Resumen

La igualdad es un verbo que se practica a diario: exige ver lo que hemos normalizado y cambiarlo con intención. Aquí encontrarás cómo identificar machismos cotidianos, por qué no hay machismo pequeño y qué acciones concretas impulsan masculinidades positivas en todos los espacios.

¿Qué son los machismos cotidianos y por qué importan?

Los machismos cotidianos son prácticas sutiles, normalizadas y a veces imperceptibles que sostienen el dominio masculino y afectan la autonomía de las mujeres y otras identidades. Aunque no siempre hay mala intención, sus efectos son enormes: cosifican, silencian y agreden.

¿Cómo se normalizan estas prácticas?

  • Se repiten en casa, escuela, oficina y vínculos afectivos hasta volverse “lo normal”.
  • Se sostienen por creencias heredadas y roles rígidos de género.
  • Se ejecutan de forma semiautomática e inconsciente.

¿Cuál es la diferencia con los micromachismos?

En 1991, Louise Bonino habló de “micromachismos” como dominaciones de baja intensidad, casi invisibles. Pero hoy sabemos que no hay machismos pequeños: su impacto no es “micro”. Por eso, autoras como Claudia De la Garza y Eréndira Derbez proponen enfocarnos en los machismos cotidianos, subrayando su normalización y sus consecuencias.

¿Dónde aparecen y cómo reconocerlos en la vida diaria?

Nos atraviesan en todas partes. El reto es afinar la mirada y preguntarnos no “si soy machista”, sino qué tan machista soy.

¿Qué ejemplos claros conviene detectar?

  • Frases que enmarcan y limitan: “Las mujeres no dicen groserías.” “Calladita te ves más bonita.” “Los hombres no lloran.” “No seas mandilón.”
  • Doble moral sexual: él con muchas parejas es “campeón”; ella es “promiscua”.
  • Cosificación sexual: tratar a las mujeres como cuerpos para uso y disfrute, sin reconocer identidad y voluntad (definición trabajada por Sandra Barty y Marta Nusman).
  • Control en parejas: celos, decisiones por la otra persona, confundir proteger con limitar.
  • Bromas misóginas y homofóbicas: “solo es una broma” legitima violencia; el humor no debe sostener opresiones.
  • Tareas de cuidado: dar por hecho que ellas se encargan de lo doméstico y la crianza.
  • Piropos sin consentimiento: invaden y reafirman desigualdad.

¿Qué dice el marco legal reciente en México?

  • La violación dentro del matrimonio dejó de considerarse “ejercicio indebido de un derecho” y pasó a ser delito cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación cambió la legislación en 2005. Un hito para visibilizar violencias normalizadas.
  • Desde 2021, la Ley Olimpia sanciona la difusión de contenido íntimo sin consentimiento con multas de entre cuarenta y dos mil y ochenta y cuatro mil pesos y de cuatro a seis años de prisión.
  • El matrimonio igualitario es reconocido en 24 estados de México, siendo Ciudad de México la primera entidad en aprobarlo; en la región lo reconocen siete países: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México y Uruguay (CELAG). Estos datos muestran cómo cambia lo “normal” cuando cuestionamos prácticas injustas.

¿Cómo accionar masculinidades positivas y desmontar el humor machista?

Avanzar implica revisar hábitos y abrir conversaciones con curiosidad. La clave: practicar, no solo comprender.

  • Usa las relaciones cercanas para resignificar. Empieza por tus propios hábitos y comparte observaciones con preguntas abiertas. Ejemplo: si colegas dicen “guapa” o “princesita”, pregunta si aceptarían “damita” o “princesito”.
  • Desarticula chistes sexistas u homofóbicos. El humor no es neutro: cuestiona de qué y de quién nos reímos.
  • Redefine cómo te relacionas. Evita la cosificación: ligar no es “conseguir” un cuerpo, sino vincular con una persona.
  • Reconoce sesgos inconscientes. Desmonta ideas como “ellas son emocionales” y “ellos racionales”, o “ellos lideran, ellas apoyan”.
  • Practica la pregunta incómoda. No “¿soy machista?”, sino ¿qué tan machista soy y qué haré hoy para cambiarlo?
  • Acepta el reto: si escuchas una broma machista o ves que comparten una imagen íntima, usa la curiosidad como herramienta: “¿Qué te causa gracia?” “¿A quién afecta?” Invitas a pensar y frenas la normalización.

¿Te animas a compartir un ejemplo de machismo cotidiano que ya identificaste y cómo lo abordaste? Lee, comenta y sumemos acciones para masculinidades positivas en tu entorno. También puedes inspirarte y continuar la conversación en las redes de De Machos a Hombres.

      Desmontando Machismos Cotidianos para Masculinidades Positivas