Determinación de Límites Usando Gráficos

Clase 6 de 25Curso Básico de Cálculo Diferencial

Contenido del curso

Resumen

Determinar el valor al que se acerca una función cuando la variable independiente tiende a cierto punto es una de las habilidades fundamentales del cálculo. Aunque el método gráfico ofrece una forma visual e intuitiva de comprender los límites, también presenta limitaciones importantes que conviene conocer antes de aplicarlo.

¿Por qué el método gráfico no siempre es confiable para calcular límites?

El recurso gráfico depende de la precisión del dibujo. Un trazo poco exacto puede conducir a conclusiones erróneas. Además, existen funciones cuya gráfica resulta tan compleja que ni siquiera un software la representa con claridad. Un ejemplo clásico es la función seno de uno entre x [0:40]. Conforme x se acerca al origen, la curva oscila de forma tan violenta que, incluso ampliando la escala a una décima antes y después de cero, la imagen se satura de color y es imposible distinguir un comportamiento definido.

Con estas precauciones en mente, el método sigue siendo útil para construir intuición sobre qué ocurre cerca de un punto.

¿Cómo se analizan límites en una función seccionada?

Una función seccionada (también llamada función a trozos) está formada por pedazos de distintas funciones: fragmentos de hipérbola, segmentos de recta, trozos de parábola, entre otros [1:18]. En su gráfica aparecen puntos abiertos —donde la función no está definida— y puntos cerrados —donde sí lo está—.

Una regla esencial de las funciones: nunca encontrarás dos puntos cerrados alineados verticalmente, porque eso violaría la definición de función, que exige un único valor del rango para cada valor del dominio [4:42].

¿Qué sucede cuando el límite existe aunque la función no esté definida?

Al evaluar el límite cuando x se aproxima a menos cinco [1:57], la función presenta un punto abierto. Sin embargo, al acercarse desde ambos lados, la curva converge al mismo hueco, ubicado a la altura de −1. El límite es −1. Esto ilustra un principio clave: el límite describe el comportamiento de la función cerca de un punto, sin importar si la función está o no definida allí.

Otro caso revelador ocurre en x = −2 [3:25]. La función sí está definida y vale 4, pues el punto cerrado se ubica en (−2, 4). No obstante, al aproximarse desde ambos lados, la curva apunta al punto vacío situado a la altura de 1. El límite es 1, un valor distinto al de la función evaluada.

¿Cuándo el límite no existe?

  • Asíntota vertical en x = −4 [2:42]: desde la izquierda, la función cae hacia el infinito negativo; desde la derecha, crece sin cota hacia el infinito positivo. Como no hay un valor particular al que se aproxime, el límite no existe.
  • Salto en x = 3 [4:15]: desde la izquierda, la curva apunta a un punto abierto; desde la derecha, a un punto cerrado en una altura diferente (−2). Al dirigirse a dos lugares distintos, el límite no existe.

En cambio, cuando x se aproxima a cinco [5:15], la función pasa por un punto sobre una línea continua a la altura de 3. Llegamos al mismo sitio desde ambos lados, así que el límite es 3 y coincide con el valor de la función.

¿Qué son los límites al infinito y los límites unilaterales?

Los límites al infinito describen el comportamiento de la función cuando x crece o decrece sin cota [5:52]. En el ejemplo analizado, al ir hacia el infinito negativo, la curva se pega a una asíntota horizontal a la altura de 1; lo mismo ocurre hacia el infinito positivo. Ambos límites valen 1. Es importante señalar que una función puede tener más de una asíntota horizontal; simplemente aquí coinciden.

Los límites unilaterales restringen la aproximación a un solo lado [6:42]:

  • Límite por la derecha de x = −6: la función se aproxima a la altura de 0 [7:06].
  • Límite por la derecha de x = −4: la función crece sin límite hacia el infinito positivo, por lo que el límite no existe como número finito [7:28].
  • Límite por la derecha de x = −2: la curva se dirige al punto vacío a la altura de 1 [8:06].
  • Límite por la izquierda de x = 1: el punto abierto se encuentra a la altura de 3, y esa es la respuesta [8:30].

El signo + o en la notación del límite indica si la aproximación es por la derecha o por la izquierda, respectivamente. Esta distinción es decisiva cuando la función se comporta de manera diferente a cada lado del punto.

Practica con distintos gráficos, identifica asíntotas, puntos abiertos y cerrados, y comparte tus respuestas y dudas en los comentarios para aprender de forma colaborativa.