Los primeros 30 días: fase de la esponja
Clase 5 de 14 • Curso de Onboarding y Offboarding
Contenido del curso
Diseño de la Experiencia de Entrada
Aceleración de Productividad: Plan 30-60-90
Gestión Táctica del Offboarding
Los primeros treinta días de onboarding marcan la diferencia entre una integración apresurada y una incorporación sólida. El foco no es ejecutar, sino aprender, observar y adaptarse. Diseñar esta etapa con intención evita estrés, errores y una curva de aprendizaje dolorosa, y prepara a la persona para aportar con claridad y confianza.
¿Qué es la fase de la esponja en los primeros treinta días de onboarding?
Durante esta fase, el énfasis está en absorber el contexto: cómo funciona el negocio, cómo opera el equipo, cuáles son las dinámicas reales y qué se espera del rol. No se busca velocidad ni entregables complejos, sino base y comprensión.
- Evitar proyectos críticos en la primera o segunda semana.
- Priorizar aprendizaje sobre ejecución inmediata.
- Construir fundamentos antes de “correr una carrera”.
El entendimiento profundo del negocio va más allá del producto o servicio: incluye cómo la empresa genera valor, quiénes son sus clientes, sus principales indicadores y cómo cada área contribuye al resultado final. Con esta claridad, la persona decide mejor, prioriza correctamente y conecta su trabajo con impacto real.
¿Con quiénes relacionarse y cómo acelerar el aprendizaje sin presión?
El mapeo de presentaciones con los principales stakeholders es crucial. Conocer a quienes se interactuará de forma recurrente, dentro y fuera del equipo, permite alinear expectativas, estilos de trabajo, dependencias y flujos de colaboración. Esto no es solo “poner cara al nombre”, sino empezar a construir relaciones de trabajo desde el inicio.
¿Cómo mapear stakeholders y construir relaciones?
- Identificar interlocutores clave dentro y fuera del equipo.
- Aclarar expectativas y dependencias desde el principio.
- Observar estilos de trabajo y acordar flujos de colaboración.
¿Por qué invertir en capacitación y documentación?
Es fundamental dedicar tiempo a la capacitación en herramientas y procesos internos. Cada organización tiene sus sistemas, flujos, reglas y tips operativos. Mientras más pronto se dominen, mayor autonomía y menor fricción diaria.
- No asumir que “lo obvio” se entiende sin explicación.
- Usar guías, manuales, grabaciones o materiales de referencia.
- Reducir dependencia de procesos informales y evitar cuellos de botella.
La documentación acelera el aprendizaje y disminuye la carga sobre otras personas. Cuando no existe, el avance depende de la disponibilidad del equipo, generando demoras innecesarias.
¿Qué rituales de seguimiento sostienen el progreso y la claridad?
Las reuniones de seguimiento uno a uno con el manager y con el body, idealmente semanales, son un hábito clave. No son evaluaciones de desempeño, sino espacios de acompañamiento, calibración, facilitación y ajuste.
¿Qué objetivos guían las 1:1 con manager y body?
- Revisar cómo se siente la persona y qué dudas surgen.
- Identificar información faltante y ajustar el ritmo de aprendizaje.
- Detectar bloqueos, confusiones o desalineaciones a tiempo.
¿Cómo alinear expectativas y cuidar la carga cognitiva?
La gestión de expectativas evita frustraciones. En estos treinta días, la expectativa principal no es perfección ni velocidad, sino comprensión, aprendizaje y adaptación. Además, conviene proteger la carga cognitiva: priorizar, dosificar contenidos y validar comprensión de forma continua.
- Acordar qué se espera y qué no en esta etapa.
- Secuenciar la información para evitar saturación.
- Reforzar cuando sea necesario.
¿Qué dimensión emocional no debes ignorar?
Esta fase también es emocional y social: se construye pertenencia, seguridad emocional, confianza en el equipo y adaptación a rituales de la empresa. Una buena fase de la esponja sienta las bases para una integración sostenible y un onboarding que fluye con mucha más soltura. Diseñar los primeros treinta días como un periodo de aprendizaje intencional impulsa comprensión, relaciones, autonomía progresiva y confianza.
¿Tienes prácticas que te hayan funcionado en los primeros treinta días? Compártelas en los comentarios y enriquezcamos juntos este proceso.