Definir objetivos claros es el primer paso para construir una estrategia de inbound marketing que realmente funcione. Sin embargo, muchas marcas y profesionales parten de expectativas equivocadas que terminan condicionando todas las decisiones posteriores: desde el contenido hasta la elección de canales y audiencias. Entender qué es un buen objetivo y qué no lo es marca la diferencia entre una presencia digital con impacto y una inversión de tiempo sin retorno.
¿Cuáles son los falsos objetivos del marketing digital?
Antes de definir metas reales, conviene identificar aquellas creencias que suelen confundirse con objetivos pero que en realidad no lo son [1:06].
- Acumular followers o fans: tener un millón de seguidores no es un objetivo de marketing. Una comunidad más pequeña pero genuina, formada por personas con interés real en tu producto, genera mucho más valor que números inflados o comprados [2:10].
- "Voy a hacer mucha plata": generar ventas en plataformas digitales requiere una estrategia específica con los canales, formatos y contenidos adecuados. No ocurre simplemente por abrir una cuenta en una red social [2:48].
- "Mi competencia lo está haciendo": observar a la competencia es útil para tomar decisiones, pero replicar lo que otros hacen sin análisis propio no constituye un objetivo válido [3:20].
- "La gente compra todo por Internet": ¿quién es "la gente"? ¿Compra exactamente lo que vos ofrecés? Dar por hecho que todos compran online sin un análisis más profundo es un error frecuente [3:55].
- "Internet es gratis": sostener una estrategia en el tiempo requiere, como mínimo, el tiempo de una persona, producción de contenidos, herramientas de gestión y eventualmente pauta publicitaria. Tiempo es dinero, y la gratuidad de Internet es un mito cuando hablamos de estrategia [4:22].
¿Qué objetivos sí tienen sentido para tu negocio?
Una vez descartados los falsos objetivos, es momento de pensar en metas alineadas con el negocio real [5:12].
- Incrementar ventas: con la estrategia correcta y los canales adecuados.
- Atención al público: las redes sociales cumplen un rol fundamental como canal de servicio al cliente.
- Social listening o escucha social: monitorear qué se dice sobre tu marca, tu competencia y tu industria tanto a nivel local como internacional.
- Llevar tráfico al sitio: especialmente relevante si operás un e-commerce y necesitás convertir visitantes en clientes.
- Generar leads: construir bases de datos de posibles clientes para alimentar estrategias como el email marketing.
- Generar awareness: dar a conocer una marca nueva, un lanzamiento o un reposicionamiento.
- Posicionarte como experto: particularmente valioso para profesionales independientes que ofrecen servicios y buscan ser referentes en su industria.
- Innovar: las plataformas digitales son un espacio ideal para probar acciones que no se habían realizado antes dentro de una organización.
¿Cómo plantear objetivos con el método SMART?
El método SMART propone que cada objetivo cumpla cinco condiciones, cada una representada por la primera letra de su definición en inglés [6:28].
¿Qué significa que un objetivo sea específico y medible?
Un objetivo específico debe expresarse en una oración clara y sencilla, comprensible incluso para alguien ajeno a tu empresa. Por ejemplo: "quiero incrementar el tráfico a mi sitio" [7:00]. A su vez, debe ser medible, es decir, cuantificable con herramientas digitales: "quiero un 15 % más de visitantes únicos" [8:15].
¿Cómo saber si un objetivo es alcanzable y relevante?
Ser ambicioso es positivo, pero los objetivos deben guardar relación con los recursos disponibles: personas, tiempo y presupuesto. Un aumento del 15 % en tráfico con cierto presupuesto y en un periodo determinado puede ser alcanzable [8:36]. La relevancia implica preguntarse si ese objetivo realmente agrega valor al negocio. Si tenés un e-commerce, aumentar el tráfico es claramente relevante; acumular seguidores, probablemente no [9:05].
¿Por qué es clave ubicar los objetivos en el tiempo?
Todo objetivo necesita un plazo concreto. No puede ser "para siempre" ni "mientras dure el negocio". Un ejemplo completo sería: "aumentar un 15 % los visitantes únicos de mi sitio en los próximos dos meses" [9:30].
Algunos consejos adicionales para trabajar con objetivos SMART:
- Ser realistas y ambiciosos al mismo tiempo.
- Calcular los recursos necesarios: personas, tiempo y dinero [10:10].
- Mantener los objetivos como norte que define las acciones diarias, las tácticas semanales y la planificación mensual.
- Revisarlos al menos cada tres meses para garantizar que siguen siendo relevantes.
Si ya tenés definidos tus objetivos o estás en proceso de plantearlos, compartí en los comentarios cuál es el mayor desafío que enfrentás al momento de alinearlos con tu estrategia digital.