Marbelly Conrado
La entidad de mi país me diría ALTO, y esto puede ser por desconocimiento o entendimiento de este instrumento.
¿Vas a lanzar un token en tu proyecto Web3 y no sabes si será clasificado como valor o como token de utilidad? El test de Howey es la herramienta legal que responde esa pregunta, y entenderlo desde el inicio te ahorra sanciones, multas y penas más adelante. Esta guía es para fundadores que arman el diagrama legal de un proyecto Web3 antes de su ICO.
Qué es el test de Howey y de dónde viene
El test de Howey nace de una jurisprudencia de Estados Unidos que define si una transacción puede considerarse o no un contrato de inversión [0:36]. Si cumple con esa regla, queda sujeta al marco regulatorio local, ya sea la Ley de Valores de 1933 o la Ley de Intercambio de Valores de 1934.
Lo interesante es que este test no se quedó en Estados Unidos. A la fecha se ha replicado en la gran mayoría de los países del mundo y se usa para diferenciar si estás frente a un valor o, por ejemplo, frente a un token de utilidad [1:11].
¿Qué es el test de Howey? Es una prueba legal de origen estadounidense que determina si una transacción es un contrato de inversión. Si lo es, queda regulada como un valor financiero.
Cuáles son los cuatro requisitos del test de Howey
El test se compone de cuatro ítems que deben cumplirse en conjunto para que exista un contrato de inversión [1:49]. Cada uno aporta una pieza al rompecabezas legal.
El último punto es el más decisivo. El inversor no debe participar de forma activa en cómo se obtiene la ganancia: esa es una tarea propia de la empresa [2:20]. Si tú pones el dinero y la empresa hace todo el trabajo para generar rentabilidad, tienes un contrato de inversión en potencia.
Por qué el test de Howey importa en tu ICO de Web3
Una ICO puede considerarse la emisión de un token que representa valor, un contrato de inversión, según cómo haya sido estructurada [2:40]. Todo depende de cómo encaje con lo que dice la jurisprudencia del test de Howey.
Piénsalo con un ejemplo concreto: si un token se compra con la expectativa de que aumentará su valor con el paso del tiempo, la entidad reguladora puede clasificarlo como un security token, con todas sus implicancias legales [2:56].
¿Y aquí viene lo interesante? El hecho de hacer una ICO no genera por sí mismo una implicancia legal mayor. El problema real aparece cuando el token lanzado no se registra y termina constituyendo un valor [3:21]. En ese caso, la empresa queda sujeta a diversas sanciones, multas y penas.
¿Un token de utilidad y un security token son lo mismo? No. El token de utilidad da acceso a un producto o servicio, mientras que el security token funciona como un valor financiero y debe registrarse ante el regulador.
Qué nos enseña el caso Telegram sobre tokens no registrados
El caso más notable de esta controversia entre security token y utility token es el de Telegram [3:40]. Vale la pena seguir la línea de tiempo porque muestra el riesgo real de no registrar un token.
La lección es directa: estructurar bien tu token desde el diagrama legal evita que un proyecto con millones recaudados termine devolviendo todo.
¿Qué pasa si no registro mi token y es un valor? La empresa queda expuesta a sanciones, multas y penas. El caso Telegram terminó con la SEC congelando fondos y el reembolso completo a los inversores.
Cómo aplicar el test de Howey antes de emitir tu token
Antes de lanzar tu ICO, conviene mirar tu proyecto con los ojos del regulador de tu país, porque ese regulador casi con seguridad replicará el test de Howey [1:24]. Pregúntate si tu token cumple los cuatro requisitos y, sobre todo, si la ganancia del comprador dependerá del esfuerzo de tu equipo.
Si la respuesta apunta a que tu token funciona como un valor, el camino del registro deja de ser opcional. Si quisieras emitir un token mañana, ¿qué crees que diría la entidad reguladora de tu país? Déjame tu respuesta en los comentarios.
Marbelly Conrado
La entidad de mi país me diría ALTO, y esto puede ser por desconocimiento o entendimiento de este instrumento.