5 principios que todo inversor debe saber

Resumen

¿Cómo invertir tu dinero sin perderlo en el intento? Existen cinco principios básicos de inversión que todo inversionista debe dominar antes de poner un solo dólar en el mercado, sin importar si operas a corto o largo plazo. Aquí los desarmamos uno por uno con ejemplos claros para que tomes decisiones racionales y no impulsivas.

¿Por qué necesitas un objetivo de inversión claro antes de empezar?

Antes de elegir un activo o una plataforma, define para qué inviertes, a cuánto tiempo y con qué instrumentos. Ese objetivo se plasma en un plan de inversión o plan de trading, y es la brújula que decide todo lo demás.

La razón es simple: dependiendo de tu meta, vas a necesitar un vehículo distinto. No es lo mismo ahorrar para una casa en cinco años que buscar ingresos mensuales o construir patrimonio a 20 años. Cada objetivo se conecta con una clase de activo diferente, y por eso este paso no se salta.

¿Qué es un plan de inversión? Es el documento donde defines tu objetivo, horizonte temporal, instrumentos y forma de operar antes de invertir. Sin él, estás apostando, no invirtiendo.

¿Cómo proteger la seguridad de tus fondos al invertir?

La pregunta correcta no es cuánto vas a ganar, es qué tan seguro va a estar tu dinero. Invertir esa pregunta es lo que lleva a tantas personas a caer en estafas y esquemas piramidales.

Lo ideal es que tu inversión esté respaldada por una entidad independiente, ojalá gubernamental. En varios países de Latinoamérica existen las superintendencias financieras (o su equivalente con otro nombre), que vigilan a bancos, comisionistas de bolsa y bancas de inversión. Su trabajo es revisar que tu dinero esté protegido y que solo tú tengas control sobre él.

Cuando elijas plataforma o vehículo, la seguridad va primero. Si esa casilla no está marcada, lo demás no importa.

¿Qué riesgo estás dispuesto a asumir como inversionista?

Ya conoces tu perfil de riesgo y la relación entre riesgo y beneficio. Si quieres rentabilidades muy altas, vas a tener que aceptar fluctuaciones grandes. Si eres conservador, haz las paces con que tu rentabilidad será menor.

El orden mental correcto es este:

  • Define primero tu límite de riesgo.
  • Después decide cuánta rentabilidad puedes esperar.
  • Nunca al revés.

¿Qué es la relación riesgo-beneficio y cómo se calcula?

Si vas a arriesgar 10 dólares, el beneficio mínimo debería ser otros 10 dólares. No tiene sentido arriesgar 10 para ganar 3 o 5. En estadística esto se conoce como valor esperado, y los financieros lo trasladan al mundo de la inversión como el valor esperado de la inversión.

Las proporciones que vas a encontrar en la realidad suelen ser:

  • 1 a 1 o 1 a 2: lo más común en el mercado.
  • 1 a 3: muy buena, pero menos frecuente.
  • 1 a 5: casi operaciones de entrar a ojos cerrados, pero rarísimas.

Algunos expertos exigen que la rentabilidad sea cinco veces el riesgo, y suena bellísimo. El problema es que esa exigencia reduce muchísimo las oportunidades que vas a poder identificar. Por eso muchos buenos traders acumulan pérdidas pequeñas en varias operaciones y, con una que les sale bien, compensan todo y ganan más.

¿Cuál es una buena relación riesgo-beneficio? Una proporción de al menos 1 a 1, donde lo que puedes ganar iguala o supera lo que puedes perder. Por debajo de eso, la matemática no te favorece.

¿Por qué la liquidez de tu inversión importa tanto?

De nada sirve que tu inversión sea segura y rentable si, cuando necesitas el dinero, no puedes convertirla en efectivo. Esto pasa todo el tiempo, dentro y fuera del mercado financiero.

Hay personas con muchísimo dinero invertido en edificios, minas o proyectos gigantes que, cuando llega una emergencia, terminan endeudándose con tasas altísimas o rematando un inmueble a precio ridículo. Todo por falta de liquidez.

La pregunta que debes hacerte es: ¿con qué probabilidad voy a necesitar este dinero en el corto plazo? Y la recomendación práctica es diversificar por liquidez:

  • Una parte en inversiones con lock, como los depósitos a término fijo, que sabes que estarán bloqueadas un tiempo definido.
  • Otra parte en instrumentos líquidos, que puedas convertir en efectivo rápidamente si te pasa algo inesperado.

Nadie sabe qué va a pasar mañana, y tener acceso ágil al dinero puede salvarte de tomar decisiones costosas bajo presión.

¿Cómo se conectan estos cinco principios al elegir un vehículo?

Objetivo, seguridad, riesgo, rentabilidad y liquidez funcionan como un filtro de cinco pasos. Cada vez que evalúes una opción de inversión, pásala por las cinco preguntas. Si alguna falla, ese vehículo no es para ti, por más atractiva que se vea la rentabilidad publicada.

¿Cuál de estos cinco principios sientes que más te ha costado aplicar hasta ahora? Cuéntamelo en los comentarios y seguimos afinando tu criterio antes de la próxima clase, donde vamos a comparar cinco opciones reales de inversión.