Contenido del curso
Tips esenciales para el manejo de una figura pública
Conclusión / Cierre
Elevator pitch y contactos en relaciones públicas
Resumen
El éxito en relaciones públicas no depende solo de lo que sabes, sino de cómo te conectas con otros. Dominar el elevator pitch, escoger las palabras correctas y construir una red de contactos activa son tres habilidades que marcan la diferencia cuando quieres abrir puertas en cualquier industria.
Qué es un elevator pitch y por qué funciona
El elevator pitch es la capacidad de contar una historia y generar enganche en dos o tres minutos. La idea no es dar toda la información, sino despertar interés suficiente para que tu interlocutor quiera saber más.
La leyenda dice que el concepto nació en Apple, donde la gente corría al elevador a encontrarse con Steve Jobs para venderle una idea en dos minutos antes de que se cerraran las puertas. Algo similar se contaba de un presidente de Sony Music, con el que tenías 45 segundos para captar su atención.
¿Cuánto debe durar un elevator pitch? Entre 45 segundos y 3 minutos. Lo importante no es la duración exacta, sino que en ese tiempo logres generar interés genuino en quien te escucha.
Cómo se construye un pitch que sí funciona
Un buen ejemplo es el pitch que se usó en la alfombra roja de los Latin Grammy 2022 [03:00] caminando con Puerto Candelaria: "Hola, soy María Ramírez, vengo con Puerto Candelaria, originario de Colombia. Están nominados en la categoría de mejor álbum infantil. Es la segunda vez que están nominados. En el 2019 se ganaron el Grammy y este es el primer álbum en la historia que es grabado 100% con energía solar".
Menos de un minuto bastó para que medios como Billboard, NPR, Entertainment y Variety News voltearan a entrevistarlos. El truco está en darles a los periodistas el ángulo de la noticia ya servido.
Por qué importa escoger las palabras correctas
¿Alguna vez tradujiste literalmente un dicho de un idioma a otro y la cara de tu interlocutor te dijo todo? Hablar el idioma correcto no se trata solo de español, inglés o portugués. Se trata de hablar el idioma de la industria, de la diplomacia y de lo que estás vendiendo [05:30].
Escoge las palabras pensando en el otro, no en ti. Trabájate de antemano qué tipo de vocabulario vas a usar. Y date permiso de tomarte tiempo: responder en caliente rara vez es buena idea.
El caso del balón secuestrado
Una lección práctica de PR aplicada a la vida real: un grupo de chicos jugando fútbol en un conjunto residencial pateó muy duro y casi rompe la ventana de un vecino. El señor, furioso, secuestró el balón. El hijo llegó a la casa furibundo, listo para hacer huelga frente a la puerta del vecino.
La estrategia fue otra: respirar, tocar la puerta y abrir con disculpas. "Soy la mamá del chico que pateó el balón. Sé que como conjunto estamos trabajando en poner una cerca, te ofrezco mil disculpas, pero entiende que son chicos quemando energía en vacaciones, haciendo un plan deportivo mucho mejor que estar frente a una pantalla".
Resultado: el vecino reconoció que había reaccionado mal y devolvió el balón. La actitud de guerra habría escalado el conflicto. Las palabras correctas, con el tono correcto y la seguridad de quien sabe lo que dice, lo desarmaron por completo.
¿Cómo escoger las palabras correctas en una negociación? Define primero tu objetivo, identifica a tu audiencia y ponte en sus zapatos. Luego elige un tono que desarme, no que ataque. Eso multiplica las probabilidades de conseguir lo que buscas.
Cómo se trabaja una lista de contactos en relaciones públicas
El famoso "It's not what you know, but who you know" sigue vigente, pero con un matiz importante: una lista de contactos es solo una lista. Lo que haces con ella es lo que de verdad marca la diferencia [08:30].
Una PR que hoy maneja la carrera de Juanes y de artistas muy reconocidos en Estados Unidos empezó así: en su primer puesto en una multinacional discográfica, la persona que salía le dejó una lista impresa con nombres, apellidos y teléfonos. Sin presentaciones, sin contexto.
En lugar de esperar, hizo lo siguiente:
- Se sentó a llamar contacto por contacto durante una o dos semanas.
- Se presentó con su nombre, su nuevo cargo y los proyectos que estaba liderando.
- Preguntó qué estaban haciendo del otro lado y en qué podía colaborar.
- Aceptó que algunos no contestaran, otros la cortaran y otros no estuvieran disponibles.
Poco a poco conquistó esa lista. La diferencia entre una agenda muerta y una red activa está en la iniciativa de tomar el teléfono, presentarte y ponerte a disposición.
Habilidades clave que aparecen en esta clase
- Elevator pitch: contar una historia con enganche en 2 a 3 minutos.
- Storytelling con ángulo noticioso: darle al periodista la nota ya empacada.
- Inteligencia emocional: respirar antes de responder en caliente.
- Empatía estratégica: ponerte en los zapatos del otro para escoger tus palabras.
- Activación de contactos: convertir una lista pasiva en una red viva.
Si te toca presentar un proyecto en menos de tres minutos esta semana, ¿qué ángulo elegirías para captar la atención? Cuéntame en los comentarios cómo armarías tu pitch.