Desde hace tres meses me propuse leer un libro por semana para compartir contigo mis aprendizajes durante Platzi Live. Abandoné esta regularidad hace años porque creía que con el trabajo, las clases de inglés, la casa, el perro (y todas las tareas que uno se inventa), no tendría tiempo de leer todos los días.
Sin embargo, algo perverso sucede con el hábito de la lectura. Una vez que lo tienes, te vuelves adicto a buscar libros y pedir recomendaciones. Yo me la paso navegando por las reseñas en Amazon, Scribd, y Good Reads para escoger a mi siguiente víctima. Y si te ocurre lo que a mí, terminarás con una lista gigante de libros que quieres leer.
Y ahora la pregunta es ¿cómo puedo leer más rápido? Así me encontré con “Speed Reading”, un libro de Tina Konstant, con muchos consejos para incrementar tu velocidad de lectura. Por esa razón, te quiero compartir mis tres aprendizajes favoritos:
1. Prepárate
Una de las razones por las que nos tardamos tanto al leer, es la relectura. Regresamos una y otra vez a los párrafos porque no entendimos bien las ideas principales. Esto puede pasar por varias razones, quizá te llegó una notificación en el celular que te distrajo o te encontraste con un término que no conoces.
En la etapa de la planeación puedes prever muchas de las distracciones a las que te enfrentarás:
Paso 1: Asegúrate de tener un espacio para leer sin distracciones.
Escoge un espacio tranquilo ideal para leer. En mi caso, cuando es una lectura fácil uso una silla Acapulco que está en mi balcón o el sillón de mi sala. Sin embargo, cuando estoy leyendo algo académico o que me cuesta más trabajo entender, prefiero hacerlo desde mi escritorio, para no distraerme.
Paso 2: Ten claro tu objetivo
¿Qué quieres saber del libro?, ¿para qué lo estás leyendo? Estas preguntas guiarán tu lectura y te mantendrán atento para encontrar la respuesta.
Además entre más preguntas te hagas sobre el tema antes de comenzar, más curioso estarás y eso te mantendrá motivado.
Paso 3: Investiga sobre el tema antes de comenzar a leer
Especialmente si no conoces mucho sobre el tema, investiga antes de empezar. Entre más contexto tengas, la lectura será significativa y tendrás “aha-moments”, es decir, ese momento en el que dices “ajáaaa, eso ya lo conozco, es como el ejemplo tal, me ha pasado”. Así el conocimiento será memorable.
2. Vista previa
Uno de los grandes errores que tenemos a la hora de leer es saltarnos esos espacios de texto que no forman parte del cuerpo de la lectura. Aquí te comparto las tres partes de los libros que a mí me gusta revisar antes de comenzar.
1) La introducción: En la introducción el autor casi siempre te cuenta cuál es el propósito del texto. Así puedes alinear expectativas y ver si la intención del escritor coincide con lo que tú buscas como lector. Si resulta que no, en ese momento puedes abandonar el libro y buscar otro que te satisfaga.
2) El indíce: Esta parte es clave para mí porque me permite ver cuál es la estructura del texto, cuál es la jerarquía de los temas y puedo seleccionar desde el inicio cuáles son las partes que más me interesan.
3) El glosario: Quizá esto te puede sonar un poco raro. Pero el glosario es fundamental para asegurarnos del entendimiento. Muchas veces no comprendemos lo que estamos leyendo porque no conocemos el vocabulario.
Finalmente, escanea el texto antes de comenzar. Es fundamental tener claro qué buscas con esa lectura, de otra manera no servirá. Escanear consiste en revisar el texto leyendo rápidamente aquellas partes que están resaltadas o que te llamen la atención.
Muchos deciden, por ejemplo, ir leyendo las primeras y las últimas frases de cada párrafo. Sin embargo independientemente de la técnica que elijas esta primera mirada rápida te ayudará a identificar dónde está la teoría, la práctica y los ejemplos.
3. Lectura activa y selectiva
Esa idea de que uno debe leer palabra por palabra para poder entender un texto, en realidad hace que se nos dificulte la comprensión y leamos más lento.
Las “fijaciones” son los puntos donde la vista se detiene para leer. Entre menos pausas hagas, más rápido podrás leer y más ideas completas entenderás. Imagínate cómo baja la velocidad de lectura si haces fijaciones en todos los espacios que hay entre las palabras.
Muchas de las técnicas de lectura rápida consisten en entrenar los ojos para que puedan ir tan rápido como nuestro cerebro, así que no te detengas a ver letra por letra. Vras que pds entndr sin analizarlo detalladamente.
Cuando encuentres algo que destaque, utiliza esa información para hacer apuntes así podrás retener mucho mejor. De hecho, las presentaciones que hago en Platzi Live y muchos de los blogs que publico son fruto de los apuntes que realicé.
De cualquier forma el mejor consejo es la práctica, así que si realmente quieres leer más rápido, lee, lee y lee. Aplica estos consejos mientras lo haces y cuéntame cómo te fue. Recuerda que la velocidad puede variar de acuerdo con el contexto que tengas o si estás leyendo en otro idioma, así que no te desanimes.
De hecho, si eres un lector apasionado y quieres practicar tu inglés, te invito al Discussion Club que tendremos mañana a las 7 pm, hora de México y Colombia, para compartir cuáles son nuestros libros favoritos y seguir creciendo esa lista de lecturas. Para entrar, sólo necesitas registrarte en este enlace.
Curso de Estrategias para Aprender en Línea Efectivamente 2019