La Inteligencia Artificial me quitó mi trabajo en Google

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Google y Platzi en la época de ChatGPT

Con el sorpresivo lanzamiento de ChatGPT y muchas otras herramientas que están democratizando el acceso a modelos de inteligencia artificial muy avanzados, se han escrito artículos afirmando que Google se puede quedar atrás si no incorpora inteligencia en el buscador. ¿Esto es verdad?

Es necesario entender que Google ha utilizado inteligencia artificial para optimizar el desempeño de su buscador desde hace muchos años y yo pude ser testigo de esto en las primeras filas.

Google entra a mobile

Yo comencé mi carrera profesional trabajando en tecnología y la primera empresa en la que trabajé fue Google. En el 2014, recién entrando como intern, recibí un mail dirigido a toda persona que trabajara en Google (Internamente llamados Googlers) escrito por Sundar Pichai:

“Google será ahora Mobile First”

Me pareció emocionante leer este mensaje, pero me sorprendió la intensidad con la que despertó suspiros de alivio de otros Googlers, personas con mucha más experiencia que yo, cuya primera reacción fue levantar las manos al cielo y exclamar “¡Por fin, vamos tardísimo!” y es que para entonces Facebook llevaba persiguiendo una estrategia mobile-first desde el 2012.

Un ejemplo de cómo impactó la estrategia mobile-first de Google es que el algoritmo de búsqueda priorizaba sitios que estuvieran optimizados para móvil. Entonces una práctica poco común, pero que “obligó” a quienes tenían un sitio web a rediseñarlo y optimizarlo para dispositivos móviles.

La velocidad de carga, tamaño de la letra, peso de imágenes, dimensiones de la pantalla, agilidad de ejecución del código CSS y cientos de parámetros eran tomados en cuenta para determinar que un sitio era “mobile friendly” y empujarlo a los primeros resultados de búsqueda

Pero en Inteligencia Artificial no era la misma historia

Google ya había incorporado mejoras de inteligencia artificial (rudimentarias para estándares de hoy) en su buscador y Google Research ya publicaba ciencia al respecto. Esas aplicaciones de AI se utilizaban para jerarquizar los resultados de búsqueda y mejorar la experiencia del usuario.

*Dos años después, cuando ya todo a mi alrededor era “mobile-first” llegó a mi bandeja de correo otro mail del CEO (Me gustaría decir que fue a mí, pero en realidad llegó a toda la empresa). Este mail de Sundar fue similar al anterior:

“Google ahora será AI first”

A diferencia del mensaje sobre “mobile-first”, AI-first no generó la misma reacción de Googlers a mi alrededor. En parte creo que AI era ambiguo y no necesariamente entendimos qué implicaba esto.

Al final, la inteligencia artificial era hasta entonces una rama del conocimiento muy esotérica y sus aplicaciones solo eran evidentes para personas especializadas en ciencias de la computación o conocimientos avanzados en tecnología, pero incluso dentro de Google, quienes estábamos en áreas comerciales, no necesariamente entendíamos cómo interpretar ese mensaje.

Las aplicaciones se dieron rápido, se lanzó Google Now, una iniciativa que prometía “no tener que buscar” o “darte resultados antes de que hicieras la búsqueda”. Pero también lanzaron asistentes de voz activados con la frase “Hey Google”, Google lens, hasta kits para hackers y makers llamados AIY Google y cientos de iniciativas explorando esta tecnología.

Incluso Google Ads, la principal fuente de ingresos, empezó a sacar herramientas para anunciantes basadas en inteligencia artificial.

Cuando la Inteligencia Artificial me quitó el trabajo

En ese momento, yo comencé un nuevo rol dentro de Google como Apps Growth Manager, y mi trabajo era simple: vender Google Ads a desarrolladores de Apps móviles. Si tenías una app móvil en América Latina, existían 3 personas del equipo de Google de Latam que te ayudaban a encontrar más usuarios para tu app.

