La estructura a gran escala se refiere a la distribución de materia en el Universo a escalas extremadamente grandes, que abarcan desde miles de millones de años luz hasta miles de millones de años luz. Esta estructura incluye galaxias, cúmulos de galaxias, supercúmulos y vacíos cósmicos, entre otros componentes.
Una característica importante de la estructura a gran escala es la presencia de oscilaciones bariónicas, también conocidas como oscilaciones acústicas de bariones (BAO, por sus siglas en inglés). Las oscilaciones bariónicas se originan durante la época del Universo temprano, poco después del Big Bang.
Durante esta época, el Universo era denso y caliente, y la materia estaba compuesta principalmente por bariones (partículas como protones y neutrones) y fotones (partículas de luz). Sin embargo, debido a las fluctuaciones de densidad en el Universo primordial, se produjeron pequeñas diferencias en la densidad de bariones y fotones en diferentes regiones.
Estas diferencias de densidad generaron ondas de sonido que viajaron a través del plasma de bariones y fotones. Sin embargo, cuando el Universo tenía aproximadamente 380,000 años, se enfrió lo suficiente como para que los electrones y los protones se combinaran para formar átomos neutros, lo que permitió que la luz viajara libremente sin ser dispersada por la materia. En ese momento, las ondas de sonido se "congelaron" en la estructura del Universo.
La presencia de las oscilaciones bariónicas puede ser detectada a través de mediciones precisas de la distribución de galaxias en el Universo actual. La estructura a gran escala muestra patrones característicos de agrupamiento y separación debido a las oscilaciones bariónicas. Estos patrones se manifiestan como fluctuaciones en la densidad de galaxias a escalas específicas y pueden ser detectados mediante técnicas de mapeo tridimensional del Universo.
Las oscilaciones bariónicas proporcionan información valiosa sobre las propiedades fundamentales del Universo, como su geometría y la composición de la materia y la energía oscuras. También permiten una calibración precisa de la expansión cósmica y han sido utilizadas en estudios para comprender la naturaleza de la energía oscura y la materia oscura, así como para probar y refinar modelos cosmológicos.