¿Por qué pierdes el control?
Clase 3 de 18 • Curso de Inteligencia Emocional
Contenido del curso
Clase 3 de 18 • Curso de Inteligencia Emocional
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Hansel M. Rojas
Silvia Verónica Noriega Chávez
Gustavo Brito Torres
Hansel M. Rojas
Diego Sanabria
Rubens A. Rangel Gomez
Agustin Demarchi
NOEL ARDILES BLANCO ORELLANA
Yanci Carolina Muñoz
LUIS FERNANDO RODRIGUEZ LEON
María Anid Guzmán Orozco
Celina Dolores Ventura Elias
Victor Melgar Vega
Alba Liliana Rojas Sánchez
LUZ ARLIN CUESTA RAMIREZ
Elias Granero
Ana Cecilia Villanueva de Hernández
Ana Cecilia Villanueva de Hernández
Marleni Mancia pacheco
Dulce Mar Romo Rojas
Ana Victoria Melara Hernandez
María del Tránsito Sánchez Linares
Dora Marina Aguilar.
Marjorie Mariana Juarez Ramirez
Chicos los cuestionarios de los videos son extremadamente molestos. Por favor hagan esto opcional
no estoy de acuerdo
Estoy de acuerdo
Los cuestionarios de los videos me secuestran la amígdala 😩. Pero no puedo darle un cabezazo al reproductor de video 🤪
Te recomiendo un curso de Inteligencia Emocional jejeje
A veces confundimos locus de control con la idea de que “todo depende de mí”. Y no es así. Tener un locus de control interno saludable significa reconocer lo que sí puedes influir: tus decisiones, tu actitud, tu esfuerzo, cómo respondes. Pero no significa cargar con todo lo que pasa alrededor.
Hay situaciones donde, aunque intentes hacerlo bien, intervienen factores externos: decisiones de otras personas, circunstancias inesperadas, límites reales, errores ajenos, contextos injustos o simplemente variables que no controlas. Que algo se pierda, falle o no salga como querías no siempre es tu culpa.
Mejorar el autocontrol es valioso; aprender a actuar con responsabilidad también. Pero otra cosa muy distinta es creer que siempre te corresponde salvar todo, dirigir todo o resolver todo. Esa idea solo genera frustración y culpa innecesaria.
Ser responsable no es dominar cada contexto. Ser responsable también es aceptar que hay momentos donde hiciste lo posible y aun así no dependía completamente de ti. Ahí no toca castigarte, toca aprender, soltar y seguir avanzando.
RT:
..."Hay situaciones donde, aunque intentes hacerlo bien, intervienen factores externos: decisiones de otras personas, circunstancias inesperadas, límites reales, errores ajenos, contextos injustos o simplemente variables que no controlas. Que algo se pierda, falle o no salga como querías no siempre es tu culpa."...
Es difícil responsabilizarse. es más fácil culpar a otros
¿Es posible entrenar la amígdala para calmarse?
Sí, es completamente posible a través de un proceso biológico llamado neuroplasticidad. Piensa en tu amígdala como un perro guardián sobreprotector. Si ladra a cada persona que pasa y tú te asustas con él, el perro asume que hizo un buen trabajo y ladrará más fuerte la próxima vez.
Para entrenarla, necesitas exponerla a pequeños estresores y demostrarle conscientemente que no hay peligro. Prácticas como la respiración profunda, la exposición gradual a la incomodidad o simplemente etiquetar tus emociones en voz alta ("estoy sintiendo frustración en este momento") actúan como un entrenamiento de obediencia para ese perro guardián. Al nombrar la emoción, transfieres la energía eléctrica de la amígdala hacia las áreas del lenguaje en tu cerebro lógico. Con el tiempo y la repetición, el umbral de alarma de tu amígdala se eleva, dándote más control.
Justo me he detenido antes de enviar un correo/mensaje laboral, reviso todo y vuelvo en un par de minutos, me doy cuenta que puedo bajarle el tono, cambiar el enfoque, reducir el mensaje.
Inicialmente me desahogo, luego me tranquilizo y comparto la idea, pero mucho más centrado. No es tarea fácil, pero debe trabajarse poco a poco.
Me parece muy interesante comprender mis emociones y no sentirme culpable por ello. Saber que hay opciones para mejorar y actuar de una manera más calmada.
ya me paso de enviar correos fuera de las horas habiles
aqui se aprende
La imagen que perdemos por un error que tapa todo lo bueno que hemos hecho, puede arruinarlo todo. Real
Me siento asi generalmente, en mi trabajo gracias por ayudarme a identificarlo y las herramientas ara corregirlo
como se puede trabajar en el locus de control para evitar el absolutismo
Elías, el locus de control interno es reconocer que, aunque la amígdala dispara la reacción, tú eres el dueño del tiempo de respuesta. El absolutismo prospera cuando crees que el mundo "te hace" cosas; al asumir que eres responsable de tu interpretación, obligas a tu corteza prefrontal a buscar matices en lugar de etiquetas.