Entonces, Google inventó las Universal App Campaigns, una nueva herramienta que utilizaba un algoritmo que detectaba características en común entre usuarios de tu app móvil y automáticamente se optimizaba para encontrar usuarios que cumplieran ese perfil.

Eran una bomba, funcionaba espectacularmente bien (En la mayoría de los casos*) y entonces mi trabajo como Account Manager (que en gran medida consistía en optimizar las campañas de Google como ajustar términos de búsqueda, segmentación, presupuesto, pujas, etc. Todo lo que aprendes en los cursos introductorios de Marketing Digital de Platzi) cambió de la noche a la mañana.

Si la campaña se optimiza sola, ¿para qué sirve un account manager?

Solamente que no me quedé sin trabajo, al contrario, mi rol evolucionó y tuve que aprender ciencia de datos y fortalecer mis habilidades de análisis para revisar los datos de la campaña y ofrecer mayor valor a mis clientes.

Dejar de optimizar keywords me dio el tiempo para identificar clusters y participar en conversaciones sobre nuevos mensajes y campañas. “La audiencia que más descarga es de X, Y y Z manera, ¿qué les decimos?”

Esa experiencia me dejó ver que la IA no necesariamente nos quitará el trabajo, pero definitivamente lo va a transformar y necesitamos estar a la altura. Porque adoptar una nueva herramienta crea muchas nuevas dependencias y posibilidades, que si no se aprovechan se vuelven profundas vulnerabilidades.

Pensemos en Search. No saber buscar de forma efectiva hoy es un fuerte impedimento en el mundo profesional y nos deja más vulnerables a caer en desinformación o perdernos en el mar de ruido que tiene internet. Saber buscar ya no es deseable, es indispensable.

¿Entonces qué pasará con las búsquedas si existen herramientas como ChatGPT?

En un entorno donde existe ChatGPT, que no sólo busca y encuentra, sino que también se inventa respuestas (a veces con mayor licencia creativa de la que quisiéramos). ¿Cómo reimaginamos la experiencia de búsqueda?

¿Cómo deberían ser los buscadores? Desde el diseño de la interfaz, la experiencia del usuario, las posibilidades de las herramientas, nuevas necesidades, expectativas de usuarios, técnicas de monetización y muchas otras consideraciones.

¿Deberíamos pensar en los buscadores como herramientas conversacionales, tal vez chats, tal vez otra cosa, que entablen conversaciones con nosotros y nos den respuestas, contextos y nos guíen en el proceso de exploración, investigación y creación, entendiendo que se abre la puerta a vulnerabilidades nuevas del tipo “la computadora se puso de creativa e inventó un dato”?

¿O nos quedamos con el buscador, lo optimizamos y nos aseguramos que sea 100% confiable, ágil, veloz, pero sacrificamos la opción de asistencia en el proceso de exploración, investigación y creación? Tal vez esas facultades se las podemos atribuir a otra herramienta, pero no a la que utilizamos para explorar el mundo.

Tal vez explorar y crear deben mantenerse por separado. O puede ser que estamos en el umbral de la creación de nuevas herramientas de pensamiento que nos ayuden a darle vida a nuestras ideas de formas completamente revolucionarias.

En Platzi, el modelo de aprendizaje se enfoca en darle a las personas las herramientas para expresar sus ideas y así liberar el potencial creativo de las comunidades. Me pregunto si un nuevo buscador-chat que ayude a estudiantes en su proceso de exploración y creación será la herramienta que la comunidad de Platzi necesita para seguir construyendo el futuro de la región.

Tal vez estamos en el comienzo de Conversaciones para la Búsqueda (Chat for Search)

Quiero saber tu opinión. Si llegaste hasta acá cuéntame cómo debería ser el buscador de Platzi (o todos los buscadores) en un mundo en el que existen herramientas como ChatGPT y si te interesa aprender más sobre modelos de inteligencia artificial para transformar industrias te recomiendo revisar la Escuela de Data Science e Inteligencia Artificial de Platzi

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