Resumen

Después de una lluvia de ideas intensa, el verdadero reto no es generar opciones, sino decidir cuál desarrollar. Elegir una idea implica dejar otras de lado, y eso puede generar incertidumbre. Sin embargo, existen metodologías probadas que facilitan este proceso y permiten tomar decisiones fundamentadas, tanto en el desarrollo de videojuegos como en cualquier proyecto creativo.

Un punto clave antes de comenzar: las ideas descartadas no desaparecen [0:30]. Es muy común que durante el desarrollo de un juego se regrese a revisar propuestas iniciales y se descubra que alguna idea que no fue seleccionada ahora encaja perfectamente con la visión del proyecto. Así que descartar no significa perder.

¿Qué es la matriz de dos por dos y cómo aplicarla?

La matriz de dos por dos, también conocida como matriz de Eisenhower [1:12], fue creada por el presidente de Estados Unidos que estuvo a cargo durante la Segunda Guerra Mundial. En un contexto donde tomar decisiones rápidas y acertadas era vital, esta herramienta resultó fundamental.

La matriz funciona con dos ejes que generan cuatro cuadrantes [1:30]. En su versión original, los ejes son urgente/no urgente e importante/no importante:

  • Urgente e importante: se debe hacer de inmediato.
  • Urgente y no importante: se puede delegar a otra persona.
  • No urgente e importante: se puede planear para más adelante.
  • No urgente ni importante: se puede dejar de lado.

¿Cómo adaptar los criterios a tu proyecto?

Lo interesante es que estos criterios son completamente personalizables [2:15]. Para un proyecto de videojuegos, puedes reemplazar los ejes por relevancia y viabilidad. De esta forma, cada cuadrante te indica si una idea es muy relevante pero poco viable, o poco relevante pero muy viable, por ejemplo.

Imagina que tienes una idea genial con mucha relevancia, pero que requiere un trabajo enorme de producción [2:45]. Esa idea caería en el cuadrante de mucha relevancia y poca viabilidad. Al clasificar todas las ideas de esta manera, el equipo completo participa en la votación y se discute la ubicación de cada propuesta hasta alcanzar un consenso.

¿En qué consiste la votación por puntos?

La votación por puntos es una metodología que surgió en Estados Unidos durante los años ochenta [3:20]. Consiste en utilizar puntos o stickers para que cada integrante del equipo vote sobre las ideas presentadas. Es similar a esos mapas en aeropuertos donde los visitantes colocan un punto en su país de origen.

¿Cuáles son los pasos para implementarla?

El proceso es directo y colaborativo [3:45]:

  • Coloca todas las ideas en tarjetas o escríbelas en una pizarra.
  • Define criterios claros de evaluación: mejor decisión a largo plazo, saturación de mercado, viabilidad técnica, entre otros.
  • Cada integrante coloca un punto o sticker en las tarjetas que considere relevantes para cada criterio.
  • Establece un límite máximo de votaciones por persona para evitar que todos voten por todas las ideas.
  • La tarjeta con más puntos acumulados suele ser la opción más viable.

Esta metodología es especialmente útil porque la decisión se basa en criterios definidos previamente, no en preferencias subjetivas. El resultado visual hace que la elección sea casi evidente.

¿Cómo funciona la tabla de decisiones y consecuencias?

La tabla de decisiones y consecuencias [4:45] es quizás la metodología más intuitiva. Se trata de imaginar qué sucederá si eliges cada idea y anticipar los escenarios posibles.

Para aplicarla, crea una tabla con dos columnas: en la izquierda escribe la idea y en la derecha las consecuencias de elegirla [5:05]. Por ejemplo, si una idea es complicada de elaborar, las consecuencias podrían incluir retrasos en el tiempo de entrega o incluso la imposibilidad de terminar el proyecto.

Esta metodología es tan natural que muchas veces la aplicamos sin saberlo. De hecho, es el mismo proceso que seguimos al decidir qué carrera estudiar o qué camino profesional tomar [5:40]: listamos opciones y evaluamos qué puede pasar con cada una.

Cada una de estas tres herramientas ofrece una perspectiva distinta para reducir la incertidumbre al elegir. Aplica la que mejor se adapte a tu equipo y a la etapa de tu proyecto, y comparte en los comentarios cuál te funcionó mejor.