La clase habla sobre los procesos neurobiológicos que nos permiten adaptarnos. Uno de ellos es la neuroplasticidad, que nos permite crear, modificar y extinguir neuronas y redes neuronales.
Otro proceso es la neuroquímica, que se refiere al aprendizaje de nuestro entorno a través de las hormonas responsables de las sensaciones y emociones.
Entre estas hormonas, encontramos:
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La adrenalina, que aumenta a corto plazo para ponernos en marcha.
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El cortisol, que nos mantiene en movimiento.
Estos procesos neurobiológicos son fundamentales para nuestra capacidad de adaptación, ya que nos permiten aprender, modificar y responder a nuestro entorno y sus cambios.
En nuestro cerebro, procesos como la predicción y la construcción nos permiten anticiparnos y establecer acciones a partir de nuestras experiencias y observaciones. La amígdala, una parte del cerebro, detecta situaciones de amenaza y comunica con la corteza frontal para que actuemos en consecuencia. De esta manera, estos procesos nos ayudan a adaptarnos y tomar decisiones efectivas.
Adaptarse y cambiar puede ser difícil porque a lo largo de nuestra vida hemos aprendido y construido patrones de comportamiento en respuesta a situaciones. Sin embargo, nuestro cerebro tiene la capacidad de adaptarse a través del esfuerzo consciente y lo haremos con lo visto en clase.