Resumen

Los datos son claros y urgentes: el machismo se traduce en violencias y desigualdades que impactan la vida de millones. Asumirse varón no vuelve a nadie machista por defecto, pero las cifras vinculan ciertas masculinidades con patrones de agresión que dañan a mujeres, a otros hombres, a otras identidades y, además, al planeta. Aquí se sintetizan cifras y conceptos clave mencionados, con foco en México y referencias de ONU Mujeres, Foro Económico Mundial, INEGI y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

¿Qué relación existe entre machismo, masculinidades y violencia?

El machismo conecta la idea de que lo femenino es inferior a lo masculino con la cosificación y la misoginia. Esto deriva en un patrón de conductas violentas que, según los datos presentados, señalan a los hombres como principales protagonistas y accionadores de esas violencias. No se generaliza que “todos los hombres” sean agresores; se subraya el patrón estadístico que asocia ciertas masculinidades con la violencia.

Además, el machismo es transversal: aparece en hogares, oficinas, calles, escuelas e instituciones. Su alcance toca múltiples ámbitos de convivencia y reproduce estereotipos de género que sostienen desigualdades materiales y simbólicas.

¿Qué dicen las estadísticas sobre violencia contra mujeres?

Las cifras expuestas muestran la magnitud del problema en distintos frentes: violencia física y sexual, feminicidios, y riesgos en el hogar.

¿Cómo se manifiesta la violencia física y sexual?

  • A nivel global, 1 de cada 3 mujeres ha sufrido violencia física o sexual. En algunos países, sube a 7 de cada 10.
  • En México, al menos 6 de cada 10 mujeres han enfrentado un incidente de violencia física.
  • En 2020, fueron asesinadas en México un promedio de 10 mujeres cada día.
  • En México, más del 40 % de las mujeres reportó en 2018 haber sufrido violencia sexual: hostigamiento, acoso o violación.
  • 1 de cada 5 mujeres y niñas ha sufrido violencia física y/o sexual por su pareja íntima en los últimos 12 meses.
  • En 49 países no hay leyes que protejan específicamente a las mujeres contra estas violencias.

¿Por qué el hogar es un espacio de riesgo?

  • A nivel mundial, cerca de 90 mil mujeres y niñas fueron asesinadas intencionalmente en 2017, y el 58 % de las mujeres asesinadas ese año fueron víctimas de personas cercanas.
  • México ocupa el octavo lugar en feminicidios en Latinoamérica.
  • El hogar se describe como el lugar más peligroso para muchas mujeres, consecuencia de desigualdades y estereotipos de género que normalizan la violencia.

¿Cómo se expresa la violencia económica y las brechas de género?

  • La violencia económica limita el ingreso, el acceso al patrimonio y la participación económica de las mujeres.
  • El Foro Económico Mundial estima que faltan aproximadamente 140 años para cerrar las brechas de género en todos los ámbitos.
  • Según ONU Mujeres, ellas realizan 2.5 veces más trabajo doméstico y de cuidado no remunerado que los varones.
  • En México, el 29 % de las mujeres de 15 años o más ha padecido violencia económica, de acuerdo con ENDIREH (INEGI).

¿Quién comete estas violencias y por qué nos afecta a todos?

Los datos atribuyen el grueso de estos delitos a hombres, lo que refuerza el diagnóstico del patrón estructural:

  • En México, el 99.6 % de los delitos sexuales son cometidos por hombres.
  • En México, el 92 % de la población carcelaria es masculina; a nivel global asciende a 95 %.
  • A nivel mundial, aproximadamente el 90 % de los homicidios registrados fueron cometidos por hombres (UNODC).

Esto no afirma que todos los varones sean violentos. Señala que ciertas prácticas y mandatos de la masculinidad se asocian con violencias que hieren a mujeres, dañan a otros hombres y restringen vidas. Identificar términos como cosificación, misoginia, estereotipos de género, violencia económica y brechas de género es clave para comprender cómo operan estas desigualdades en la práctica cotidiana y en las instituciones.

Abramos el diálogo: ¿qué dato te sorprendió más y qué acciones consideras urgentes para transformar estas realidades?