- Specific (específico): ¿Qué quieres conseguir en tu área focal?
Un objetivo realmente específico incluye qué quieres lograr, cómo quieres realizarlo y quiénes serán los responsables. Además, define hacia quiénes se dirige tu objetivo, ya que puede ser hacia un público conocido, nuevos mercados o, incluso, hacia tus colaboradores.
Un ejemplo más específico sería: «Aumentaremos las ventas de los productos estrella
(2 o 3 de los productos más vendidos) en un 40 % durante el año entrante, para poder lanzar nuevos productos».
- Measurable (medible): ¿qué KPI o indicadores se pueden utilizar para medir su eficiencia?
Lleva la documentación suficiente para que puedas analizar estos avances de manera regular y así modificar tus estrategias si notas que algo está fallando.
En este caso deberías tener un objetivo más concreto y medible como: «Incrementar a 500 el número de suscriptores en marzo, mediante una campaña en Instagram; con el fin de fortalecer la estrategia de mailing».
- Attainable (alcanzable): ¿es razonable respecto de la situación interna y externa de la empresa?¿es razonable respecto de la situación interna y externa de la empresa?
-- Piensa la manera en que tu empresa interactúa con el entorno. Define tus pasos a seguir a partir de los recursos que ya tienes: la cantidad de empleados, el nivel de especialización de tus equipos, la tecnología de la que dispones, entre otros aspectos internos.
-- Después estudia cómo se comporta el mercado en relación con tu sector y los competidores más próximos. También examina las tendencias macroeconómicas que influyen en el consumo.
«Impulsar 5 acciones de responsabilidad social cada mes, que involucren a los colaboradores a través del Comité de Sustentabilidad de la organización, durante los próximos 6 meses para sumar el número de requisitos que debe cumplir la organización para obtener la certificación de empresa responsable».
- Relevant (relevante): ¿por qué le interesa a tu empresa o a tus clientes?
Reconoce qué es un objetivo relevante al pensar de forma creativa en aquellos aspectos que consideras como oportunidades, ya sea el lanzamiento de un producto, el crecimiento de una de tus líneas productivas o cambios organizacionales.
Después, desarrolla los estudios pertinentes que te permitan saber si realmente esas cuestiones son relevantes o tienes que repensarlas.
El objetivo SMART quedaría algo así: «Lograr que todos los colaboradores del área operativa terminen sus labores a las 5:00 p. m., optimizando tiempos de trabajo para ganar un 10 % en productividad. Para ello daremos una capacitación sobre optimización del tiempo, en el primer trimestre del año, con la finalidad de incrementar su calidad de vida y aumentar su compromiso con la organización».
- Timely (a tiempo): ¿cuándo se tiene que conseguir esta meta?
Pensar en el tiempo es un sinónimo de focalizar. Cuando estableces objetivos sin un plazo, son únicamente sueños.
Define objetivos temporales de forma general, parcial y diaria: si quieres aumentar la cantidad de empleados de 50 a 80 en 1 año, en 6 meses deberás contar con el 50 % de nuevos empleados capacitados, y cada día deberás realizar 2 entrevistas para cumplir la meta total.