El ruido en los espacios de trabajo es un factor que muchas veces se subestima, pero sus efectos sobre la salud auditiva pueden ser irreversibles. Comprender cómo se genera, cómo se mide y qué estrategias existen para controlarlo es fundamental para proteger tu calidad de vida y tu productividad.
¿Qué es el ruido y por qué afecta tu salud en el trabajo?
El ruido se define como toda percepción de sonido molesto [0:24]. Aunque parece un concepto simple, sus consecuencias en el cuerpo son significativas. La exposición a ambientes ruidosos genera estrés, dolor de cabeza, disminución de la productividad, problemas de comunicación con los compañeros y un aumento de la accidentalidad [0:38].
Pero el efecto más preocupante es la hipoacusia, es decir, la pérdida auditiva. Esta condición está determinada por dos variables: la dosis de ruido y el tiempo de exposición [1:06]. A mayor intensidad y mayor duración, mayor riesgo. Un sonido extremadamente fuerte en un instante puede causar daño, pero también niveles de ruido moderados sostenidos durante diez, quince o treinta años producen el mismo resultado [1:18].
- Por encima de ochenta decibeles se debe implementar un sistema de vigilancia epidemiológica para prevenir la hipoacusia [1:34].
- En América Latina, las jornadas laborales de cuarenta y cuatro a cuarenta y ocho horas semanales incrementan la probabilidad de exposición prolongada [1:48].
¿Cuáles son las fuentes de ruido más comunes en una oficina?
Aunque no lo parezca, las personas son una de las principales fuentes de ruido. Salones pequeños con mucha gente hablando al mismo tiempo superan fácilmente los ochenta decibeles [2:10]. Otra fuente relevante es el uso de diademas y audífonos, tanto en el ámbito laboral como en la vida personal. Escuchar música a volumen alto sin dar descanso adecuado a los oídos también contribuye a desarrollar esta patología [2:24].
¿Cómo se mide el ruido en el entorno laboral?
Existen dos tipos principales de mediciones [2:48]:
- Mediciones ambientales: se instala un dispositivo en el espacio para determinar el nivel general de ruido en el ambiente.
- Dosimetrías: son mediciones individuales que registran la exposición de cada persona. Se coloca un micrófono a la altura de la solapa que registra durante varias horas el nivel de ruido al que está expuesto el trabajador [3:08].
Para quienes trabajan en call centers o usan diadema de forma constante, existe la dosimetría intraauricular [3:30]. Consiste en un audífono que se coloca dentro del oído y, por encima, se ubica la diadema. Este método permite determinar con precisión a qué nivel de ruido está expuesta esa persona.
¿Qué medidas de prevención puedes aplicar contra el ruido?
Una vez que la medición confirma que los niveles superan los ochenta u ochenta y cinco decibeles, es momento de actuar. La estrategia de control sigue un orden lógico que va desde la fuente hasta la persona [3:52].
¿Cómo se controla el ruido desde la fuente y el medio?
- Fuente del ruido: los equipos de trabajo son una causa importante. Se recomienda adquirir equipos con niveles de ruido bajos y realizar mantenimiento preventivo para evitar que generen sonidos excesivos [4:04].
- Personas como fuente: en oficinas donde muchas personas hablan simultáneamente, es clave realizar campañas para mantener un tono de voz más bajo durante las conversaciones [4:24].
- Control en el medio: se pueden instalar barreras acústicas o encerrar los equipos ruidosos en áreas separadas para reducir el contacto directo con las personas [4:40].
Como última línea de defensa están los elementos de protección personal [4:52]. Estos se clasifican en desechables o no desechables, y en de inserción o de copa. Lo fundamental es que el equipo seleccionado coincida con las frecuencias de ruido predominantes en la medición. Si el ruido tiene frecuencias altas, el protector debe ofrecer mayor atenuación en frecuencias altas, y viceversa [5:08].
¿Por qué es importante identificar tus fuentes de ruido?
Conocer las fuentes de ruido en tu entorno laboral y personal te permite diseñar estrategias efectivas de control antes de que se presenten consecuencias irreversibles como la pérdida auditiva. Cada ambiente tiene características distintas y requiere soluciones específicas.
Te invitamos a que identifiques las fuentes de ruido en tu espacio de trabajo y propongas acciones concretas para reducirlas. Comparte en los comentarios qué estrategias consideras más viables para tu caso.