Contenido del curso
La exposición
Medición de la luz
Aplicación a la práctica
Apertura de diafragma y profundidad de campo
Resumen
La apertura de diafragma es una de las tres variables que controlan la exposición fotográfica y define cuánta luz entra al sensor, además de moldear la profundidad de campo de tu imagen. Si estás aprendiendo fotografía o cine, dominar esta variable te permite decidir entre un paisaje totalmente nítido o un retrato con fondo desenfocado.
¿Qué es la apertura de diafragma y cómo funciona?
El diafragma es un dispositivo dentro del objetivo que regula la cantidad de luz que llega al sensor o a la película. Su nombre técnico es diafragma iris, y no es casualidad: funciona igual que el iris y la pupila del ojo humano.
Cuando entras a un lugar oscuro, tu pupila se agranda para captar más luz. Cuando hay mucha iluminación, se cierra para protegerte y mantener una visión equilibrada. Tu cámara hace exactamente lo mismo [01:00].
¿Qué controla la apertura de diafragma? Controla la cantidad de luz que entra al objetivo y, al mismo tiempo, determina qué tan amplia o selectiva será la zona enfocada de tu fotografía.
¿Cómo se miden los números F en fotografía?
Las unidades de medida se llaman números F y nacen del factor entre el diámetro del diafragma y la distancia focal del objetivo. De ahí viene la F de factor [02:05].
Aquí está el detalle que confunde a casi todo principiante: los números F funcionan de manera inversamente proporcional a como los percibimos.
- Un número F pequeño (F1.4, F2) significa una apertura grande y mucha luz entrando.
- Un número F grande (F16, F22, F32) significa una apertura cerrada y poca luz.
- La mayoría de objetivos opera entre F1.4 y F32.
Un caso curioso: para la película Barry Lyndon, Stanley Kubrick usó objetivos construidos por la NASA que permitían aperturas extremas, suficientes para filmar escenas iluminadas únicamente con velas sobre película de 35 milímetros [02:55].
¿Cómo afecta la apertura a la profundidad de campo?
La profundidad de campo es la zona de la imagen que se ve nítida. Aquí es donde la apertura cambia por completo la estética de tu foto [03:50].
- Diafragma abierto (F1.4, F2): menor profundidad de campo, foco selectivo sobre el sujeto.
- Diafragma cerrado (F11, F16): mayor profundidad de campo, nitidez en toda la escena.
- Diafragma intermedio: balance entre fondo difuminado y sujeto enfocado.
Como estás dejando entrar más o menos luz, debes compensar con las otras dos variables de exposición: el tiempo de obturación y la sensibilidad ISO. Si abres mucho el diafragma con luz fuerte, tu imagen se sobreexpone. Si lo cierras demasiado, necesitarás más tiempo de exposición o subir el ISO.
¿Qué pasa si abro mucho el diafragma? Entra más luz y obtienes un fondo desenfocado, pero corres el riesgo de sobreexponer la imagen si no ajustas el obturador o el ISO.
¿Cuándo conviene usar diafragma abierto o cerrado?
La decisión depende de qué quieres contar visualmente.
- Paisajes: usa diafragma cerrado para capturar todos los detalles del entorno con nitidez.
- Retratos: abre el diafragma para aislar a tu personaje y conseguir el efecto bokeh, esas figuras circulares desenfocadas que aparecen detrás del sujeto.
- Escenas con poca luz: una apertura grande te permite trabajar sin trípode ni flash adicional.
¿Cómo se ve esto en una fotografía real?
En la primera toma de ejemplo, los parámetros fueron apertura F11, tiempo de exposición de 1/125 y sensibilidad ISO 100 [05:50]. El resultado: nitidez completa de principio a fin del encuadre, lo que se conoce como foco infinito.
Al cambiar la apertura a F2 manteniendo el ISO 100, el tiempo de exposición se ajustó a 1/1000 para compensar el exceso de luz que entra con un diafragma tan abierto [06:25]. La imagen ahora muestra un foco selectivo: el personaje queda nítido y todo lo que está delante y detrás se desenfoca.
Esa es la magia de entender el diafragma: con solo cambiar un número, transformas por completo la narrativa visual de tu fotografía.
Comparte en los comentarios fotografías que tengan poca profundidad de campo con foco selectivo, o imágenes con foco al infinito completamente nítidas en toda el área.