, aprender y decidir.
¿Tienes un caso, duda o aprendizaje sobre tu programa de experimentación? Compártelo y conversemos cómo hacerlo más claro, rápido y útil para tu equipo.
Daniel Carrillo Gavilanes
muy bueno este nuevo formato de curso tipo entrevista!
Donny Daniel Vásquez Ramos
Me parece increible este formato para aprender. Mensiento como si estuviera en un foro de aprendizaje.
Brutal!
Mauricio Combariza
Invertir en experimentación ayuda a:
Los perfiles de las empresas en cuanto a experimentación son:
Experimentar: Hace parte del aprendizaje natural de la naturaleza humana.
Experimentación sistemática: Es documentar las iniciativas, logrando tomar desiciones basadas en resultados.
Alexander Flores Rayme
Que buen curso LPTM, perdon 😄, pero estas son las veces que digo, Platzi es GOD. Ojala puedan implementar mas curso asi como para terminar de comprender conceptos de cursos anteriores con experiencias que ejecutan este proceso y poder tener un mejor entendimientos, tome los 2 cursos anteriores de carlos y estuvieron fantasticos y solo con esta clase mas, como que redondea todo lo aprendido, gracias platzi 💚
Alexander Flores Rayme
01 ¿Cómo la experimentación sistemática puede transformar un negocio?
Cuando una empresa decide invertir en experimentación, su objetivo principal es tomar decisiones más informadas. Esta inversión busca mitigar riesgos y descartar ideas o iniciativas que no beneficien al negocio, al mismo tiempo que refuerza aquellas que sí lo hacen.
Existen tres tipos de empresas en términos de experimentación:
Todas las empresas, especialmente en tecnología y startups, son productos de la experimentación constante. Se destaca la importancia de la experimentación sistemática, que implica documentar iniciativas y fomentar una mentalidad que permita determinar resultados y tomar acciones basadas en experimentos.
El objetivo es convertir la experimentación en un sistema de gestión que ordene la curiosidad de los equipos y conduzca a un alto rendimiento.
MARIA TERESA PANIAGUA RIVERA
A darle con todo
María del Consuelo Irastorza Vázquez
Un A/B test mal diseñado no solo desperdicia tráfico: compromete la toma de decisiones estratégicas. El error más común es confundir comparación con experimentación, como cuando se enfrentan audiencias distintas (ej. Facebook vs. Google) y se asume causalidad donde solo hay correlación. Sin control de variables, segmentación homogénea y una hipótesis clara, los “insights” obtenidos son ruido elegante. La experimentación efectiva exige rigor: definir una hipótesis accionable, aislar una única variable, asegurar asignación aleatoria y medir sobre métricas relevantes al negocio. En este contexto, la validez del test pesa tanto como el resultado; un experimento bien ejecutado que “pierde” genera más valor que uno “ganador” pero inválido.
La diferencia entre equipos que crecen y los que se estancan no está en cuántos tests corren, sino en cómo sistematizan el aprendizaje. Documentar hipótesis, centralizar resultados y socializar hallazgos convierte cada experimento en un activo organizacional. Así, se transita de la intuición a un sistema de decisión basado en evidencia, donde marketing, producto y tecnología operan con velocidad sin sacrificar rigor. Adoptar esta disciplina permite mitigar riesgos, priorizar iniciativas con impacto real y escalar programas de experimentación con foco en causalidad, habilitando un growth sostenible y predecible.
María del Consuelo Irastorza Vázquez
¿Cuándo debería experimentar solo para aprender?
Deberías adoptar este enfoque cuando tu objetivo principal sea optimizar la experiencia del usuario (CXO) a largo plazo, en lugar de buscar un aumento inmediato en las ventas. Esto es vital cuando lanzas nuevas funcionalidades o rediseñas flujos de navegación complejos. A veces, descubrir que una idea no funciona es un éxito rotundo. Imagina que tu equipo de producto quiere cambiar todo el proceso de pago porque creen que es más moderno. Al probarlo, las conversiones caen un cinco por ciento. Aunque el experimento perdió, acabas de aprender algo invaluable sobre la fricción que toleran tus usuarios y evitaste implementar un cambio que habría costado miles de dólares en ventas perdidas. Experimentar para aprender te da la libertad psicológica de probar ideas audaces sin el miedo a que cada test deba ser un éxito financiero.
MADELEINE LIZBETH SHUNCO CRUZ
¿Cuál es la mejor forma de sistematizar?
La clave para sistematizar la experimentación es crear un repositorio centralizado y estandarizar el proceso de documentación. No basta con lanzar pruebas al azar cuando alguien tiene una buena idea. Necesitas un flujo de trabajo donde cada hipótesis siga un método científico riguroso. Primero, define una plantilla obligatoria para cada test indicando qué esperas que suceda y por qué. Luego, registra absolutamente todos los resultados, tanto los ganadores como los perdedores, en una base de datos accesible para toda la empresa. Piensa en esto como construir una biblioteca de conocimiento corporativo. Si un nuevo integrante entra a la empresa en dos años y quiere cambiar el color del botón principal, puede buscar en el repositorio y descubrir que ese experimento ya se hizo y falló. Sistematizar transforma la curiosidad individual en un activo de inteligencia colectiva que acelera el crecimiento de todo el equipo.