Bokeh cinematográfico: cómo afecta la narrativa

Clase 20 de 29Curso de Iluminación y Fotografía para Producciones Audiovisuales

Resumen

La óptica cinematográfica define carácter, emoción y ritmo. Aquí se exploran, con mirada práctica, el bokeh, la textura de la óptica y cómo ciertas elecciones —como ópticas anamórficas, flares azules alargados o lentes gran angulares— transforman la narrativa visual. La clave: observar, practicar y decidir con intención.

¿Qué es el bokeh y cómo afecta la narrativa?

El bokeh se pronuncia “bókeh” y nombra el desenfoque del fondo en una imagen. Es la calidad subjetiva del desenfoque que ofrece un objetivo. Se vincula con la profundidad de campo: cuando la profundidad es muy corta y el fondo está lejos del punto de foco, el desenfoque crece y el bokeh se vuelve más evidente.

  • Cada objetivo produce sensaciones distintas en el desenfoque.
  • El fondo más lejano: bokeh más grande.
  • Profundidad de campo corta: mayor separación sujeto-fondo.
  • Es una decisión expresiva que suma a la narrativa.

¿Cómo practicar y comparar lentes sin gastar?

  • Salir a grabar y fotografiar con lo que se tenga.
  • Pedir prestado e intercambiar ópticas con colegas.
  • Registrar pruebas y comentarlas en grupo.
  • Repetir escenas con distintos lentes y revisar.

¿Qué formas de bokeh puedes imaginar y buscar?

  • Circulares bien definidos y “perfectos”.
  • Formas “semillita” según la óptica y el plano.
  • Variaciones creativas: circular, triangular, piramidal u octogonal.
  • Visualizar primero y luego investigar y probar.

¿Cómo reconocer la textura de ópticas anamórficas?

En una secuencia de Star Trek, se destaca un rasgo inequívoco: los flares azules alargados en contraluz que van directo al lente. Cuando veas esta estética, puedes hablar con propiedad: son lentes anamórficos. Además del bokeh particular, entregan una imagen con carácter único y muy usable para relato visual.

  • Los flares alargados azules son la firma más visible.
  • El contraluz directo potencia estos destellos.
  • La estética general se reconoce plano a plano.

¿Qué señales delata un lente anamórfico?

  • Flares azules alargados que cruzan la imagen.
  • Contraluces que generan destellos estilizados.
  • Bokeh con personalidad marcada.

¿Qué recursos prácticos puedes usar?

  • Buscar referencias con “estética lentes anamórficos” en Internet.
  • Sobreponer esos destellos a material propio con cuidado.
  • Pausar y analizar frames de escenas similares.
  • Revisar los links de lectura online sugeridos y tomar notas.

¿Qué aporta el gran angular y el plano secuencia a la inmersión?

En The Revenant, el fotógrafo Lubezki —ganador del premio Oscar— usa lentes gran angulares muy cerca del sujeto, haciendo foco a distancias cortas. ¿Qué logra? Que el espectador sienta que está ahí, junto al personaje. Sumado a planos secuencia y planos largos, genera inmersión e introspección sostenida.

  • Gran angular cerca del rostro: proximidad emocional.
  • Foco muy cercano: urgencia y presencia física.
  • Plano secuencia: continuidad que envuelve.

¿Cómo usar el gran angular para proximidad emocional?

  • Acercarse sin miedo a rostros y acciones.
  • Mantener continuidad temporal para sostener la tensión.
  • Priorizar composición que incluya entorno y gesto.

¿Qué hábitos potencian tu criterio visual?

  • Practicar y observar cambios de bokeh entre ópticas.
  • Investigar lecturas de óptica cinematográfica.
  • Analizar escenas con pausa y volver a dar play.
  • Decidir el lente por la sensación que aporta a la historia.

¿Tienes ejemplos de bokeh o flares que te inspiren? Comparte tus pruebas, dudas y hallazgos en los comentarios.