Resumen

Cuando lideramos equipos, solemos llegar a cada conversación cargados de suposiciones, juicios previos y experiencias pasadas que moldean nuestra percepción. El filósofo Edmund Husserl ofrece un método sorprendentemente práctico para transformar la forma en que nos relacionamos con las personas y las situaciones: la fenomenología. Comprender cómo funciona nuestra conciencia y su intencionalidad puede marcar la diferencia entre una reunión que estanca y una que genera crecimiento mutuo.

¿Qué es la intencionalidad de la conciencia según Husserl?

Husserl rompe con la idea cartesiana de que existe un mundo material separado de la mente, conectado por una especie de "cable" entre ambos. Su propuesta es distinta: lo relevante no es que exista un mundo afuera, sino cómo nos aproximamos a él con nuestra conciencia [1:40].

Para Husserl, la conciencia siempre es conciencia de algo. No existe en el vacío; siempre está dirigida hacia un objeto, una persona o una situación. A esto lo llama intencionalidad: cada vez que nos sentamos frente a la computadora, que entramos a una reunión o que tenemos un uno a uno con alguien del equipo, nuestra conciencia lleva una intención particular [4:18].

El ejemplo de la mesa lo ilustra con claridad:

  • En una feria de comida, buscas que la mesa esté limpia y cómoda [2:30].
  • Para tu comedor, te importa el diseño y que combine con el espacio [3:00].
  • Para tu escritorio, priorizas el tamaño y la funcionalidad [3:30].

Una mesa es siempre una mesa, pero nuestra conciencia nos lleva por caminos completamente distintos según el contexto. Reconocer esta intencionalidad es el primer paso para entender que no vemos las cosas como son, sino como las miramos.

¿Cómo funciona la reducción fenomenológica en situaciones difíciles?

Husserl propone un método concreto para profundizar nuestra relación con el mundo. Normalmente operamos en lo que él llama la actitud natural: caminamos por la vida con un montón de información, hechos, juicios y prejuicios mezclados en la cabeza [4:40].

El primer paso del método consiste en tomar todas esas ideas preconcebidas y, como si fuera un tupper, guardarlas en la nevera. Congelarlas por un momento. No se pierden, se pueden recuperar después. Pero mientras tanto, nos aproximamos a la situación describiendo únicamente lo que podemos apreciar con nuestros sentidos, lo fáctico [5:20].

Sin embargo, quedarnos solo en la descripción sería demasiado pobre. Por eso Husserl propone una segunda maniobra: buscar la esencia de la experiencia que tenemos delante [6:30]. No se trata de reducir a una persona a formas geométricas, sino de preguntarnos con genuina curiosidad: ¿cuál es la esencia de lo que está ocurriendo aquí entre nosotros dos?

Este proceso se conoce en la literatura filosófica como epoqué o reducción fenomenológica [9:20]. Es una suspensión deliberada de nuestras creencias para poder ver con mayor claridad.

¿Cuándo aplicar este método como manager?

No se trata de vivir permanentemente en este estado de suspensión. Husserl reconoce que la actitud natural es necesaria para funcionar en el día a día [9:00]. Pero hay momentos específicos donde este mecanismo resulta valioso:

  • Al dar feedback directo o difícil, cuando necesitamos separar lo que realmente ocurrió de lo que asumimos.
  • En reuniones uno a uno, cuando queremos conectar genuinamente con la experiencia del otro.
  • Ante problemas de comunicación, cuando cada persona tiene una percepción distinta de los hechos.

¿Qué papel juega la humildad en este proceso?

La clave que conecta toda la propuesta de Husserl con el liderazgo es una palabra: apertura. Cuando nos sentamos con alguien y estamos genuinamente interesados en aprender de esa persona, la experiencia cambia completamente para ambos [8:50]. Las dos personas salen crecidas de esa conversación.

Muchas veces llegamos a situaciones asumiendo que algo salió de cierta forma porque así ha pasado en el pasado, o porque tenemos una percepción incorrecta de la realidad. La invitación es a ser conscientes de cómo nos estamos aproximando a cada situación, reconociendo que siempre puede haber un pedazo de información que desconocíamos [8:00].

Todas las personas que trabajan con nosotros tienen sus propios contextos y siempre pueden enseñarnos algo nuevo. Piensa en alguna situación donde hubo un problema de comunicación porque alguien tenía una percepción distinta de los hechos y compártela en el sistema de discusiones.

      Fenomenología y Conciencia Intencional según Husserl