Conoce a tu profesor: entrevista a Luis Carlos Ávila, escribe historias memorables
Luis Carlos Ávila: la pasión de escribir historias
Con más de 15 años de experiencia, Luis Carlos ha trabajado escribiendo contenidos para diferentes medios colombianos. Su pasión por la creación de historias lo llevaron a especializarse en escritura de libretos y contenidos para televisión; sin embargo, también es creador de podcasts y lo pueden escuchar hablando de Platzi aquí.
El primer trabajo de Luis Carlos fue en el Canal RCN (Colombia) como practicante en la Vicepresidencia de Producto y Contenido. En este rol su trabajo consistía en revisar los cortes de edición y acompañar las producciones del canal desde el punto de vista del contenido. Allí trabajó 4 años escribiendo para distintos departamentos del canal. Actualmente, Luis Carlos trabaja como Creative Development Specialist en Canal Trece Colombia y como Screenwriter en Sony Picture Enterntainment.
Su trayectoria profesional lo ha llevado a ser profesor en universidades y espacios de educación online como Platzi. Conversamos con él sobre las habilidades que todo creador de contenido debería tener y sobre cómo los cambios en la audiencia han transformado los procesos creativos en el campo audiovisual.
Platzi: ¿Cuáles consideras son las tres habilidades que cualquier persona que quiera trabajar en audiovisual debería tener?
Luis Carlos: yo diría que, por encima de cualquier cosa, paciencia. Estos oficios audiovisuales parecen organismos vivos, que evolucionan, que requieren que uno se adapte a los cambios rápidamente. Más que escribir, esto se trata de reescribir.
Interés y disposición para el trabajo en equipo. Lo que uno hace solamente es una pequeña parte de toda una cadena de producción, y debe desarrollarse teniendo claro que necesitamos de los demás para que el producto salga. Esto requiere dejar atrás el ego, eso sí, siendo excelente en lo que se hace.
Y por último, agregaría la pasión. Es un privilegio poder levantarse a trabajar en lo que a uno no solo le gusta, sino que le encanta y emociona. En el audiovisual trabajamos con las entrañas y el corazón, porque este oficio es de emociones. Se trata de conectar con la gente, y para eso uno debe creer en lo que crea.
Platzi: ¿Es necesario ser creativo para trabajar en audiovisual?
L.C.: Yo creo que todas las personas somos creativas, lo que pasa es que muchos no hemos crecido en ambientes que nos favorezcan esa creatividad. La gente suele pensar que escribir libretos es para gente demente, que siempre llega con ideas locas; pero hay más de disciplina y persistencia que otra cosa. Creería yo que se necesita abrazar la creatividad para cualquier trabajo, entendida como correr el riesgo de solucionar problemas en cualquier escenario, y el campo audiovisual no es la excepción.
El streaming derribó el prime time e implementó my time, ahora no solo
competimos contra los otros canales, sino incluso con el tiempo libre
de las personas.
Platzi: ¿Cómo hallar un equilibrio entre tecnología y creatividad en una industria que es dominada por el streaming?
L.C.: la creatividad debe ir como base en todo proceso que realizamos. Yo celebro la manera en que estamos evolucionando como productores audiovisuales, porque las audiencias cada vez son más críticas, se comportan distinto y eso demanda que nos exijamos a conocer a nuestros públicos para brindarles los contenidos que quieren. El streaming derribó el prime time e implementó my time, así que ahora no solo competimos contra los otros canales, sino incluso con el tiempo libre de las personas. Luego, la producción audiovisual debe ir adaptándose a la gente para quien desarrolla contenidos.
Platzi: ¿Cómo ves los cambios en el consumo de productos audiovisuales en Latinoamérica? ¿qué cambios se vienen?
L.C.: Sería una obviedad repetir que la gente cada vez más consume de acuerdo a sus horarios, tiempos e intereses. Lo que yo aportaría sobre esto es que las audiencias, cada vez más activas, están exigiendo contenidos cada vez más diversos y personalizados. Antes podías escribir una telenovela tradicional, y confiabas en que a la gente le gustaría porque el amor está de fondo; ahora se están validando muchos tipos de relaciones, de amores e intereses, luego todos los nichos sociales buscarán espacios donde se sientan tanto bien representados, como cómodos en ser entretenidos. Ahora con la pandemia, creo que se viene una oleada de historias de confinamiento, y la producción cambió, porque nos estamos demostrando que podemos producir desde casa, y que lo importante es la idea y su potencia creativa.
Si el ego toma el control, el proyecto audiovisual se estanca y la calidad final sufre drásticamente. La creación de contenido no es un deporte individual, es una orquesta sinfónica. Tú puedes haber escrito la partitura más hermosa del mundo, pero si ignoras las sugerencias del director de fotografía, del sonidista o de los actores, la melodía final sonará desafinada. El ego te ciega ante soluciones prácticas; por ejemplo, si una escena es muy costosa de grabar, un escritor con ego peleará por mantenerla, mientras que un escritor colaborativo trabajará con el equipo de producción para reescribirla de forma más económica sin perder el impacto emocional. Para evitar esto, adopta una mentalidad de servicio a la historia. Cuando alguien critique tu trabajo o sugiera un cambio, no lo tomes como un ataque personal. Pregúntate cómo esa perspectiva externa puede enriquecer el producto final. Al final del día, la audiencia no aplaude a una sola persona, aplaude la magia que resulta de un equipo sincronizado.
¿Cómo ser creativo sin tener ideas locas?
La creatividad no es un rayo de inspiración mística que golpea a los genios; es, en realidad, un músculo de resolución de problemas. Puedes ser inmensamente creativo aplicando disciplina y estructura. Piensa en la creatividad como si fueras un ingeniero construyendo un puente con recursos limitados: el puente debe conectar el punto A con el punto B (tu inicio y tu final), pero solo tienes madera y cuerdas (tu presupuesto o limitaciones de producción). Ser creativo es encontrar la manera más sólida y sorprendente de armar ese puente. Para lograrlo sin depender de ideas excéntricas, utiliza técnicas de pensamiento lateral o restricciones voluntarias. Por ejemplo, oblígate a escribir una escena de tensión sin usar diálogos, o cuenta una historia completa en una sola habitación. Estas limitaciones fuerzan a tu cerebro a salir de los lugares comunes y encontrar soluciones innovadoras. La constancia y el hábito de sentarse a escribir todos los días generan muchas más ideas brillantes que esperar pasivamente a que llegue la musa.
¿Por qué es mejor reescribir que escribir?
El primer borrador de cualquier guion o historia es solo un esqueleto. Reescribir es el verdadero trabajo donde se pule el ritmo, se profundizan los personajes y se eliminan las escenas innecesarias. Imagina que eres un escultor: el primer texto es simplemente el bloque de arcilla cruda que acabas de poner sobre la mesa. La reescritura es usar el cincel para darle forma a los detalles finos. En la industria audiovisual, los proyectos son organismos vivos que cambian por presupuesto, locaciones o decisiones del director. Si te enamoras de tu primer borrador, sufrirás en cada etapa de producción. Al adoptar la mentalidad de que todo es un borrador hasta que se graba, desarrollas la paciencia necesaria para iterar. La próxima vez que termines un texto, déjalo reposar un día, vuelve a leerlo en voz alta y pregúntate: ¿Esta línea realmente avanza la historia o solo suena bonita? Cortar y ajustar es lo que convierte una idea promedio en una experiencia memorable para la audiencia.
Que buena información
porfavor estoy buscando el curso de storytelling de este profesor no lo encuentro :C