El networking incomoda a casi todos, incluso a quienes lo practican seguido. Si quieres aprender a hacer networking en eventos de tecnología, startups o búsqueda de empleo sin morir de ansiedad social, lo primero es entender que la dificultad no está en ti, sino en cómo abordas la conversación. Aquí te muestro, paso a paso, cómo romper el hielo con confianza usando puntos en común.
¿Por qué cuesta tanto acercarse a alguien en un evento?
La razón principal es que aplicamos las reglas sociales equivocadas. No es lo mismo abordar a un desconocido en el metro que a alguien en un evento de blockchain: en el segundo caso, ya comparten un contexto.
En la conversación con Itzel González, directora de cursos de la Escuela de Marketing de Platzi, quedó claro que el primer error es acercarse sin presentarse, tocar al otro o lanzar un “hola” sin información que cierre la brecha. Eso genera incomodidad y la incomodidad alimenta la inseguridad de ambos lados.
Lo que sí funciona: llegar con seguridad, decir tu nombre, mencionar de dónde vienes o en qué startup estás, y arrancar con algo que ambos tengan en común [01:30].
¿Cuál es la regla básica del networking en eventos? Todos los asistentes están en igualdad de condiciones y comparten el contexto del evento. Ese contexto es tu punto de partida natural para iniciar una conversación.
¿Cómo romper el hielo usando un punto en común?
El atajo más efectivo es identificar qué los une en ese momento: el tema del evento, una charla que acaban de ver o un ponente. A partir de ahí, la conversación fluye sola.
Un ejemplo que se mostró en cámara: en lugar de preguntar “¿viniste al evento?”, la apertura ganadora fue “¿qué te parecieron las charlas de hoy?”, seguida de una opinión específica sobre un ponente. Eso abre espacio para que la otra persona opine, conecte y, sobre todo, no se sienta interrogada [03:45].
Después viene el paso que muchos olvidan: presentarse con nombre y apellido. Tan simple como “How’s it going? I’m Freddy” y esperar la respuesta. Ahí ya hay una conexión real.
Los elementos que hicieron funcionar esa interacción fueron tres:
- Un tema común que ambos vivieron (las charlas del evento).
- Una opinión concreta que invita a debatir, no a responder sí o no.
- Una presentación clara con nombre, sin invadir el espacio físico del otro.
¿Qué hago si la persona me rechaza?
Este es el miedo que paraliza a la mayoría. Y la respuesta corta es: no pasa nada. El rechazo en networking es pequeño, rápido y se olvida en segundos.
En la simulación, cuando Itzel respondió “you know what, I can’t right now”, la sensación inicial fue rara, pero la realidad es otra: la persona estaba ocupada, no te estaba juzgando. En 10 segundos ya no se acuerda de ti. Esa narrativa mental de “quemé un puente” o “cometí un pecado social” simplemente no existe [06:20].
¿Qué es lo peor que puede pasar al hacer networking? Que te digan que no. Y ese “no” ya lo tenías antes de intentarlo, así que no pierdes nada por acercarte.
La clave aquí es leer el momento. Si la persona está corriendo, hablando por teléfono o claramente ocupada, busca otro instante. No es rechazo personal, es timing.
¿Qué actitud mental necesito para hacer networking?
La idea central que dejó la conversación es que todos somos seres humanos y lo que nos une en un evento es el contexto compartido. Pensar que la otra persona es inalcanzable o demasiado importante es, en palabras directas, pereza mental.
Algunas prácticas que ayudan a entrar con mejor disposición:
- Investigar un poco el background de las personas clave antes de llegar al evento.
- Preparar dos o tres temas comunes basados en las charlas o ponentes.
- Ensayar una presentación corta: nombre, lugar de procedencia, proyecto actual.
- Aceptar que la incomodidad inicial es normal y desaparece tras el primer intento.
Entender la historia de vida de alguien, como mencionó Itzel sobre escuchar la charla de Freddy Vega, cambia por completo cómo te acercas: pasas de ver a un personaje con power a ver a una persona con un recorrido concreto que puedes comentar.
Al final, el networking no es una técnica de ventas ni un ritual misterioso. Es una conversación entre dos personas que coinciden en el mismo lugar por la misma razón. Inténtalo en tu próximo evento y cuéntame en los comentarios cómo te fue con tu primer acercamiento.