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Resumen
Aprender a presentar un proyecto financiero es la habilidad que convierte una buena idea en una idea aprobada. Aquí vas a ver cómo traducir tu proyecto a números que un CFO o director general entienda y cómo contarlo para que te digan que sí. Es relevante para cualquiera que quiera lanzar un negocio o impulsar una iniciativa dentro de su empresa.
La verdad es dura: si tienes una buena idea y no la apruebas, es culpa tuya, no de los demás. Puedes entender tu proyecto perfectamente, pero si no sabes transmitir el mensaje, nadie lo va a implementar. Y aquí viene lo interesante, porque siempre estamos en etapa de negociación, da igual tu cargo.
Qué quiere ver un CFO antes de aprobar tu proyecto
Antes de abrir cualquier presentación, ponte en los zapatos de quien aprueba la plata. Un CFO no quiere adjetivos, quiere cuatro respuestas claras [01:15].
- Cuánto cuesta: ponle un valor real al proyecto. Abrir una tiendita de Platzi cuesta 700.000 dólares.
- Cuánto genera: si invierto esto, ¿qué ingreso produce?
- Cuándo se paga: ¿recuperas la inversión en un mes, un año, diez años o nunca?
- Cuáles son las hipótesis: qué tiene que pasar en la realidad para que los números funcionen.
Las hipótesis son el punto donde te tumban el negocio. Si tu tienda actual tiene un ticket promedio de 50.000 y propones una que asume 300.000, te van a preguntar por qué esperas multiplicar el ticket por seis. La tienda vecina factura 50.000, así que necesitas una razón sólida, como un poder adquisitivo distinto en otro país.
¿Qué debe incluir una propuesta de proyecto financiero? Cuatro cosas: cuánto cuesta, cuánto genera, en cuánto tiempo se paga y qué hipótesis deben cumplirse. Sin esas cuatro respuestas, no hay aprobación.
Cómo diferencias CapEx de OpEx en tus números
Dentro de tu proyecto vas a manejar dos tipos de dinero que viven en lugares distintos del balance [02:30]. El CapEx es una inversión: compras una plataforma, una tienda o un carro, y eso sube el activo. El OpEx es un gasto operativo, como contratar a dos personas.
Hay matices, porque un gasto puede convertirse en CapEx, pero ese detalle corresponde a un curso más avanzado de contabilidad. Lo clave es que sepas clasificar cada peso que vas a mover.
Para construir tu proyección, apóyate en los unit economics y detalla el P&L del proyecto. Las empresas tienen P&Ls consolidados, pero cada proyecto arma el suyo mediante centros de costo. Puedes tener un centro de costo de finanzas, otro de legal y otro de growth, y asocias cada gasto a uno. Así, cuando alguien quiera ver qué gasta finanzas, tienes un P&G de finanzas listo.
Una buena forma de validar tus supuestos es comparar con una tienda similar. Si tus hipótesis se parecen a un caso real, la gente concluye que son razonables y que vas por buen camino.
Por qué debes anticipar la canibalización
Si abres una tienda a una cuadra de otra, ¿qué le pasa a las ventas de la tienda vecina? Eso es canibalización, y es una de las preguntas con las que te pueden tumbar el proyecto [03:50].
Anticípate siempre. Puedes pedirle a un LLM como Claude que te haga las preguntas difíciles que harían fracasar tu idea, y preparas las respuestas antes de llegar a la mesa.
Por qué el storytelling define si aprueban tu proyecto
Una vez tienes los números, lo más importante es contar una historia. El storytelling es de las skills más valiosas que puedes desarrollar, porque el mismo proyecto contado de forma distinta genera resultados totalmente distintos.
Mira la diferencia: puedes decir "vamos cayendo 50% en ventas, todo va mal, busquen trabajo" o puedes decir "nos fue mal, hay oportunidades y si hacemos esto recuperamos la situación". Son los mismos hechos, pero el efecto en la audiencia cambia por completo.
La estructura es muy parecida a levantar una ronda de inversión en Y Combinator. Empiezas con un problema, porque los productos y las empresas nuevas resuelven problemas. Platzi resuelve la formación de personas que quieren adquirir conocimiento; el retail resuelve que la gente pueda abastecerse de alimentos.
Tu presentación debería seguir este flujo:
- Identifica el problema que quieres resolver.
- Haz tu propuesta concreta, como abrir domicilios.
- Pon los números con escenarios conservador, optimista y pesimista.
- Define el ask: qué estás pidiendo exactamente.
El ask es el momento más delicado. Si no eres claro con lo que pides, te dicen que no porque nadie entendió si querías gente, plata o permiso.
¿Qué es el ask en una presentación de proyecto? Es el pedido resumido en una frase: qué quieres, cuánto vale y qué crea. Por ejemplo: aprobar 1.05 millones para lanzar la tiendita a domicilio, recuperar la inversión en 24 meses y crear 449.000 dólares de valor [06:00].
Cómo hacer gráficos y títulos que comuniquen solos
Una regla poderosa es que el título diga la conclusión. En vez de titular "ventas online", titula "las ventas online llegan a 14.5 millones en el año tres". Así, si alguien solo lee los títulos de tus slides o de tu documento, ya entiende todo tu mensaje [06:40].
Los charts son igual de importantes y hay una fórmula limpia que funciona: el tiempo en el eje X, la métrica en el eje Y y una línea de evolución. Esa misma lógica es la que usas para mostrar cómo evolucionan las ventas en el tiempo.
Para que tus gráficas comuniquen de verdad:
- Aplica cero clutter: que sean limpias y fáciles de leer.
- Evita los pie charts y el 3D, porque distraen de la información.
- Usa barras y etiquetas directas sobre cada dato.
- Resalta con color solo el pico o el dato que te interesa.
Fuentes como The Economist o Latinometrics son referencias para ver gráficos bien hechos. La prueba definitiva es simple: si se lo muestras a tu mamá y entiende el gráfico, está bien hecho. Incluso puedes construir un prompt en Claude con tus colores y estilo de labels para que tus gráficos tengan un sello de identidad.
¿Cómo me anticipo a las objeciones de un comité? Escribe las preguntas difíciles antes de presentar y respóndelas en tus slides. Objeciones típicas: cuánta caja se necesita, cuándo deja de perder plata, si le quita ventas a otras tiendas o por qué no remodelar en vez de abrir.
Los equipos de ventas trabajan con un manual de objeciones, es decir, qué responder ante cada reparo. Haz lo mismo con tu proyecto: lista las objeciones posibles y respóndelas antes de que te las pregunten.
Ahora te toca a ti. Mientras lees esto, ve escribiendo tu proyecto: qué problema resuelve, cuánto cuesta y qué le vas a pedir al comité. Recuerda que no todos los proyectos son para subir ventas, también pueden mejorar el margen o el flujo de caja, por eso entender el contexto de tu empresa eleva tus probabilidades de aprobación. ¿Qué proyecto vas a presentar primero? Cuéntalo en los comentarios.