Cuidar la salud física y mental no es un lujo, es la base sobre la que se construyen todos tus logros profesionales. Geraldine Bohorquez, mánager de la Facultad de Negocios y Desarrollo Profesional de Platzi, comparte hábitos concretos y señales de alerta que te ayudarán a proteger tu bienestar mientras creces en tu carrera.
¿Por qué la salud es la base de tu desarrollo profesional?
Gozar de una buena salud significa alcanzar un estado de bienestar pleno que integra tres dimensiones: física, mental y emocional [0:27]. Estas tres forman un equilibrio que define lo que somos y lo que podemos hacer. Cuando planeas buscar un nuevo trabajo o saltar de una industria a otra, das por hecho que cuentas con buena salud para lograrlo. Pero si esa base falla, todos los planes se derrumban [1:03].
La energía vital que manejas cada día determina directamente tu performance y los resultados que ofreces en tu panorama laboral [4:23]. Por eso, cualquier práctica o actividad orientada a fortalecer esa energía se convierte en una inversión estratégica para tu carrera.
¿Qué hábitos concretos fortalecen tu bienestar?
El primer hábito que Geraldine destaca es la autorregulación, también llamada temperancia, que consiste en lograr equilibrio en todo lo que haces [1:36]. Esto implica reconocer que eres una persona profesional, pero también tienes una vida fuera del trabajo.
Algunas rutinas prácticas para conseguirlo:
- Planear desde el día anterior las tareas que vas a desempeñar, definiendo hora de conexión y desconexión [1:55].
- Mantener horarios regulares de alimentación, evitando saltarte comidas o comer a deshoras [2:15].
- Dormir a una hora adecuada para garantizar un buen descanso.
- Levantarte de tu puesto de trabajo para respirar aire puro, salir a caminar y tomar luz directa del sol [2:27].
- Hacer ejercicio físico de forma regular.
Estos pequeños cambios generan resultados visibles porque la cantidad de energía que produces se deriva directamente de cómo te sientes [2:45].
¿Cómo identificar si tu trabajo está afectando tu salud?
La señal más clara aparece cuando la línea divisoria entre tu vida personal y profesional se torna difusa y ya no puedes distinguirla [3:07]. Trabajar tiempo de más, no poder descansar por los niveles de estrés o ansiedad acumulados, y sentir que tu cerebro va a mil por hora son indicadores de que necesitas actuar.
El primer paso es la aceptación: levantar la mano, hablar con tu líder y buscar juntos un equilibrio [3:30]. Apartar días de descanso no es un capricho, es una necesidad. Ignorar estas señales de alerta puede desencadenar un burnout, ese estado de cansancio extremo donde los resultados que entregas a tu organización se deterioran significativamente [3:48].
¿Por qué la salud mental merece la misma atención que la física?
En ocasiones, te enfocas mucho en mantener bien tu cuerpo y olvidas que es igual de importante mantener bien tu mente [5:03]. Aprender a poner límites cuando es necesario, enfocar tu mente en menos tareas al tiempo para evitar sobrecargarte y estar presente en cada momento son prácticas que protegen tu salud mental.
Uno de los principales detonantes de esos desbalances es la ansiedad: ese sentimiento de miedo, temor o inquietud que afecta tu tranquilidad y puede frenarte a actuar como lo harías normalmente [5:40]. Cambiar tu tiempo de descanso por más horas de trabajo es una de las formas más comunes en que tus ocupaciones terminan afectando tu bienestar.
¿Qué acciones puedes tomar hoy para mejorar tu balance?
Evalúa cómo está el equilibrio entre tus ocupaciones y tu vida personal. Identifica qué hábitos necesitas incluir o transformar. No se trata de cambios drásticos, sino de pequeñas rutinas sostenidas: planificar tus jornadas, respetar tus horarios de descanso, alimentarte bien y moverte con regularidad.
Ese balance es fundamental para tener un buen desempeño cuando trabajas con otras personas. Comparte en los comentarios qué hábito vas a incorporar para proteger tu bienestar mientras sigues creciendo profesionalmente.