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Tipos de almacenamiento en AWS: EBS, EFS y S3

Resumen

Elegir la solución de almacenamiento correcta en AWS marca la diferencia entre una carga de trabajo eficiente y una que se vuelve costosa o lenta. Aquí te muestro el panorama general de las opciones de almacenamiento en AWS, cuándo usar cada una y cómo decidir si vienes de un entorno on premise.

¿Qué tipos de almacenamiento ofrece AWS?

AWS organiza sus servicios de almacenamiento según el tipo de dato y la carga de trabajo. No todo encaja en la misma caja, y por eso existen categorías específicas para cada necesidad.

Entre las soluciones principales encontrarás:

  • Protección de datos, como backups y estrategias de disaster recovery.
  • Trabajo con datos en tiempo real, útil en streaming, machine learning y analíticas.
  • Migración de datos, ideal cuando tienes ambientes híbridos entre nube y servidores locales.
  • Almacenamiento puro, dividido en bloques, archivos y objetos.

La propia AWS publica guías oficiales para ayudarte a decidir, y vale la pena revisarlas antes de comprometerte con un servicio.

¿Cuáles son los tres tipos de almacenamiento en AWS?

El almacenamiento en AWS se divide en tres familias, y cada una responde a un caso de uso muy distinto.

Almacenamiento en bloques con Amazon EBS

Amazon EBS te entrega volúmenes que se conectan directamente a tus instancias EC2. Funciona como un disco duro tradicional adjunto a un servidor, y es la opción natural cuando vienes de aplicaciones que usaban SAN con protocolos FC o iSCSI en tu infraestructura local.

¿Qué es Amazon EBS? Es el servicio de almacenamiento en bloques de AWS que se conecta directamente a instancias EC2, ideal para reemplazar volúmenes SAN tradicionales.

Almacenamiento de archivos con Amazon FSx y EFS

Cuando trabajas con sistemas de archivos compartidos, AWS ofrece dos caminos. Amazon EFS se recomienda si usabas NFS, el protocolo más común en servidores Linux. Amazon FSx, en cambio, encaja mejor cuando vienes de Samba o servidores de archivos basados en Windows.

Almacenamiento de objetos con Amazon S3

Si guardas objetos y estás acostumbrado a interactuar con una API RESTful, Amazon S3 es la respuesta. Es la solución más versátil y se usa para todo, desde sitios web estáticos hasta lagos de datos.

¿Cómo elegir la solución adecuada según tu caso de uso?

La decisión depende de tres factores: el tipo de aplicación, el protocolo que ya usas y las necesidades de rendimiento. AWS ofrece una matriz de decisión que simplifica el camino.

Los criterios clave son:

  1. Si tu aplicación usa SAN con FC o iSCSI, ve por Amazon EBS.
  2. Si tu sistema NAS usa NFS, elige Amazon EFS.
  3. Si tu sistema NAS usa Samba en entornos Windows, opta por Amazon FSx.
  4. Si manejas objetos vía API REST, usa Amazon S3.

¿Cuándo uso Amazon FSx en vez de EFS? Usa FSx si vienes de servidores de archivos Windows con Samba. Usa EFS si tu entorno es Linux con NFS.

Más allá del protocolo, también debes considerar la configuración de caché, las opciones de migración disponibles, las estrategias de backup y disaster recovery, y por supuesto, el costo. Aquí entra el Cost Explorer, una herramienta que te ayuda a comparar precios entre servicios según el patrón de uso de tu organización.

¿Quién es responsable de la seguridad de los datos en AWS?

AWS opera bajo un modelo de responsabilidad compartida. Esto significa que la nube cuida la infraestructura física y la disponibilidad del servicio, pero tú, como cliente, eres responsable de proteger tus datos.

Esta distinción es importante: el cifrado, los permisos de acceso, las políticas de retención y las copias de seguridad recaen sobre ti. AWS te da las herramientas, pero la configuración y la estrategia de seguridad son tu trabajo.

¿Qué es el modelo de responsabilidad compartida? Es el acuerdo donde AWS gestiona la seguridad de la infraestructura y tú gestionas la seguridad de tus datos, accesos y configuraciones.

¿Qué soluciones existen para ambientes híbridos y migración?

Muchas organizaciones no están 100% en la nube. Tienen parte de su carga on premise y otra parte en AWS. Para esos casos, AWS incluye en su guía oficial recomendaciones específicas sobre migración, sincronización y conectividad híbrida.

Puedes mover datos en bloque, archivos u objetos según el origen, y combinarlo con estrategias de caché para mantener un rendimiento aceptable mientras la transición ocurre. La elección del servicio depende del tipo de cliente que se conecta, los protocolos que necesitas mantener y las metas de performance.

Más adelante verás en detalle cómo configurar EBS, EFS y cómo usar S3 en escenarios reales. Si ya has administrado almacenamiento on premise, cuéntame en los comentarios qué soluciones usabas y cómo te imaginas migrarlas a AWS.