A lo largo del día tomamos decisiones, cientos o tal vez miles de ellas, que en la mayoría de veces son excluyentes entre otras opciones. ¿Alguna vez has pensado en el costo que tiene haber realizado una acción o tomado una decisión, a sabiendas que estás dejando de percibir el valor de otras?
¿Qué es el costo de oportunidad?
En la economía y (por ende en las finanzas), este término se refiere al beneficio u oportunidad que se pierde al elegir una alternativa, o lo que es igual a, lo que se deja de hacer o se sacrifica por tomar una decisión excluyente. Todo este se enmarca dentro del fin último de la economía, el cual es el de maximizar el beneficio bajo un supuesto de recursos limitados.
Nos enfrentamos constantemente con este concepto, incluso de manera inconsciente, y en muchas ocasiones los dilemas que representa pueden tener impactos económicos significativos. Sin ir muy lejos, ahora mismo puedes estar afrontando esta situación mientras lees este blog, ¿qué podrías estar dejando de recibir/hacer/aprender/ganar por preferir continuar con esta lectura? ¿es mayor el beneficio por haber tomado esta decisión?

¿Cómo medir el costo de oportunidad?
No es posible hablar de una fórmula o función única que mida el costo de oportunidad de las decisiones (menos las personales), pues en muchas ocasiones el retorno puede ser intangible, o tener un valor altamente subjetivo. Sin embargo, desde la percepción económica/corporativa podemos generalizar que:
Costo de oportunidad: rentabilidad de la siguiente mejor opción no elegida - rentabilidad de la opción elegida
Ejemplo práctico para entender el costo de oportunidad
Heredas una casa/apartamento/departamento y tienes la posibilidad de rentarla o no. Podrías obtener $1.000 USD mensuales si lo haces, por lo tanto el costo de oportunidad mensual de no rentarlo sería:
C.O.: $1.000 - 0
C.O.: $1.000/mensuales
(Suponiendo que no hay impuestos o gastos adicionales asociados)
¿Cómo funciona en nuestra vida cotidiana?
Desde un punto de vista empresarial o corporativo, el costo de oportunidad responde enteramente a elementos cuantitativos; sin embargo, en las decisiones personales, pueden surgir muchos cuestionamientos cada vez que se elige una opción por encima de otra, y a pesar de que es importante entenderlo, debemos recordar que la mayoría de nuestras decisiones responden a muchos elementos (emocionales, sesgos de tendencia o preferencia, etc) alternos a la racionalidad.
Bajo la lógica monetaria, siempre deberíamos elegir la opción que mayor retorno económico o beneficio en $ nos genere, por ejemplo, buscar siempre un empleo que remunere más, aún así, todos sabemos que hay condiciones que terminan teniendo mayor relevancia como el ambiente laboral, beneficios no monetarios, balance con la vida personal, etc.
Como todo en la vida, tus decisiones deberán responder a un equilibrio entre la racionalidad de obtener el mayor beneficio económico, y el componente psicológico que te permita tener una gratificación emocional asociada.
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