Rompiendo los mitos de la innovación

Clase 4 de 37Curso de Formación para Dinamizar Sistemas de Innovación desde el Sector Público

Resumen

La innovación no es un lujo ni un misterio: es un proceso participativo para convertir ideas en nuevo valor que mejora la vida de las personas y la competitividad. Desde el enfoque del Manual de Oslo y la experiencia de Ruta N en Medellín, se derriban creencias que frenan su adopción y se aclara cómo activar la inteligencia colectiva para crecer.

¿Qué mitos de la innovación frenan su impacto?

La conversación parte de romper ideas extendidas que limitan su alcance. Al traducir definiciones técnicas a un lenguaje accesible, más personas pueden aportar ideas, validar y valorar soluciones que generen beneficios monetarios o sociales.

¿Innovación es solo productos?

  • No se limita a bienes. También es innovación de procesos empresariales e incluso la combinación de ambos en su implementación interna o en el mercado.
  • Clave práctica: pensar en cómo cambian los flujos de trabajo, la usabilidad y la forma en que una solución se adopta.

¿La innovación social no es lucrativa?

  • Sí puede serlo. Genera crecimiento de comunidades al desarrollar habilidades, empleabilidad y acceso a tecnologías.
  • La rentabilidad puede ser indirecta o diferida. Se hace tangible al producir un efecto positivo: más capacidades, mejores oportunidades y beneficios que retornan al sistema social.

¿Innovación es igual a investigación y desarrollo?

  • No son equivalentes. La investigación y desarrollo (I+D) es una actividad que puede conducir a innovar cuando se requiere desarrollo experimental.
  • Otras actividades también impulsan innovación: ingeniería, diseño, programación y capacitaciones. Solas o combinadas, crean valor.
  • Idea central: I+D es una de las actividades más importantes hacia la innovación, pero no la define por completo.

¿Cómo reconocer la verdadera innovación y hacerla accesible?

Medellín, a través de Ruta N, muestra que la innovación se construye con participación abierta y decisiones valientes. Traducir la definición técnica del Manual de Oslo de la OCDE a palabras simples evita creer que la innovación es solo una administración de entusiasmo. Es acción concreta: tomar ideas, apostar por ellas y volverlas valor para personas y organizaciones.

¿Toda novedad es innovación?

  • No. Debe ser significativamente diferente y exigir esfuerzo y tiempo del equipo o la comunidad para adoptarse.
  • Si es simple, rápido y sin esfuerzo, no califica como innovación.
  • Indicadores prácticos:
    • Cambios claros en la operación o en la experiencia de usuarios.
    • Necesidad de validación y valoración antes de escalar.
    • Evidencia de implementación con resultados medibles.

¿Quiénes están listos para innovar?

  • Todos. No existe un nivel de madurez mínimo para empezar.
  • Caso Medellín: pese a altos niveles de violencia y malos indicadores de competitividad, calidad de vida y economía, se eligió transformar hacia una economía basada en el conocimiento.
  • Lo que se requiere es una decisión consciente de apostar por ideas nuevas y por la participación en común.

¿Por qué toda innovación es social y abierta?

  • Toda innovación tiene impacto social directo: organizaciones que crecen llevan al mercado nuevos bienes y servicios, mejoran la usabilidad y provocan un efecto derrame con más empleos, de mejor calidad y mejor pagados.
  • La innovación debe ser abierta por definición. Implica conectarse con otros, activar inteligencia colectiva y evitar la endogamia del “yo con yo”, que bloquea el crecimiento.
  • Claves de apertura:
    • Involucrar a equipos diversos en ideación, validación y valoración.
    • Colaborar con actores del territorio para multiplicar impacto.
    • Medir beneficios tanto monetarios como de bienestar.

¿Cómo llevarlo a la práctica en organizaciones y territorios?

Empezar es posible en cualquier contexto cuando se convierte la innovación en tarea compartida. Ruta N y Medellín evidencian que abrir la participación, clarificar el concepto y priorizar valor social-financiero cambian la trayectoria de un territorio.

  • Hacer accesible el concepto: explicar innovación como ideas convertidas en valor.
  • Ampliar las vías hacia la innovación: sumar I+D, ingeniería, diseño, programación y capacitaciones.
  • Alinear incentivos: reconocer tanto el retorno económico como el impacto social.
  • Diseñar apertura: procesos de colaboración que eviten la endogamia y fomenten la inteligencia colectiva.

¿Te gustaría compartir cómo tu organización enfrenta estos mitos y activa la innovación social y abierta en su territorio?