Comunicar con claridad lo que estás construyendo y persuadir de que es una buena idea son las dos misiones fundamentales de cualquier emprendedor que busca capital, talento o clientes. La premisa es simple pero poderosa: nadie invierte en algo que no entiende [0:28]. A partir de ahí, todo se trata de responder preguntas concretas y practicar hasta que la presentación fluya con naturalidad.
¿Qué preguntas debe responder tu presentación?
Antes de pensar en diseño o en técnicas de oratoria, lo más importante es cubrir un conjunto de preguntas clave que cualquier inversionista necesita resolver antes de tomar una decisión [0:42]:
- ¿Quién eres? y por qué estás en una posición ideal para resolver el problema que tienes enfrente.
- ¿Qué estás haciendo? una explicación clara de tu producto o servicio.
- ¿Por qué es una buena idea? la razón de fondo que justifica la existencia de tu empresa.
- ¿Cómo te comparas con otras personas y empresas que hacen algo relativamente similar?
- ¿En qué etapa estás, cuál es la siguiente y cómo vas a llegar ahí?
- ¿Por qué importa que esta empresa sea exitosa?
Estas preguntas parecen sencillas, pero contestarlas de forma convincente requiere un trabajo profundo de síntesis y conocimiento de tu propio negocio.
¿Cuál es la diferencia entre un deck y un pitch?
Existen dos herramientas principales para transmitir tu propuesta [1:27]. El deck es una presentación visual, generalmente compuesta por varias slides, que resuelve las dudas mencionadas. Puede funcionar como apoyo cuando presentas en un escenario o reunión, o como un documento independiente que envías para que alguien lo revise por su cuenta.
El pitch, en cambio, es el momento en vivo donde comunicas lo que estás haciendo y ejerces tu capacidad de persuasión [1:48]. No se trata de un concurso de oratoria; se trata de lograr que quien te escucha entienda y se entusiasme con tu proyecto.
¿Cómo mejorar tu pitch con práctica constante?
La primera vez que presentas una empresa difícilmente será perfecta. Esto es un proceso donde la práctica hace al maestro [2:05]. Algunas estrategias concretas para mejorar:
- Coleccionar presentaciones de otras empresas y recordar los elementos de los pitches que más te han gustado [2:18].
- Preparar diferentes versiones: a veces empezar por el problema, otras por la solución, enfocarte más en el mercado, mostrar el producto o la competencia y después ir iterando [2:30].
- Pedir retroalimentación: presenta frente a amigos u otros emprendedores de tu región que puedan señalarte qué no se entiende o dónde podrías profundizar [2:50].
- Quitarte la pena y practicar una y otra vez [3:04].
¿Para qué más sirve dominar tu presentación?
Dominar la forma en que comunicas tu proyecto no solo es útil para levantar capital. Esa misma habilidad te ayuda a reclutar talento y sumar personas a tu equipo, a conseguir clientes, a generar menciones en prensa, a motivar internamente a tu equipo mostrándoles que lo que construyen es realmente emocionante, e incluso a ganar concursos [3:10].
Si quieres ver esto en acción, en la sección de recursos se encuentran tres pitches de empresas del portafolio: Talently, Yofio y Puramente [3:37]. Escucharlos es una excelente forma de identificar patrones, estilos y técnicas que puedes adaptar a tu propia presentación. ¿Ya tienes lista tu primera versión? Comparte tu experiencia y cuéntanos qué enfoque te ha funcionado mejor.