Componentes y Funcionamiento del Aparato Fonador Humano

Clase 7 de 29Curso de Locución

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Locución leída

Resumen

Con el mismo recurso que nos mantiene vivos, el aire, somos capaces de generar uno de los instrumentos más potentes de comunicación: la voz humana. Producir sonidos con diferente volumen, tono e intención involucra un proceso interno fascinante donde varios sistemas y órganos trabajan en simultáneo. Comprender cómo funciona el aparato fonador es el primer paso para cuidar y potenciar tu voz.

¿Qué elementos componen el sistema fonador?

Para producir sonidos, el cuerpo activa el sistema fonador, que se compone de tres aparatos principales [0:36]:

  • Aparato respiratorio.
  • Aparato laríngeo o fonador.
  • Aparato resonador o de articulación.

Dentro de estos tres aparatos se agrupan los órganos responsables de la voz, divididos en tres categorías claras.

¿Cuáles son los elementos de respiración?

Los órganos que participan en la fase respiratoria son [1:02]:

  • Faringe, tráquea y bronquios.
  • Fosas nasales.
  • Pulmones.
  • Diafragma.

El diafragma cumple un rol fundamental. Ubicado justo debajo de los pulmones, tiene forma de paraguas y es el principal responsable de la respiración. Durante la inhalación, el diafragma se contrae y se aplana, ampliando la cavidad torácica para que el aire entre a los pulmones. En la exhalación, se relaja y vuelve a su forma original, expulsando el aire. Esta mecánica es clave para producir sonido de calidad y proteger las cuerdas vocales.

¿Qué órganos intervienen en la fonación y la articulación?

Los elementos de fonación incluyen la laringe, la glotis y las cuerdas vocales [1:12]. Son los encargados de transformar el flujo de aire en vibración.

Los elementos de articulación son los que moldean esa vibración para convertirla en sonidos reconocibles: úvula, cavidad nasal, encías, paladar, lengua, dientes y labios.

¿Cuáles son las tres fases de la producción vocal?

La voz se produce a través de un proceso de tres fases que ocurren de forma coordinada [1:25]:

  • Primera fase: el aire almacenado en los pulmones asciende por la tráquea y los bronquios. Aquí el diafragma controla la presión y el volumen de aire que se libera.
  • Segunda fase: el aire pasa por la laringe, la glotis y las cuerdas vocales, generando una vibración. La frecuencia y la intensidad de esa vibración dependen de la fuerza con que el aire fue impulsado mediante la contracción del diafragma [2:08].
  • Tercera fase: la vibración llega a las cavidades de resonancia y se vuelve audible. Los órganos de articulación moldean esa vibración para generar los distintos sonidos del habla [2:28].

¿Por qué cada persona tiene una voz diferente?

El tono y la vibración varían de persona a persona porque dependen de la contextura física y fisiológica de cada individuo [2:42]. Existen diferencias anatómicas concretas que explican esta variación:

  • La laringe mide aproximadamente cinco centímetros en mujeres y siete centímetros en hombres.
  • Las cuerdas vocales tienen entre doce y diecisiete milímetros en mujeres, y entre diecisiete y veinticinco milímetros en hombres.

La diferencia de tono se produce por la longitud y el grosor de las cuerdas vocales. A mayor grosor, los sonidos serán más graves; a mayor delgadez, más agudos [3:07]. Esta es la razón por la cual las voces masculinas tienden a ser más graves que las femeninas.

Un dato importante es que es posible tensar las cuerdas vocales voluntariamente para modificar el tono, produciendo sonidos más graves o más agudos. Es precisamente lo que hacen cantantes, locutores y actores de voz al entrenar su aparato fonador de forma consciente [3:20].

Ahora que conocés cómo se estructura y funciona este sistema, el siguiente paso es identificar las características de la voz humana y aprender a dominarlas. ¿Qué aspecto de tu voz te gustaría trabajar primero? Compartilo en los comentarios.