Cinco conductas humanas ante el conflicto

Resumen

¿Por qué algunas personas explotan ante un desacuerdo y otras prefieren ceder? Frente a un conflicto, todos recurrimos a patrones de conducta que definen el resultado. Conocer las cinco conductas más comunes ante el conflicto te permite identificar tu estilo, leer el del otro y elegir una respuesta más consciente.

Esa elección depende de dos variables: qué tan asertivo eres con tus propios intereses y qué tan cooperativo eres con los del otro. Sobre ese cruce se construyen las cinco actitudes típicas.

¿Cuáles son las cinco conductas típicas ante un conflicto?

Cada una refleja una mezcla distinta entre defender lo tuyo y atender al otro. Vamos una por una.

¿Qué es la evasión y por qué te deja atrapado?

La evasión aparece cuando no ves el conflicto, lo niegas o decides escapar de él [01:00]. Hay una frase que lo resume bien: nunca subestimes el poder de la negación. Aceptar el conflicto implicaría hacerse cargo, y muchas veces preferimos mirar hacia otro lado.

En este modo no eres ni asertivo ni cooperativo. El conflicto sigue ahí y, en términos de resultado, todos pierden.

¿Qué pasa si evito un conflicto? El problema no desaparece, simplemente queda latente. Al no ser asertivo ni cooperativo, ambas partes pierden porque la situación nunca se resuelve.

¿Cuándo aparece la competencia y la complacencia?

La competencia es el otro extremo: quieres imponer tu postura, tus intereses y tus necesidades por sobre el otro [02:10]. Te dan ganas de ganar, sin importar si el otro pierde. Eres muy asertivo, pero nada cooperativo. El resultado es ganar perder.

La complacencia es el espejo opuesto. Priorizas los intereses del otro por encima de los tuyos para no generar fricción. Dices que sí, evitas dar tu opinión y resignas lo que quieres. Eres muy cooperativo, pero poco asertivo. También es ganar perder, solo que la balanza se inclina hacia el otro lado.

¿Qué diferencia hay entre compromiso y colaboración?

El compromiso se mueve en el medio. Hay negociación: en qué cedo yo, en qué cedes tú. Buscamos un punto intermedio donde ambas partes resignan algo para lograr un acuerdo. Funciona, pero alguien siempre deja algo en el camino.

La colaboración va más profundo. En lugar de resignar, indagas todas las alternativas posibles para que ambas personas obtengan lo que desean sin tener que ceder. Es el punto donde la asertividad y la cooperación se encuentran al máximo.

¿Cómo elegir la mejor respuesta ante un conflicto?

No todas las conductas tienen el mismo costo emocional ni el mismo resultado. Mirarlas desde tres ángulos te ayuda a decidir.

¿Qué dice tu actitud hacia ti y hacia los demás?

Cada conducta cambia cómo te sientes contigo y cómo tratas al otro:

  • En la evasión, la actitud hacia ti y hacia los demás es negativa, porque nadie se hace cargo.
  • En la competencia, tu actitud hacia ti es positiva, pero hacia el otro es negativa: yo estoy bien, sé que tú vas a estar mal.
  • En la complacencia, te quedas mal porque no obtuviste lo que querías, pero el otro está bien.
  • En el compromiso, ambas actitudes quedan en un punto medio.
  • En la colaboración, buscas que tú estés bien y el otro también.

¿Qué es el bien sistémico más allá del ganar ganar?

La colaboración suele asociarse al ganar ganar, pero conviene ampliarlo. No se trata solo de que tú ganes y yo gane, sino de un bien sistémico que toma en cuenta al sistema involucrado en el conflicto [05:30]. Esa mirada incluye al equipo, a la familia o a la organización donde ocurre la tensión.

¿Qué es el bien sistémico en la resolución de conflictos? Es un resultado que beneficia no solo a las dos partes, sino al sistema completo donde ocurre el conflicto: equipo, familia o comunidad.

¿Por qué la inteligencia emocional resuelve conflictos?

Las personas con inteligencia emocional, capacidad de escucha y comunicación prudente, diplomática y con tacto son las que pueden destrabar situaciones tensas. La comunicación es una de las principales causas de conflicto, así que el estilo comunicativo que cultivas se vuelve clave para resolverlos y, sobre todo, para prevenirlos.

¿La inteligencia emocional sirve para prevenir conflictos? Sí. Una buena escucha y una comunicación con tacto evitan malentendidos y reducen las situaciones que escalan a conflicto.

Identifica cuál de las cinco conductas usas con más frecuencia y cuéntame en los comentarios qué situación te gustaría resolver con una mirada más colaborativa.