Los datos pueden hacer el bien. Cuando hablamos de Data for Good, nos referimos al uso de datos para fomentar el bienestar colectivo y maximizar el impacto social, especialmente cuando se conectan con políticas públicas que buscan el bien común. Si trabajas con datos, ciencias sociales o políticas públicas, entender este vínculo te abre la puerta a generar transformación real.
¿Qué son las políticas públicas y cómo se conectan con los datos?
Las políticas públicas son la respuesta del Estado ante una necesidad social. Se implementan mediante normas, instituciones, prestaciones y servicios, y buscan alcanzar principios éticos e igualdad de derechos [2:02].
Lo interesante es que los datos que las nutren no vienen únicamente del Gobierno. Se alimentan de múltiples fuentes:
- La academia, con su producción de investigación rigurosa.
- El propio Gobierno y sus registros administrativos.
- La ciudadanía, que genera datos cada vez que usa un dispositivo.
- La industria privada y sus operaciones.
- La sociedad civil organizada.
Esa diversidad de fuentes es la que enriquece la calidad y dimensiones de una política pública bien diseñada.
¿Qué es Data for Good? Es el uso de datos para fomentar el bien público y maximizar el bienestar social, vinculando información de distintos sectores con políticas que generen cambio.
¿Cómo se construye una política pública basada en datos?
Una política pública sólida combina cuatro factores que rara vez conviven en el mismo proyecto. Cuando lo hacen, el resultado es robusto.
Los cuatro pilares de una política pública con datos
Primero está la parte cuantitativa, que permite medir el impacto y los resultados de la intervención. ¿Cómo sabes que algo funcionó si no lo mides?
Luego viene la visualización y diseño: cómo comunicar la política a la ciudadanía mediante folletos, páginas web o campañas claras. Aquí también entran los científicos sociales, expertos en identificar necesidades reales y traducirlas en principios éticos accionables [3:30].
Finalmente, los métodos computacionales y algorítmicos permiten generar predicciones y reevaluar la política en el tiempo. Una política pública no se diseña una vez y se olvida, se perfecciona con cada ciclo de datos.
Un ejemplo cotidiano de Data for Good
Piensa en cuando buscas una ruta en transporte público. Tu dispositivo móvil aporta tu ubicación, tu destino, el tráfico en tiempo real y cuántas personas viajan contigo en el metro [4:30].
Esa información, agregada con la de millones de usuarios, permite predecir tiempos de llegada, anticipar el efecto de la lluvia en el tráfico y ajustar rutas. Las empresas que procesan esos datos pueden compartirlos con el Gobierno para diseñar mejores políticas de movilidad.
¿Quién genera los datos para Data for Good? Los generan ciudadanos, empresas, academia, sociedad civil y Gobierno. La riqueza está en cruzarlos con propósito ético.
¿Qué cambios necesita la industria para usar datos con ética?
Para que el bien común no se quede en intención, hay cinco transformaciones que debemos impulsar dentro de organizaciones, empresas y Gobierno [5:50].
- Crear más regulación sobre cómo recolectar y usar datos. Hoy faltan estándares que respalden la conciencia ética detrás de los análisis.
- Hacer más cuestionamiento ético. Pregúntate siempre cuál es el propósito de los datos que recolectas y a quién benefician.
- Fomentar la colaboración entre sector privado y público. Si tu organización tiene datos con potencial social, piensa cómo compartirlos con el Gobierno.
- Robustecer la creación y validación de políticas públicas, integrando contexto social con validación numérica para que ambas dimensiones se refuercen.
- Crear nuevos roles técnicos que combinen reflexión ética, conocimiento de datos y vocación por el bien común.
Estos cinco cambios no son opcionales si queremos que la inteligencia artificial y la ciencia de datos contribuyan a una sociedad más justa.
¿Por qué importa unir lo social y lo tecnológico?
Hoy funcionamos de manera muy separada: por un lado, el vínculo social, y por otro, el vínculo tecnológico. Cuando una política pública tiene contexto social bien fundamentado y, además, está reforzada por conocimientos numéricos, se vuelve integral.
Ahí es donde tu rol como persona que trabaja con datos cobra sentido más allá del KPI de turno. Tus análisis pueden ser la base de un cambio social medible.
¿Qué aplicación usas a diario que consideres un buen ejemplo de Data for Good? Comparte cuál es y por qué crees que está generando un cambio social desde los datos.