Resumen

La experimentación solo tiene sentido si nos hace movernos más rápido, de forma más eficiente y más inteligente. La idea central es clara: correlación no es causalidad. Desde negocio, producto, growth y marketing, evitar atribuciones erróneas ahorra tiempo, dinero y foco. Aquí se sintetizan prácticas accionables para documentar hipótesis, decidir cuándo usar A/B testing y abrir camino profesional en Latinoamérica.

¿Por qué correlación no es causalidad en growth y marketing?

Recordarlo cada día cambia decisiones. A veces atribuimos resultados a causas equivocadas. En grandes apuestas o innovaciones puede ser aceptable convivir con incertidumbre, pero si tienes mecanismos para determinar causalidad, úsalos: no hacerlo es un desperdicio.

  • Prioriza la causalidad cuando existan recursos y condiciones para probar.
  • Evita explicar victorias o fracasos con intuición sin evidencia.
  • Define qué experimentarás y por qué: hipótesis primero, ejecución después.
  • Cuestiona de manera proactiva, sin frenar la velocidad del equipo.
  • Evalúa cada iniciativa con el criterio: si no acelera, ¿para qué experimentar?.

¿Cómo empezar a experimentar con impacto real?

En comercio electrónico, SaaS y EdTech, cuando el costo marginal de experimentar es bajo, no probar es un error estratégico de ejecución. Preparar una variante B con desarrolladores o el equipo necesario suele ser factible; elige bien qué validar y documenta todo.

  • Construye una base de conocimientos: qué se hizo, por qué, qué se observó y qué se aprendió.
  • Redacta hipótesis claras: variable, audiencia, efecto esperado y cómo medirlo.
  • Si hoy no cumples requisitos de A/B testing, planéalo para 1 o 2 años y aplica desde ahora hábitos de documentación y aprendizaje.
  • Usa la evaluación de madurez en experimentación sugerida de Spiro como referencia: si estás a mitad de camino, enfoca en estandarizar documentación e hipótesis.
  • Mide éxito por impacto en velocidad, eficiencia y calidad de decisiones.

¿Qué documentar en cada hipótesis?

  • objetivo: qué problema de negocio vas a impactar.
  • hipótesis: causa probable y resultado esperado.
  • diseño: variante, control y condiciones de prueba.
  • observaciones: datos, señales y comportamientos.
  • aprendizaje: qué cambias de ahora en adelante.

¿Cómo avanzar según tu madurez?

  • baja madurez: centraliza documentación y define un flujo simple de hipótesis.
  • media madurez: estandariza criterios para experimentar y priorizar.
  • alta madurez: optimiza tiempos de ciclo y calidad de análisis causal.

¿Qué oportunidades profesionales abre la experimentación en Latinoamérica?

Hay más demanda que oferta de talento de experimentación. Muchas empresas ya lo necesitan y quieren hacerlo mejor. En growth se habla de experimentar todo el tiempo, pero pocas veces se muestra cómo se ve en la realidad; por eso este formato también fue un experimento: su éxito depende de aplicar los consejos compartidos.

  • Perfiles con empleo potencial: marketing, performance, análisis y desarrollo orientado a tests.
  • Habilidades clave: mentalidad de causalidad, diseño de hipótesis, documentación rigurosa y lectura crítica de resultados.
  • Para managers: capacitar equipos en causalidad y prácticas de experimentación.
  • Para individual contributors: crear tu espacio liderando procesos, incluso si la empresa está empezando.
  • Alcance global: clientes en varios países buscan especialistas sin limitarse por región.

¿Te has enfrentado a estas situaciones o tienes dudas específicas? Cuéntanos en los comentarios qué quisieras reforzar y qué experimentos estás listo para correr.

      Correlación no es causalidad en growth