Medición de capacidades de innovación y emprendimiento

Clase 10 de 37Curso de Formación para Dinamizar Sistemas de Innovación desde el Sector Público

Resumen

Comprender y medir las capacidades de innovación de un territorio impulsa decisiones efectivas para elevar productividad y competitividad. Aquí se explica cómo se encadenan la capacidad de absorción, la capacidad de innovación y las capacidades tecnológicas; cómo medirlas con indicadores accesibles; y qué aporta el Plan CTI de Ruta N Medellín a una política de innovación orientada a retos y sostenibilidad.

¿Qué son y cómo se relacionan las capacidades de innovación?

Las capacidades dependen del conjunto de saberes que tienen los actores de una región y se basan en tres dimensiones: saber sobre un tema, saber hacer para implementarlo y saber relacionarse para colaborar desde una óptica sistémica.

  • Capacidades tecnológicas: habilidades para adquirir, implementar, probar y adaptar nuevas tecnologías al servicio de la innovación y de soluciones económicas en la región.
  • Capacidades de innovación: habilidades para combinar ideas internas o externas y ponerlas en práctica de forma efectiva.
  • Capacidad de absorción: habilidad para reconocer, asimilar y difundir nuevo conocimiento entre personas, empresas y actores, y aplicarlo rápidamente.

Estas capacidades se componen de manera consecutiva: la capacidad de absorción es crítica para la innovación y la innovación es componente de las capacidades tecnológicas.

¿Cómo medir la capacidad tecnológica en un territorio?

Para una medición integral se sugiere valorar cuatro aspectos clave. Esta estructura permite priorizar acciones y construir una línea base robusta.

  • Base disponible.
    • Personas dedicadas a ciencia y tecnología.
    • Titulados en ciencia y tecnología, incluso si no ejercen en el área.
    • Tasa de alfabetización.
    • Enfoque en recursos humanos y todo lo que rodea a las personas.
  • Infraestructura.
    • Acceso y uso de Internet.
    • Disponibilidad de energía eléctrica.
    • Nivel de apertura económica en importaciones y exportaciones.
    • Medición del PIB.
  • Esfuerzos.
    • Pagos por regalías.
    • Gasto público en educación.
    • Gastos en actividades de innovación e investigación y desarrollo.
    • Adquisición de conocimiento externo.
  • Resultados.
    • Patentes registradas.
    • Innovaciones tecnológicas implementadas.
    • Publicaciones científicas.
    • Estructura del PIB en la región.

Además, conviene incluir encuestas de innovación para capturar indicadores específicos del territorio y así monitorear, durante el tiempo de proyecto e implementación, la evolución de las capacidades de innovación.

¿Qué enseña el caso de Ruta N Medellín sobre política de innovación?

Medellín diseñó un plan de ciencia, tecnología e innovación específico para la ciudad, pionero en su enfoque y construido con la cuádruple hélice: universidades y centros de I+D, empresarios, emprendedores y líderes gremiales, sector público (alcaldía y Secretaría de Desarrollo Económico), Ruta N y sociedad civil. El plan buscó impulsar el desarrollo económico y mejorar la calidad de vida, enmarcado en consideraciones de sostenibilidad medioambiental.

  • Impulso a tres clusters estratégicos con oportunidades de mercado: salud, energía y tecnologías de la información y las comunicaciones.
  • Acciones de CTI para elevar competitividad y productividad y aprovechar mercados incluso a nivel internacional.
  • Apoyos transversales: creación de nuevas empresas de base tecnológica y agrupamientos tecnológicos, junto con el impulso de la internacionalización.
  • Revisión global de enfoques: menos énfasis exclusivo en crecimiento medido por el PIB y más en la solución de grandes retos sociales y transiciones hacia modelos de producción y consumo más sostenibles.
  • Referencia alineada con el Marco Europeo de Investigación Horizonte Europa, que incorpora misiones transformadoras.
  • Enfoque actual en políticas orientadas por misiones o innovación transformativa: usar ciencia, tecnología e innovación para resolver problemas reales de movilidad, calidad del aire, gestión de recursos naturales y del agua, y gestión energética.
  • Objetivo doble: impulsar una gran transformación socioeconómica sostenible sin dejar de lado el crecimiento económico, la competitividad y la creación de nuevos negocios de base tecnológica, con proyección a diez años.

¿Listo para mapear las capacidades en tu territorio y priorizar indicadores accionables? Comparte tus hallazgos y preguntas para enriquecer el análisis regional.