Johanna Vargas
¿Cómo defino el ADN de mi marca?
Para definirlo, debes mirar hacia adentro y responder tres preguntas fundamentales: qué haces, cómo lo haces y por qué lo haces. Imagina que tu marca es una persona; el ADN representa sus valores innegociables, su propósito y su personalidad central. La mejor forma de extraer esto es mediante ejercicios de introspección con los fundadores o el equipo clave, buscando aquellas características únicas que no pueden ser copiadas por la competencia. Una vez que tienes estos pilares claros, cualquier decisión futura, desde el diseño visual hasta el tono de comunicación, se vuelve mucho más fácil y coherente.