Cómo las reglas definen tu comunidad

Resumen

Crear comunidad alrededor de tu marca personal no es un truco de marketing, es una respuesta a algo mucho más profundo: somos animales tribales que necesitamos pertenecer. Si entiendes ese código genético y lo trabajas con intención, tu marca deja de ser una cuenta más y se convierte en un lugar al que la gente quiere volver.

¿Por qué la comunidad importa tanto en una marca personal?

Desde que nacemos buscamos conexión emocional tribal. Pertenecemos a nuestro barrio, a nuestra familia, al grupo cercano y a la familia que elegimos formar después. Negar esa naturaleza es perder de vista lo que tu audiencia realmente busca cuando te sigue.

Una comunidad valiosa te eleva. Una comunidad tóxica, en cambio, te confirma que no necesitas cambiar y mantiene activos tus sesgos más cómodos. La diferencia es brutal y se nota rápido en cómo te sientes después de pasar un rato ahí.

Una marca personal que triunfa es, en sí misma, una comunidad construida alrededor de valores compartidos. No vendes contenido: ofreces la opción de pertenecer.

¿Qué hace que una comunidad sea valiosa? Que un grupo de personas comparta intereses, valores y conversaciones reales, y que esas conversaciones eleven a sus miembros en vez de confirmar sus sesgos.

¿Cómo se define la calidad de una comunidad digital?

La calidad de tu comunidad la determina lo que no está permitido. Sí, suena contraintuitivo, pero ahí está el secreto.

Cuando una comunidad es de absoluta libre expresión, sin reglas, tiende a recibir la peor versión de la humanidad. El anonimato o pseudoanonimato en internet le da permiso a la gente de mostrar su peor lado, con cero inhibiciones y cero compasión. Por eso necesitas reglas explícitas, como el código de conducta estricto que sigue Platzi.

¿Cómo aplicas reglas si tu comunidad es solo tu cuenta personal?

Aunque pienses yo no tengo una comunidad, solo tengo mi Twitter, mi Instagram o mi LinkedIn, sí la tienes. Y la curas con herramientas concretas:

  • Bloquea a quienes rompen las reglas.
  • Banea a los malos actores de forma definitiva cuando sea necesario.
  • Decide activamente qué tanto comportamiento negativo aceptas.

No basta con sentarte a razonar con un mal actor. Cuando lo haces, generas actividad y conversación, sí, pero también le mandas un mensaje al resto: así es como se llama la atención aquí. Y eso degrada todo.

¿Y la libertad de expresión?

Aquí hay un meme mal entendido de esta era de internet que conviene aclarar.

¿Qué es la libertad de expresión? Es la protección legal para que el gobierno no te arreste por lo que dices. No es un permiso para decir lo que quieras donde quieras. Si entras a un bar a insultar gente, te expulsan, porque el bar no es el gobierno.

Lo único que garantiza la libertad de expresión es que el Estado no use su poder ni su violencia para impedirte hablar. En entornos privados o públicos donde otras personas la están pasando bien, las reglas las pone quien administra el espacio. Y en tu marca personal, esa persona eres tú.

¿Cuáles son los pasos para crear comunidad desde cero?

La parte técnica la cubre el curso de community manager de Platzi. Lo que sigue es la parte más difícil de copiar: la calidad de la conversación.

Experimenta hasta encontrar qué mensajes generan conversación

Esto es lo más difícil cuando estás arrancando. Tienes que probar qué resuena con tu audiencia.

No midas vanity metrics como likes. Los shares y retweets tienen algún sentido porque expanden el mensaje, pero la métrica que de verdad importa son las conversaciones: que alguien te responda, y ojalá te responda algo bueno. Cualquiera puede ser controversial. Pocas personas logran ser inspiradoras o, al menos, generar pensamiento.

Y lo más importante: tienes que participar en esas conversaciones. Mucha gente las observa desde lejos, como si fuera un tercero. Cuando estás arrancando, el tamaño pequeño es una ventaja invaluable porque te permite responder a todo. Si tu marca explota, internet escala de uno a un millón y será imposible estar en cada hilo, pero al inicio ese contacto directo construye confianza real.

Colabora sin vergüenza

Uno de los mensajes núcleo de construir marca personal es pedir ayuda de manera desvergonzada. Colabora con otros constantemente.

  • Te van a decir que no muchas veces.
  • Te van a decir que sí ocasionalmente.
  • Cuando digan que sí, vas a poder llevar el mensaje de otros a tu audiencia y viceversa.

Las colaboraciones expanden tu marca y enriquecen la conversación de tu comunidad.

Eleva a tus miembros en cada mensaje

Las mejores comunidades elevan a quienes participan en ellas. Antes de publicar, pregúntate:

  • ¿Estás enseñando algo?
  • ¿Estás dando una perspectiva nueva?
  • ¿Estás haciendo sentir bien o pensar a alguien?

Desde hacer reír hasta hacer pensar, todo eso es valioso. Es difícil de lograr porque tiene que venir de tu realidad y de tu vulnerabilidad, no de fórmulas prefabricadas.

Las peores comunidades hacen lo contrario: confirman los sesgos de sus miembros y los hacen sentir bien en no tener que cambiar de opinión. Esto pasa en todos los espectros de la opinión humana, no hay un lado especialmente más limpio. Si crees que tu lado es la excepción, probablemente estás en una comunidad que te confirma tus sesgos. Verifícalo siempre.

¿Qué destruye una comunidad ya construida?

Dos cosas, sobre todo: romper la confianza y romper la consistencia.

Si defines reglas y valores claros y luego los rompes de manera dictatoria o arbitraria, la naturaleza de tu comunidad cambia. La gente valiosa se va y llega gente terrible. Es así de directo.

Y si abandonas la comunidad, aunque sea por un tiempo, se nota. En una marca personal puede que tú no seas la persona protagonista de cada conversación, pero eres el pegante que mantiene todo funcionando. Mantén consistencia, sostén las reglas y nunca rompas la confianza que construiste.

¿Qué reglas tiene tu comunidad hoy y cuáles te falta hacer explícitas? Cuéntame en los comentarios.