Comprender cómo se involucran los miembros de una comunidad es fundamental para cualquier persona que aspire a construir espacios activos y sostenibles. La participación no es un estado fijo: las personas transitan entre distintos niveles según su experiencia, motivación y conexión con el grupo. Conocer estos niveles permite diseñar estrategias que impulsen el crecimiento orgánico de cualquier comunidad.
¿Cómo se relaciona la participación con el ciclo de identidad?
La participación es uno de los tres pilares del ciclo de identidad que todo miembro debe recorrer dentro de una comunidad. Este ciclo consta de tres fases: identificación, participación y validación [0:25]. Primero, la persona se siente atraída por un grupo. Luego, debe realizar una tarea específica de manera correcta. Finalmente, recibe una recompensa que refuerza su pertenencia.
Este ciclo aplica a cualquier tipo de comunidad, desde un grupo religioso hasta un grupo de Facebook [1:05]. Las primeras tareas deben ser deliberadamente sencillas:
- Crear un perfil.
- Colocar una foto real.
- Asociar la cuenta a una red social.
Como líder de comunidad, es clave detenerse a pensar el camino que debe recorrer cada usuario y diseñar esas pequeñas tareas iniciales que faciliten el proceso de onboarding [1:30].
¿Cuáles son los cuatro niveles de participación de un miembro?
Existen cuatro niveles de participación que permiten medir qué tan activos son los miembros y cuántas tareas realizan en un periodo de tiempo determinado [1:50]. Estos niveles son: miembros pasivos, miembros activos, miembros power y líderes.
¿Qué caracteriza al miembro pasivo y al miembro activo?
El miembro pasivo no participa en la creación de contenido y se limita a ser oyente en las actividades [2:10]. En un evento virtual, es la persona con la cámara apagada que aún no interactúa. Todos hemos sido este miembro alguna vez, especialmente cuando no conocemos las costumbres ni las reglas sociales de un espacio nuevo.
A medida que la persona asiste a más actividades y completa más tareas, comienza a convertirse en miembro activo [2:40]. En un meetup virtual, esta persona responde preguntas, interactúa con el ponente e incluso puede proponerse para crear contenido o ser el siguiente expositor.
¿Qué diferencia a un miembro power de un líder?
El miembro power no se pierde ninguna actividad [3:05]. Es el primero en querer participar, hacer preguntas o responderlas. Su nivel de compromiso es tan alto que genuinamente desea mejorar la comunidad y se acerca a los organizadores para compartir ideas.
El líder es la persona más activa de la comunidad [3:25]. Lidera espacios por sí sola, guía a otros miembros y funciona como polinizador o embajador de marca. Su rol es orgánico y nace del compromiso sostenido.
¿Por qué una comunidad saludable necesita rotación entre niveles?
Una comunidad saludable tiene los cuatro tipos de miembros pasando de un nivel a otro de manera constante [3:40]. Un líder puede cansarse y necesitar un descanso, convirtiéndose temporalmente en miembro pasivo. Está bien que se desconecte y ceda su espacio a alguien que desea tomar su lugar.
Mientras más ciclos de identidad recorre una persona, más desea involucrarse en la toma de decisiones y creación de experiencias para sus compañeros [4:00].
Un ejemplo concreto es el programa de revitalización de comunidades que Daniel Frank lanzó en Google [4:15]. Este programa mapeó a líderes de los GDGs alrededor del mundo que estaban agotados y que, por compromiso personal, no delegaban su comunidad a otros miembros. El programa les otorgó un lugar honorífico en sus respectivas comunidades, les dio un respiro y los ayudó a pasar la antorcha. Fue un éxito que permitió a miles de personas circular a lo largo de los cuatro niveles de participación [4:45].
La rotación no es una señal de debilidad, sino de madurez comunitaria. Diseñar mecanismos para facilitar esta circulación es una de las tareas más importantes de cualquier estratega de comunidad. ¿En qué nivel de participación te encuentras tú y qué actividades te han ayudado a avanzar? Comparte tu experiencia en los comentarios.