El diseño de productos digitales está más presente en nuestra rutina de lo que solemos pensar. Desde los asistentes de voz hasta la banca online, cada interacción con tecnología es el resultado de decisiones de diseño que determinan si un producto nos facilita la vida o nos la complica. Daniel Torres Burriel, con más de veinte años de experiencia en diseño digital, ofrece una mirada práctica sobre cómo este campo transforma la sociedad y hacia dónde se dirige.
¿Cómo ha crecido el uso de la tecnología en los últimos años?
Las cifras hablan por sí solas. Entre enero de 2020 y enero de 2021, el número de usuarios únicos de teléfonos móviles creció en 93 millones, los usuarios de Internet aumentaron en 316 millones y los usuarios activos en redes sociales se incrementaron en 490 millones [01:18]. Vale la pena aclarar que el número de usuarios activos no equivale necesariamente al de usuarios únicos, ya que algunas cuentas representan empresas, animales u otras entidades no humanas, y una misma persona puede tener varias cuentas en una misma plataforma.
Este crecimiento está muy vinculado con la situación de confinamiento generada por la COVID-19, aunque se trata de una tendencia que ya venía produciéndose. Solo en redes sociales, la cifra casi se duplicó en cinco años, pasando de 2.31 billones en 2016 a 4.20 billones [02:28]. El comercio electrónico también experimentó un notable impulso, beneficiando a prácticamente todos los sectores.
¿Cómo evolucionó nuestra forma de comunicarnos?
Estas estadísticas reflejan cambios profundos en la manera en que nos relacionamos como sociedad. Hubo una generación del telégrafo, donde la comunicación era todo menos inmediata y casi siempre se daba en persona [03:22]. Luego vino la generación del teléfono fijo, que permitía hablar a distancias lejanas pero se reservaba para mensajes concretos. Después llegó la generación del SMS, con comunicación inmediata aunque no tan constante. Y finalmente, la generación del smartphone, donde gran parte de la comunicación ocurre a través de redes sociales de forma inmediata, constante y urgente [04:06].
¿Qué hace que un producto digital esté bien diseñado?
El diseño de productos digitales es el proceso de creación mediante el cual se da solución a un problema real [04:28]. Un buen producto digital debe cumplir tres características básicas:
- Funcionalidad: que el producto tenga todas las funciones necesarias para resolver el problema que aborda.
- Usabilidad: que sea fácil y rápido de entender y de aprender a usar, porque las funcionalidades sirven de poco si las personas no saben manejarlas.
- Estética: que el producto sea atractivo y agradable a los sentidos.
Cuando estas tres características se cumplen, el impacto en la vida de las personas es muy positivo. Los asistentes de voz, por ejemplo, permiten cambiar la climatización del hogar, realizar llamadas sin soltar el volante o resolver dudas al instante [05:16]. La banca online es otro caso: cuando la usabilidad es buena, prácticamente todo se puede hacer desde casa. PayPal representa una gran innovación al permitir enviar y recibir dinero solo con un correo electrónico o número de teléfono, sin compartir datos bancarios [06:14].
¿Qué sucede cuando diseñamos mal?
Un mal diseño genera un impacto negativo directo. El ejemplo clásico es WhatsApp: borras un mensaje del que te arrepientes y la otra persona recibe la notificación de que algo fue eliminado, provocando la inevitable pregunta "¿qué habías escrito?" [07:08]. Informar al destinatario de que borraste el mensaje que no querías que viera resulta contradictorio. Ahí falla claramente la funcionalidad del producto.
¿Qué tecnologías transformarán el diseño de producto en el futuro?
La inteligencia artificial ya se utiliza en el presente: las recomendaciones de búsqueda en Google, el uso de drones con ingeniería biológica para reforestar bosques o algoritmos capaces de detectar ciertos tipos de cáncer de forma más fiable que los humanos [08:07]. Lo que veremos será un uso más innovador, constante y generalizado de esta tecnología.
Por otra parte, la realidad extendida combina el mundo real con tecnologías inmersivas [08:52]. La realidad aumentada ya la conocemos con Pokémon GO o con herramientas de Google que permiten probar maquillaje virtualmente. La realidad virtual introduce al usuario en un mundo completamente digital, con aplicaciones de meditación o turismo que transportan a destinos antes de comprar el viaje [09:36]. La realidad mixta permite interactuar con entornos virtuales y físicos al mismo tiempo, como la nueva versión de Pokémon GO donde los personajes se ven a través de gafas en el mundo real [10:36].
El camino de esta industria, según Torres Burriel, no ha hecho más que empezar. Cada día se requerirán más profesionales mejor preparados y especializados en diseño de producto. La formación continua y la especialización en herramientas como Adobe XD, sistemas de diseño, modo oscuro y herramientas no code serán fundamentales para quienes quieran crecer en este sector [11:42].
¿Qué producto digital crees que necesita un mejor diseño? Comparte tu experiencia y sigamos aprendiendo juntos.