Curso de Google Associate Cloud Engineer Certification

Acceso a Internet sin IP pública con Cloud NAT

Curso de Google Associate Cloud Engineer Certification

Contenido del curso

Acceso a Internet sin IP pública con Cloud NAT

Resumen

Conectar tus máquinas virtuales a Internet sin exponerlas con una IP pública es una de las buenas prácticas más importantes en Google Cloud. Para lograrlo, Cloud NAT te permite que recursos privados salgan a la red sin perder seguridad, mientras que servicios como Cloud VPN y Cloud Interconnect amplían tus opciones de conectividad híbrida.

¿Qué opciones ofrece Google Cloud para conectarse a redes externas?

Dentro de una VPC ya creada, existen tres servicios principales para gestionar la salida y conexión hacia redes externas: Cloud NAT, Cloud VPN y Cloud Interconnect. Cada uno responde a un escenario distinto.

¿Para qué sirve Cloud NAT?

Cuando una máquina virtual no tiene IP pública asociada, necesita un mecanismo para acceder a Internet. Ahí entra Cloud NAT, un servicio administrado por Google que asigna un pool de IPs públicas para la salida de tráfico [01:00].

La configuración es directa: defines la región y decides si las IPs que salen a Internet son automáticas o reservadas manualmente. Reservarlas tiene sentido cuando un servicio externo exige saber desde qué direcciones le llega el tráfico.

¿Qué es Cloud NAT? Es el servicio gestionado de Google Cloud que permite a recursos sin IP pública acceder a Internet usando un conjunto de IPs compartidas asociadas a una región.

¿Cuándo usar Cloud VPN o Cloud Interconnect?

Cloud VPN levanta túneles VPN entre tu red privada y tu red en Google Cloud, de forma totalmente administrada. Funciona contra firewalls como Forti o Check Point, y solo necesitas configurar los CIDRs y la IP pública del firewall que recibirá la comunicación [02:00].

Cloud Interconnect, en cambio, busca una acometida de fibra física directa hacia un data center de Google. Se usa en compañías empresariales que requieren ancho de banda alto y latencia baja.

Existen dos modalidades:

  • Partner Interconnect: un partner especializado delega su fibra para conectarte.
  • Direct Interconnect: la fibra llega directamente desde los puntos de presencia de Google, con un mínimo de 10 Gbps.

¿Cómo migrar una máquina virtual a una nueva red VPC?

Antes de configurar Cloud NAT, conviene mover la máquina virtual desde la red default hacia la VPC creada previamente. Este cambio solo es posible con la instancia apagada [03:30].

Los pasos son sencillos:

  1. Detén la máquina virtual desde Compute Engine.
  2. Edita la instancia y, en interfaces de red, selecciona tu nueva red VPC.
  3. En dirección IP versión 4, elige efímera y en IP pública selecciona ninguno.
  4. Guarda los cambios e inicia nuevamente la máquina.

Al actualizar la vista de instancias, notarás que ya no aparece una IP externa asociada. Aun así, puedes acceder por SSH desde el navegador.

¿Por qué puedo entrar por SSH si no hay IP pública?

Esto es posible gracias a la regla de firewall configurada en clases anteriores, que habilita al servicio Identity-Aware Proxy (IAP) a proxear las solicitudes del navegador usando tu cuenta de Google [05:00]. Es una de las características más robustas de Google Cloud para acceso seguro sin exponer recursos.

¿Qué hace Identity-Aware Proxy? Permite conectarte por SSH o HTTPS a recursos privados validando tu identidad de Google, sin necesidad de IP pública en la máquina destino.

Si dentro de la VM intentas hacer ping a Google, fallará. La razón es clara: sin IP pública y sin Cloud NAT, no hay ruta de salida hacia Internet.

¿Cómo configurar Cloud NAT paso a paso?

Una vez confirmada la falta de salida a Internet, toca crear el servicio. Desde el buscador de la consola, escribe NAT y selecciona Cloud NAT [06:30].

La configuración mínima incluye:

  • Nombre del gateway: por ejemplo, nat-ios-central-1.
  • Tipo: NAT pública.
  • Red: la VPC creada previamente (Platzi).
  • Región: necesitas un Cloud NAT por cada región que uses.
  • Cloud Router: crea uno nuevo, por ejemplo nat-ios-central-1-router.

En el filtrado, puedes dejar la configuración por defecto para que aplique a todos los segmentos de red, o restringirla a subredes específicas. Sobre las direcciones IP de salida, lo automático funciona para la mayoría de casos, pero la asignación manual es útil cuando un servicio externo requiere allowlisting de IPs concretas.

Al crear el recurso y volver a la VM, el ping a Google responde en segundos. La máquina ya tiene salida a Internet sin exponer ninguna IP pública.

¿Por qué no se configuran Cloud VPN ni Cloud Interconnect en esta práctica?

Ambos servicios requieren componentes externos que no se pueden simular dentro del proyecto. Cloud VPN necesita un sitio on premise con un firewall o gateway compatible, mientras que Cloud Interconnect exige una acometida de fibra física gestionada por un partner o por Google directamente.

Si tu organización maneja entornos híbridos reales, vale la pena profundizar en cómo se negocian estos enlaces y qué SLA ofrecen los partners de tu región.

¿Has implementado Cloud NAT en algún proyecto productivo? Cuéntame en los comentarios qué decisión tomaste sobre las IPs: automáticas o reservadas, y por qué.