El reportaje es uno de los géneros periodísticos más exigentes y completos. A diferencia de la nota seca, que responde al qué pasó, el reportaje responde al cómo pasó, incorporando datos, declaraciones, análisis y múltiples formatos para ofrecer un mejor entendimiento de los hechos. Comprender su estructura y sus variantes es fundamental para cualquier persona interesada en comunicar con profundidad.
¿Qué diferencia al reportaje de una nota informativa?
Mientras la nota seca cubre lo esencial de un hecho noticioso, el reportaje permite ahondar en una información independientemente de su inmediatez [0:10]. No se limita a contar lo que ocurrió, sino que explora las causas, los modos y las consecuencias. Un reportaje puede ser también un tratamiento de segundo, tercero o cuarto día de un hecho concreto, pero su alcance va mucho más allá.
Una definición citada del libro Cómo hacer periodismo, publicado por la revista Semana, lo resume con claridad: «El reportaje es el cuento completo sobre un aspecto que cambia y que amerita ser explicado a fondo. Se parece más a un ensayo que explora un fenómeno, sus manifestaciones, sus causas y sus consecuencias en profundidad. Por eso, el género solo se presta para historias de largo aliento» [4:50].
En el ámbito multimedia, el reportaje puede integrar galerías de imágenes, audios de entrevistados, infografías interactivas y otros formatos dentro de un mismo contenido [1:05]. Esa versatilidad lo convierte en una pieza periodística rica y multiformato.
¿Cuáles son los tipos de reportaje?
Según el Manual de Periodismo Académico de Hach y Rolinkie, referenciado por el periodista colombiano Javier Darío Restrepo a través de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), existen tres tipos principales [5:35]:
- Reportaje investigativo: desarrolla el porqué de los hechos. La clave está en preguntarse por qué tantas veces como sea necesario, y de ahí se desprende también el cómo.
- Reportaje de profundidad: amplía el interés sobre un tema que no necesariamente responde a un hecho noticioso de actualidad. Por ejemplo, un reportaje sobre la historia de la fauna marina en el golfo de México.
- Reportaje de apreciación o de interpretación: indaga sobre el sentido de los hechos con una cuota mayor de análisis y reflexión por parte del periodista.
Existen otras clasificaciones, como reportaje objetivo o reportaje interpretativo, pero en esencia cubren territorios similares [7:15].
¿Qué dice el manual de estilo de Radio Televisión Española?
Según este manual, el reportaje surge cuando un hecho noticioso se desarrolla con amplitud, incorporando el relato y las opiniones de los protagonistas para profundizar en causas, modos o consecuencias [7:30]. El reportaje es una información ampliada que puede vincularse tanto a la inmediatez informativa como a la actualidad en un sentido más amplio.
Puede centrarse en los protagonistas, los afectados, los antecedentes, las consecuencias, el lugar de los hechos o los paralelismos con noticias similares. Los requisitos de actualidad e interés son más flexibles que en la noticia, y el periodista aporta su enfoque y tratamiento personal.
¿Cómo empezar a construir un reportaje?
El primer ingrediente es la curiosidad [9:00]. Todo buen reportaje inicia con una inquietud fuerte por parte del periodista. Algunos ejemplos de preguntas que pueden dar origen a un gran reportaje:
- ¿Qué hay detrás de la competencia entre las industrias farmacéuticas del mundo?
- ¿Qué ocurre con los jóvenes africanos que llegan a Europa con falsas promesas de jugar fútbol y terminan en la indigencia?
- ¿Cómo funciona la industria criminal del tráfico de plantas o animales?
- ¿Cuáles son los últimos avances de la medicina contra enfermedades terminales?
¿Qué organizaciones periodísticas pueden servir de referencia?
Existen redes y organizaciones que publican reportajes de altísima calidad y ofrecen formación continua [2:20]:
- FNPI (Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano), fundada por Gabriel García Márquez.
- Instituto Prensa y Sociedad.
- Conectas, plataforma periodística para las Américas.
- ICFJ (International Center for Journalists).
- Centro Knight de la Universidad de Texas, con programas de entrenamiento para periodistas de América Latina.
- Consejo de Redacción, promotor del periodismo de investigación.
- Liga contra el Silencio, alianza colombiana contra la censura.
- GIJN (Global Investigative Journalism Network), con ciento ochenta y dos organizaciones en setenta y siete países.
Seguir a estas organizaciones en sus páginas web y redes sociales es una forma práctica de consumir los mejores reportajes e investigaciones periodísticas.
Antes de grabar o fotografiar, el ejercicio más valioso es pensar en tres temas que te inquieten profundamente y que pudieras abordar en forma de reportaje. ¿Cuáles serían los tuyos? Compártelos en la sección de comentarios.