¿Qué pasa si la radiación golpea moléculas?
Cuando la radiación de alta energía, como los rayos ultravioleta (UV) o los rayos cósmicos, impacta una molécula, pueden ocurrir dos cosas: destrucción o evolución.
Por un lado, la radiación intensa de estrellas masivas actúa como un mazo, rompiendo los enlaces químicos (un proceso llamado fotodisociación) y devolviendo las moléculas a su estado atómico original. Por eso, en regiones muy expuestas del espacio, apenas hay moléculas complejas.
Sin embargo, si la radiación es moderada o impacta moléculas protegidas dentro de mantos de hielo, funciona como una chispa de encendido. La energía del impacto rompe enlaces simples y crea radicales libres (fragmentos moleculares muy reactivos). Cuando el entorno se calienta ligeramente, estos radicales se mueven y se combinan entre sí para formar moléculas orgánicas mucho más grandes y complejas, como alcoholes, azúcares o aminoácidos. Es un equilibrio delicado entre la creación y la destrucción química.