Resumen

Activar cambios reales empieza por mirarnos de cerca. Aquí encontrarás cinco recomendaciones claras para ejercitar un proceso personal hacia masculinidades positivas, identificar privilegios de género y desarticular prácticas cotidianas del patriarcado. Con un enfoque directo y práctico, podrás pasar de la masculinidad hegemónica a actitudes que cuidan a todas las personas.

¿Qué son las masculinidades positivas y por qué cuestionar privilegios de género?

Las masculinidades positivas se accionan desde la autocrítica. Implican ver cómo el androcentrismo y la mente patriarcal nos han dado ventajas en los espacios que habitamos y, al mismo tiempo, responsabilizarnos de transformar hábitos y vínculos.

¿Cómo cuestionar ventajas y privilegios de género?

  • Observa tus espacios: escuela, trabajo, familia, calle. Identifica tu posición y beneficios concretos.
  • Recuerda: tener privilegios no significa tener la vida resuelta.
  • Distingue áreas: puedes tener ventajas en unas y vulnerabilidades en otras.
  • Pregunta con honestidad: ¿cómo impacta mi presencia en la participación de otras personas?
  • Comprométete con cambios visibles: ceder turnos, amplificar voces, redistribuir tareas.

¿Por qué los piropos no son halagos?

  • Los piropos suelen enfocarse en cuerpos femeninos y son groseros o condescendientes.
  • Un halago puede destacar empatía, liderazgo o perspectiva, no solo apariencia.
  • Prueba ética: ¿se lo dirías igual a un hombre?, ¿te gustaría recibirlo todo el tiempo?
  • No confundas piropos con amabilidad o gentileza.
  • Recuerda el sentido de gentleman: hombre gentil, no quien opina sobre cuerpos sin que se lo pidan.

¿Qué implica asumir nuestro lugar hacia adentro?

  • Dejar el protagonismo en el espacio público y mirar procesos internos.
  • Deconstruir sesgos y patrones aprendidos.
  • Habitar espacios íntimos y privados históricamente feminizados.
  • Objetivo: desarticular violencias y generar espacios públicos más seguros para todas las personas.

¿Cómo actuar frente a desigualdades y prácticas machistas cotidianas?

Reconocer y denunciar desigualdades de género es difícil, pero imprescindible. El mundo no es igual para todas las personas; al haber sido construido desde una lógica androcentrista, excluye y dificulta trayectorias. Mirar quiénes quedan fuera ayuda a ajustar nuestras prácticas y abrir participación.

¿Qué es el mansplaining y cómo evitarlo?

  • Definición: hábito de interrumpir o sobreexplicar lo que otra persona (principalmente una mujer) ya dijo.
  • Referentes: Cambridge Dictionary; el término circula desde 2008. Rebecca Solnit ha aclarado que no le pertenece, sino a la cultura popular.
  • Señales: interrumpes para “mejorar” lo dicho; repites ideas ya expuestas.
  • Claves de acción: escucha activa, pregúntate si sumas o solo repites, practica humildad.
  • Regla simple: no tienes que opinar en todas las conversaciones.

¿Cómo opera el pacto patriarcal o clubs de Toby?

  • Identificación automática entre varones: se asume que “somos los más capacitados”.
  • Aporte de Celia Amorós: configuración de una “tiranía” como juramento para mantener la hegemonía masculina.
  • Frases típicas que lo sostienen: “no es para tanto”, “así somos los hombres”.
  • Revisa tus círculos: ¿las mujeres deben adaptarse?, ¿participan en igualdad?, ¿las conversaciones son equitativas?
  • Acción: crea condiciones para participación simétrica y decisiones compartidas.

¿Por qué romper el silencio cómplice?

  • Ocurre cuando justificamos o dejamos pasar desigualdades.
  • Ejemplos: reír chistes machistas, permitir piropos no solicitados, compartir nudes en grupos de WhatsApp sin consentimiento.
  • Alternativas: no reír, señalar por qué es inapropiado, detener conversaciones que cosifican.
  • Comunica tu postura a amigos y colegas. La coherencia es clave.

¿Qué retos prácticos aplicar hoy para avanzar?

El cambio se entrena cada día. Es un proceso personal, autocrítico y consciente. La curiosidad es herramienta de construcción masiva: cuestionar mandatos abre posibilidades y te acerca a la masculinidad que sí quieres vivir.

¿Qué acciones inmediatas puedes tomar?

  • Frente al pacto patriarcal: si oyes un piropo no solicitado, explica por qué violenta y genera incomodidad.
  • Contra el silencio cómplice: al escuchar un comentario inapropiado, señálalo y evita ser espectador.
  • En el mansplaining: en reuniones con amigos, familia u oficina, observa quién capitaliza la conversación y las interrupciones constantes.

¿Qué preguntas guían tu proceso interno?

  • ¿Por qué sigo obedeciendo tal mandato de género?
  • ¿Esta es la masculinidad que practico y realmente la que quiero?
  • ¿Qué sesgos debo deconstruir hoy en mis vínculos y espacios?

¿Te resuena algo de esto en tu día a día? Comparte tu experiencia o una acción concreta que vas a poner en práctica para seguir desafiando al machismo.

      Cinco pasos hacia masculinidades positivas