“Jugar estimula la vibración de ciertos neurotransmisores y eso te produce felicidad, por eso jugar resulta una actividad tan enganchante, estos neurotransmisores son, por ejemplo:
• La Dopamina: cuando inicia el proceso creativo en la acción de jugar se libera este neurotransmisor, cuando esperamos una recompensa la Dopamina nos ayuda a motivarnos para encontrar esa recompensa y estar muy atentos y coordinar nuestros movimientos para utilizar esa creatividad y conseguir eso que buscamos.
• La Acetilcolina: es un neuro transmisor que favorece un estado de atención, aprendizaje y memoria.
• La Serotonina: disminuye el estado de estrés, cuando ya no puedes más y necesitas un descanso se libera la Serotonina haciendo que tu cuerpo se relaje y que puedas aprender de una mejor manera. Este neuro transmisor provoca cambios en tu estado de ánimo y te ayuda a disminuir la irritabilidad, la negatividad, la ansiedad y la fatiga.
• La Oxitocina: es el neurotransmisor que facilita la sensación de afecto y cercanía con otras personas. “
La motivación: en la acción de jugar.
“Hay una investigación que recientemente se ha hecho sobre el cerebro, en donde descubre Rusty Gage un investigador del instituto Salk de estudios Biológicos de los Estados unidos, que la generación o nacimiento de Neuronas no es como se pensaba antiguamente o como aparece en los libros de texto, que dice que una persona nace con todas las Neuronas que va a tener en su vida, sino que en el Hipocampo hay nacimiento de nuevas Neuronas, pero este nacimiento solo se estimula a través de tener un entorno enriquecido que nos permita facilitar este nacimiento de nuevas Neuronas.
El juego representa un papel muy importante en ese ambiente enriquecido que estimula la participación, la creatividad, la generación de nuevas ideas, además del ejercicio.”
Rusty Gage se concentra en la plasticidad, adaptabilidad y diversidad observadas en el cerebro. Demostró que, contrariamente al dogma de larga data, la creación de nuevas neuronas (neurogénesis) ocurre en el cerebro humano adulto y que el enriquecimiento ambiental y el ejercicio físico pueden mejorar este crecimiento. Su laboratorio demostró que las células madre neurales existen en el hipocampo adulto y pueden dar lugar a neuronas fisiológicamente activas.
Además, Gage descubrió que las secuencias móviles de ADN denominadas elementos móviles están activas durante la neurogénesis y conducen al mosaicismo genómico (compuesto por tipos de células genéticamente diferentes); esta variedad genética puede contribuir a las diversas funciones del cerebro.
Recientemente, un equipo de investigadores del Instituto Salk, dirigido por Gage, recibió 19,2 millones de dólares de la Iniciativa Allen de la Asociación Estadounidense del Corazón para analizar las interacciones entre proteínas, genes, epigenética, inflamación y metabolismo que subyacen al envejecimiento del cerebro en la salud y la enfermedad. El objetivo del proyecto es investigar los mecanismos del deterioro cognitivo y el Alzheimer para identificar nuevas terapias y tratamientos.
El laboratorio de Gage actualmente modela enfermedades en el laboratorio utilizando células madre humanas. Al reprogramar células de la piel humana y otras células de pacientes con enfermedades neurológicas y psiquiátricas en células madre pluripotentes inducidas y neuronas inducidas, su trabajo está descifrando la progresión y los mecanismos que conducen a trastornos como la depresión y el autismo.
Fuente: https://www.salk.edu/scientist/rusty-gage/