Si dejas de culpar a la situación por tu reacción, ¿qué espacio queda para empezar a cuestionar si ese "siempre" o "nunca" es realmente cierto?
Evaluar el ritmo d hablar y las señales físicas
Identificar el uso del lenguale
Debemos de controlar mejor nuestras emociones.
Debemos tener mas control emocional y racional. cuando mas intenso es el sentimiento, mas dominante se vuelve la mente emocional y mas ineficaz la racional. en una persona mentalmente sana,ambos sistemas interactuan constantemente.
« Pasé de « estoy ansiosa » a estoy frustrada e infeliz tanto que hacer las cosas que debo hacer me provoca tanta incomodidad y aversión que ya no quiero hacer nada, comienzo a procrastinar y me meto en más problemas . Dame 5 palabras emocionales más precisas que describan este estado »
Es completamente comprensible que te sientas así. Lo que describes es un proceso psicológico muy real: pasaste de la hiperactivación de la ansiedad (que te mantiene alerta) al colapso por agotamiento. Cuando el cerebro se cansa de sentir miedo, se defiende apagándose, lo que genera esa aversión y ese rechazo absoluto a las tareas. Para ponerle nombre exacto a lo que te está pasando y ayudarte a entenderlo mejor, aquí tienes 5 palabras emocionales precisas que describen tu estado:
1. Abrumada (Overwhelmed)
No es solo tener mucho que hacer; es la sensación de que el volumen de tus responsabilidades supera por completo tu capacidad emocional para lidiar con ellas. Tu mente percibe las tareas como una montaña imposible de escalar, por lo que decide que ni siquiera vale la pena intentar dar el primer paso.
2. Paralizada (Paralyzed)
Describe esa alarmante desconexión entre tu cabeza (que sabe perfectamente lo que debes hacer) y tu cuerpo ( que se niega a moverse). En psicología se le conoce también como «parálisis por análisis» o disfunción ejecutiva por estrés: la incomodidad es tan alta que tu sistema nervioso se congela para protegerse del malestar.
3. Apática (Apathetic)
Es el paso posterior a la frustración. Cuando la mente se cansa de sufrir por lo que no hace, activa la apatía como un anestésico. Es ese «ya no me importa nada» o la aversión extrema que sientes. No es pereza; es una falta total de energía y motivación provocada por el desgaste emocional.
4. Atrapada (Trapped)
Esta palabra define perfectamente el bucle en el que te encuentras. Te sientes prisionera de un círculo vicioso muy específico: Ansiedad \rightarrow Aversión \rightarrow Procrastinación \rightarrow Culpa y problemas \rightarrow Más ansiedad. Sientes que no hay salida porque el propio mecanismo que usas para huir (la procrastinación) es el que alimenta el fuego.
5. Abatida (Dejected / Worn down)
A diferencia de la tristeza común, el abatimiento implica estar sin fuerzas, desmoralizada y con los brazos caídos. Es el resultado directo de ver cómo se acumulan los problemas debido a la procrastinación, lo que mina tu autoconfianza y te hace sentir infeliz con tu situación actual.
Nota amigable: Validar lo que sientes es el primer paso. No te estás volviendo floja; estás lidiando con un bloqueo emocional y tu cerebro está saturado. Cuando estés lista, la única forma de romper la parálisis es hacer algo ridículamente pequeño (como abrir el documento o limpiar un solo plato), sin pensar en el resto de la montaña.
Es importante conocer y comprender que emociones nos pueden llegar a dominar en determinados momentos y hacer lo necesario para mejorar y en la proxima vez actuar de manera mas acertada
Excelente práctica
Es muy difícil aceptar
¿Cómo detengo un secuestro amigdalino laboral?
Para detener este hackeo emocional en la oficina, necesitas crear un cortafuegos mental. Imagina que tu cerebro es un sistema informático; cuando detecta un virus (un correo pasivo-agresivo), intenta apagar todo el sistema. La clave está en insertar una pausa táctica antes de que el sistema colapse.
Una técnica muy efectiva es alejarte físicamente de la pantalla por 90 segundos. Ese es el tiempo exacto que tardan las hormonas del estrés, como el cortisol y la adrenalina, en ser procesadas y eliminadas de tu torrente sanguíneo si no las sigues alimentando con pensamientos negativos. Al cambiar tu entorno físico, obligas a tu cerebro a procesar nueva información visual y espacial, lo que actúa como un reinicio manual para tu corteza prefrontal. Así, pasas de un estado de supervivencia animal a un estado de resolución de problemas ejecutivos.