El cerebro de programadores: ¿genética o entrenamiento?

Clase 5 de 36Platzi CONF 2021

Contenido del curso

Main Stage

Code Stage

Creative Stage

Resumen

Aprender a programar no requiere un cerebro especial ni haber nacido con habilidades extraordinarias. Jennifer Hurtado comparte su experiencia personal para demostrar que la capacidad de programar se construye paso a paso, y que la ciencia detrás de nuestro cerebro respalda esa idea con fuerza.

¿Es cierto que los programadores nacen con un cerebro diferente?

Existe un estereotipo muy extendido: las personas que programan son geeks antisociales, brillantes por naturaleza y con una capacidad casi mágica para resolver problemas. Esa imagen que las películas alimentan, donde con un par de clics se puede hackear cualquier sistema, no refleja la realidad [0:18].

Jennifer cuenta que desde pequeña sentía admiración por quienes se dedicaban a las ciencias y la tecnología, pero lo veía como algo lejano. Al salir de la secundaria no tenía posibilidades económicas para seguir estudiando y tampoco tenía claro su futuro [1:05]. Fue entonces cuando YouTube se convirtió en su herramienta de aprendizaje: iba a casa de su primo, el único con Internet, y veía videos sobre ciencia y tecnología. Tomaba notas sin saber si algún día le servirían, movida únicamente por la curiosidad [1:25].

Esto muestra algo fundamental: no importa cuál sea tu situación económica o educativa, siempre puedes elegir cómo usar tu tiempo.

¿Qué pasa en tu cerebro cuando aprendes algo nuevo?

Aquí viene la parte más reveladora. Nuestro cerebro posee doscientos millones de conexiones neuronales que se comunican entre sí formando patrones. Cada vez que aprendes algo, esas conexiones se alteran y reorganizan [1:55]. En otras palabras, aprender algo nuevo literalmente fuerza a tu cerebro a cambiar.

¿Cuánto influye la genética en la inteligencia?

El cerebro cuenta con programas genéticos que determinan parte de su funcionamiento, lo que significa que nuestras habilidades tienen cierta tendencia heredada. Sin embargo, eso no lo es todo. La capacidad mental se divide en dos componentes: la genética y el entrenamiento [2:18].

  • El entrenamiento es la educación y la habilidad de moldear el cerebro.
  • Cuanto más te educas, amplías tu contexto y piensas de forma diferente.
  • Esto te permite solucionar problemas de otra manera y tomar mejores decisiones.

La conclusión es clara: el cerebro es inteligente por la genética, pero es más inteligente por lo que le damos [2:38].

¿Por qué la programación crea nuevas formas de pensar?

Cuando aprendes una disciplina como la programación, estás generando nuevas conexiones neuronales y nuevas formas de resolver problemas [2:52]. Esto significa que si de pequeño alguien te dijo que no eras bueno en matemáticas, esa limitación no es real. Si te arriesgas a aprender, el resultado inevitable es que vas a aprender.

Esto no quiere decir que entrenar tu cerebro te dé superpoderes. Lo que sí hace es eliminar sesgos y limitaciones mentales que te frenan, acercándote un paso más a lo que deseas conseguir [3:14].

¿Cómo empezar tu camino en la programación?

Jennifer cambió su rumbo y hoy se dedica al desarrollo de software, esa carrera que pensaba reservada solo para cierto tipo de personas. Reconoce que no está cerca de todo lo que desea aprender, pero está en el camino. Y fue precisamente ese cambio de mindset lo que le abrió oportunidades como compartir su historia [3:35].

Para quienes sienten curiosidad por la tecnología, estos son los pasos recomendados:

  • Comenzar con un curso de algoritmos y pensamiento lógico.
  • Continuar con un curso de programación básica.
  • Entender que estos dos pilares son la base para construir una carrera en tecnología.

Un dato poderoso para cerrar: detrás de la mente de un programador o programadora hay muchas cosas, pero el 90 % no nace con ello. Es algo que se desarrolla en el camino [3:55].

Si alguna vez sentiste que la programación no era para ti, este es el momento de cuestionar esa creencia. ¿Te animas a dar el primer paso?