Cuando el desabastecimiento de geles sanitizantes se convirtió en un problema global, la OMS tomó medidas concretas y publicó dos fórmulas específicas para la desinfección de manos. Conocer estos lineamientos permite identificar qué buscar en los productos que compramos y evaluar su calidad con criterio informado.
¿Qué acciones tomó la OMS frente al desabastecimiento de sanitizantes?
Ante la escasez de productos desinfectantes, la OMS diseñó dos fórmulas distintas destinadas exclusivamente a farmacéuticos calificados [0:06]. Esto significa que no se trata de recetas para elaborar en casa, sino de guías profesionales pensadas para aumentar la oferta en el mercado y cubrir la demanda de forma segura.
El objetivo era claro: que profesionales capacitados pudieran producir geles sanitizantes bajo estándares probados y con pruebas de calidad validadas.
¿Qué información útil se puede extraer del comunicado de la OMS?
Del documento oficial se pueden obtener dos elementos fundamentales [0:28]:
- Materiales necesarios: los ingredientes activos que todo gel sanitizante de calidad debería contener.
- Proporciones exactas: la fórmula ya fue sometida a un test de calidad, lo que garantiza su eficacia.
Estas cantidades y composiciones son las que cualquier consumidor debería verificar al momento de elegir un gel sanitizante. Si un producto no cumple con estos parámetros, su capacidad de desinfección podría ser insuficiente.
¿Cómo se deben almacenar y producir estos geles?
Además de las fórmulas, la OMS proporciona un paso a paso sobre el debido almacenamiento y las condiciones de producción adecuadas [0:52]. Este detalle es clave porque un gel mal almacenado puede perder efectividad, incluso si fue elaborado con los ingredientes correctos.
¿Por qué no se recomienda hacerlo en casa?
La razón es sencilla: las proporciones deben ser exactas y el proceso requiere conocimientos técnicos. Preparar un desinfectante sin la formación adecuada puede resultar en un producto que no proteja realmente o que incluso cause irritaciones en la piel. Lo recomendable es dejar la producción a los profesionales e informarse sobre qué componentes y concentraciones debe tener el gel que usamos a diario [1:02].
Ahora que conoces los requerimientos establecidos por la OMS para ambas fórmulas, revisa tu gel sanitizante personal y compáralo con el informe completo. Comparte en los comentarios si tu producto cumple con las especificaciones recomendadas.