Conseguir una conversación con inversionistas no depende de la suerte: requiere intencionalidad, mensajes personalizados y una ejecución clara. Aquí encontrarás cómo pasar de una simple lista de nombres a llamadas reales mediante introducciones cálidas, correos en frío y la técnica double opt-in para aumentar respuestas y transparencia.
¿Cómo convertir una lista de inversionistas en conversaciones reales?
Antes de escribir, define tu objetivo: abrir una primera conversación. Hay dos vías principales: introducción cálida (alguien te presenta) o correo en frío (contacto directo sin expectativa previa). Ambas funcionan si se hacen bien.
- Enfoque intencional: pide ayuda de forma directa y específica.
- Personalización: menciona el punto en común o motivo de interés.
- Claridad de acción: propone una llamada de 15 minutos con ventanas de tiempo concretas.
- Persistencia estratégica: acepta que no todos responden; unos pocos sí y pueden cambiar tu trayectoria.
¿Cómo pedir una introducción cálida que sí hagan?
Una petición vaga genera inacción. En cambio, una solicitud directa a una persona concreta dispara la acción, igual que en una emergencia cuando asignas la tarea por nombre. La clave está en pedir de forma personal, clara y con agenda.
¿Cómo pedir la intro en tu red?
- Mapea tu red: identifica quién podría conocer a cada inversionista.
- Escribe un mensaje personalizado: agradece una interacción previa y explica por qué pides su ayuda.
- Sé específico: “busco presentarme con A, B, C; ¿me ayudas con alguno?”.
- Propón logística: “¿te puedo robar 15 minutos esta semana para revisarlo?”.
- Agenda y revisa la lista juntos: acuerda a quién presentarte y cómo.
¿Qué decir en la reunión de 15 minutos?
- Objetivo claro: “busco una intro con X por Y motivo”.
- Material breve: uno o dos puntos de progreso y contexto.
- Siguiente paso definido: acordar el formato de presentación y tiempos.
¿Cómo escribir un correo en frío y aplicar double opt-in?
Si no hay quien te presente, el correo en frío es esencial. Da miedo, sí, pero no pasa nada si no responden. Lo importante es maximizar la tasa de respuesta.
¿Cómo estructurar el correo en frío?
- Asunto claro y directo.
- Presentación breve: quién eres y qué haces (p. ej., rol y foco de inversión).
- Relevancia: una línea que conecte tu propuesta con lo que la otra persona hace.
- Llamado a la acción: “¿tienes tiempo esta o la próxima semana para una llamada de 15 minutos?”.
- Opcional: datos de contacto prácticos (p. ej., Skype) si te los comparten.
Ejemplo de estructura que funcionó: presentación concisa, una línea de contexto (“vi que estás haciendo X, Y, Z y me encantaría platicar”), y disponibilidad de tiempo concreta. La respuesta llegó rápido con opciones de agenda, iniciando una relación valiosa en el ecosistema de inversión.
¿Qué es y cómo usar el double opt-in?
Cuando alguien te ofrece presentar, aplica double opt-in: confirma primero el interés de ambas partes antes de conectar. Evita exposiciones innecesarias y mejora la transparencia y la retroalimentación.
- Paso 1: quien presenta escribe al inversionista con un breve resumen de la empresa y su progreso, y pregunta si le interesa.
- Paso 2: si dice que sí, hace la intro formal. Si no, explica por qué no y comparte ese contexto con el fundador.
- Paso 3: incluye un poco de material adicional por si el contacto desea revisar más, sin abrumar.
Beneficios:
- Respuestas claras (sí o no) y razones.
- Ahorro de tiempo y mejor encaje.
- Mayor probabilidad de llegar con el contexto correcto.
¿Te sirvieron estas tácticas? Cuéntame qué frase o estructura te funcionó mejor y en qué parte del proceso necesitas apoyo.