Los avances tecnológicos en el mundo financiero han permitido, entre muchas otras cosas, acceder a oportunidades de inversión e ideas de negocio innovadoras y disruptivas, que en otro momento de la historia no hubieran sido imaginables. Casi al mismo ritmo, lo han hecho los fraudes y las estafas, ampliando no sólo su alcance, sino también aumentando su nivel de sofisticación e irrastreabilidad.
¿Qué es el esquema Ponzi?
El esquema Ponzi es un modelo de inversión fraudulento, en donde la captación de recursos de nuevos inversionistas cubre los acuerdos de rentabilidad pactados con los inversionistas más antiguos, retornos generalmente desmesurados con un mínimo (o ningún) riesgo implícito prometido. De esta manera, el administrador del esquema asegura con los nuevos fondos las rentabilidades de los fondos previos, y va quedando con excedentes para sí mismo. Para mantenerse en el tiempo, este tipo de fraudes requieren flujo constante de dinero nuevo, o de otra manera colapsa.
Origen del esquema Ponzi
A principios de la década de 1920, Carlo Pietro Giovanni Guglielmo Tebaldo Ponzi o mejor conocido como Charles Ponzi se hizo famoso por popularizar un esquema fraudulento de negocio (que a hoy lleva su nombre) en Estados Unidos y que garantizaba a los inversionistas 50% de retorno de sus inversiones en cupones postales en sólo 45 días.
Los inversionistas iniciales obtuvieron la rentabilidad prometida, por lo que el rumor se expandió rápidamente y cada vez más personas quisieron una parte de la aparente interminable gallina de los huevos de oro. Ponzi logró captar sumas exorbitantes de dinero para la época.
Cómo funciona el esquema Ponzi
Como se mencionó previamente, el sistema funciona cubriendo los rendimientos de los participantes más antiguos con los recursos captados de los participantes más nuevos, y así generando la confianza para reinvertir o atraer más público para mantener los pagos. El esquema se rompe eventualmente y se vuelve insostenible, y en el mejor de los escenarios el administrador o promotor es atrapado; en el peor, escapa con todo el dinero recibido.
Bonus:
Los esquemas piramidales son otro tipo de fraude financiero que comparte características con el Esquema Ponzi, sin embargo, se basan en Network Marketing e incluye el reclutamiento de otros inversionistas que a su vez seguirán reclutando y obtendrán un incentivo, generando beneficios para los peldaños más altos. Generalmente, no se vende un producto o servicio real, sino que hace referencia a un negocio de difícil valoración (¡sospechen!).
En la historia reciente han surgido personajes que emulan a Ponzi, entre los que se destacan Bernard Madoff en Estados Unidos, y Rafael Antonio Olvera con Ficrea en México.
¿Cuál es la relación del esquema Ponzi con El Estafador de Tinder?
The Tinder Swindler o “El Estafador de Tinder” es uno de los más recientes y populares lanzamientos de Netflix. En este documental se evidencia el alcance que pueden llegar a tener las redes sociales, y más específicamente las aplicaciones de citas, en este caso Tinder; y el escalamiento y reinvención, si se quiere, de uno de los modelos de fraude financiero más conocido, el Esquema Ponzi.
El personaje Shimon Yehuda Hayut, un israelí, decide cambiar su nombre a Simon Leviev, utiliza las redes sociales para mostrar un costoso estilo de vida, lleno de lujos y excentricidades con el único fin de atraer a inocentes mujeres, quienes deslumbradas por el aparente estatus socio-económico de Simon, entregan su confianza, corazón y dinero.
Para muchas personas es inconcebible que en pleno siglo XXI se sigan presentando esquemas fraudulentos o de estafa. Los scammers en el peor de los casos triunfan, obteniendo dinero y recursos de crédulos, quienes, desafortunadamente, en muchos casos no cuentan con la suficiente educación financiera para identificar o sospechar de modelos de negocio que ofrecen exorbitantes retornos sin aparente riesgo alguno.
“There Ain’t No Such Thing as a Free Lunch”
El popular proverbio sugiere que todo aquello que parezca gratis (o regalado) tiene un costo oculto, generando una obligación o impacto externo. El adagio describe además de manera figurativa el concepto de costo de oportunidad, pues para cada decisión tomada existe una alternativa (la no escogida) que pudo haber producido un resultado o beneficio diferente al obtenido; por lo tanto, toda decisión tiene costos directos, indirectos o externalidades (generalmente asociadas con efectos ambientales y/o sociales).
Es así como se concluye que nada es gratis, ya bien sea porque le cuesta a alguien o porque genera un efecto sobre la sociedad o el ambiente.
El documental refleja justamente este concepto: la credulidad de las mujeres engañadas al pensar que los regalos caros, las invitaciones a exclusivos restaurantes y los viajes suntuosos, resguardados en una capa de confianza, no tendrían un costo implícito o una retribución futura.
De esta manera, Simon logra sustentar su “modelo de negocio”, captando los recursos de nuevas mujeres (nuevas inversionistas) bajo un aparente manto de seguridad y solidez financiera, para ir cubriendo los préstamos previos (primeras inversionistas), y mantener la artificiosa vida sustentada en recursos de terceros, el legendario Esquema Ponzi.
¿Cómo identificarlo y cómo evitar caer?
- Sospecha de cualquier oportunidad de inversión con exagerados retornos prometidos y poco o ningún riesgo asociado.
- Sé un inversionista responsable. Infórmate y toma el tiempo de entender el modelo de negocio.
- Verifica siempre en fuentes legítimas o referencias no sesgadas.
- Informa a otros de actividades sospechosas, así evitas que más personas caigan en la trampa.
- En el caso de los esquemas piramidales, desconfía si el negocio se basa en conseguir más personas que inviertan, y te ofrezcan comisiones por aumentar la base.
Cómo educarte financieramente
Las decisiones de inversión deben estar sustentadas en una correcta educación financiera, conoce más en el Curso de Introducción a Educación Financiera y el Curso de Finanzas Personales.
Entender el espíritu del negocio y dimensionar los riesgos asociados son la clave para lograr un correcto uso de los recursos que tanto esfuerzo pueden llegar a suponer. Es tu responsabilidad informarte y estar en constante formación para hacer uso adecuado de tu dinero… y recuerda: “there ain’t no such thing as a free lunch”.
Curso de Introducción a Educación Financiera
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