Cerrar un proyecto no termina cuando se firma el último entregable con el cliente. Existe un grupo de personas que, aunque no pagaron ni firmaron un contrato, estuvieron involucradas o impactadas por lo que hiciste. Comunicarles que el proyecto terminó, y cómo terminó, es una práctica que marca la diferencia entre un profesional promedio y uno que construye relaciones sólidas a largo plazo.
¿Quiénes son los stakeholders y por qué importa comunicarles el cierre?
Los stakeholders son todas las personas interesadas o impactadas de alguna manera por un proyecto [0:14]. No son quienes pagaron ni quienes están comprometidos legal y contractualmente, lo que significa que la única manera de cerrar con ellos es a través de la comunicación [0:30]. Sin esa comunicación, el cierre simplemente no existe para estas personas.
Este paso es algo que muchos equipos obvian, pero ignorarlo tiene un costo: dificulta la relación con esos mismos actores en proyectos futuros [3:06]. Tomarte el tiempo de informar, agradecer y compartir resultados genera confianza y abre puertas.
¿Qué formas efectivas existen para comunicar el cierre de un proyecto?
Hay distintas maneras de hacerlo, y la elección depende del contexto, el tamaño del proyecto y la relación con cada stakeholder.
¿Cómo funciona una reunión de cierre con actividades lúdicas?
En un proyecto de seis meses con una empresa estadounidense, se organizó una reunión de cierre similar a la reunión de kickoff que hubo al inicio [1:00]. En esa reunión participaron tanto el cliente y el proveedor como los stakeholders internos. Lo interesante fue el formato: se entregaron premios simbólicos destacando la característica más impresionante de cada stakeholder involucrado [1:18]. El resultado fue muy positivo porque permitió que todos los participantes se conocieran y reconocieran mutuamente su aporte al proyecto.
¿Por qué escribir sigue siendo una herramienta poderosa?
Otra forma más sencilla pero igualmente valiosa es escribir [1:44]. Un mensaje escrito puede incluir:
- Lo bueno y lo malo del proyecto.
- Los resultados obtenidos.
- Las áreas de mejora identificadas.
- Un agradecimiento genuino a quienes colaboraron.
Este agradecimiento funciona como una herramienta de motivación para las personas que participaron en la ejecución, incluso aquellas que solo estuvieron pendientes de lo que sucedía sin intervenir directamente [2:06]. Si un área no colaboró en la ejecución pero estuvo al tanto del avance, también merece recibir esa comunicación.
¿Cómo aplicar esto a un caso práctico real?
Usando el ejemplo de la Conferencia de Mujeres en Marketing [3:22], se pueden identificar stakeholders concretos como:
- El área de marketing, encargada de ejecutar la estrategia de difusión en redes sociales.
- El área de compras, responsable de conseguir proveedores de producción y streaming.
Para cada uno de ellos, el cierre implica decidir qué decirles, por qué medio y a través de qué canales [3:44]. No se trata solo de enviar un correo genérico, sino de personalizar el mensaje según el nivel de involucramiento de cada stakeholder.
La clave está en no subestimar este paso. Comunicar el cierre con claridad y gratitud transforma contactos de proyecto en aliados para el futuro. ¿Cómo comunicarías tú el cierre a estos stakeholders? Comparte tu enfoque en los comentarios.