Comprender la terminología que usa Salesforce es el primer paso para trabajar con confianza dentro de la plataforma. Aunque muchos CRMs manejan conceptos similares, cada uno utiliza nombres distintos para referirse a lo mismo, y conocer las equivalencias te ahorrará confusión desde el inicio.
¿Qué son los objetos, campos y registros en Salesforce?
Una forma sencilla de entender estos tres conceptos es compararlos con una hoja de cálculo [0:18]:
- Objeto: equivale a cada pestaña de la hoja de cálculo. Representa una categoría de información, como "Clientes" o "Productos".
- Campo: corresponde a las columnas: nombre, apellido, teléfono, dirección, entre otros datos que describen al registro.
- Registro: es cada fila de la hoja de cálculo. Contiene la información concreta de un cliente o elemento específico.
Con esta analogía, un objeto agrupa un tipo de dato, los campos definen qué información se almacena y los registros son cada entrada individual. Es una estructura que se repite en prácticamente cualquier CRM, así que dominarla te da ventaja más allá de Salesforce.
¿Cuáles son los principales objetos que maneja Salesforce?
Salesforce organiza su flujo comercial alrededor de cuatro objetos fundamentales [1:06]:
- Candidato: también conocido como lead, prospecto o cliente potencial. Es la primera etapa del embudo, donde se captura la información de alguien que podría convertirse en cliente.
- Contacto: representa a una persona real con la que ya se estableció una relación comercial.
- Cuenta: agrupa la información de la empresa u organización a la que pertenece el contacto.
- Oportunidad: refleja un posible negocio o venta en curso asociado a esa cuenta y ese contacto.
La relación entre estos objetos es clave: cuando un candidato se convierte, Salesforce crea automáticamente un contacto, una cuenta y una oportunidad [1:20]. Este flujo permite hacer seguimiento ordenado desde el primer acercamiento hasta el cierre de la venta.
¿Es obligatorio usar el objeto candidato?
No lo es. De hecho, no todas las empresas utilizan candidatos y eso no está mal [1:35]. Sin embargo, entender por qué existe este objeto ayuda a comprender cómo priorizar el esfuerzo del equipo de ventas. Al separar a los prospectos de los contactos confirmados, se evita mezclar personas que apenas muestran interés con aquellas que ya están en proceso de compra.
Por ejemplo, en Platzi se usa la palabra prospecto en lugar de candidato [1:58]. Cada organización adapta la terminología a su cultura interna, pero el concepto detrás sigue siendo el mismo.
¿Por qué importa conocer estas diferencias desde el inicio?
Tener claro qué es cada objeto y cómo se relacionan entre sí te permite:
- Configurar correctamente tu CRM desde el primer día.
- Comunicarte con precisión con otros miembros de tu equipo.
- Interpretar reportes y dashboards sin confusión.
Ahora que manejas la base terminológica, el siguiente paso es crear tu primera cuenta demo en Salesforce y empezar a poner en práctica estos conceptos. ¿En tu empresa usan nombres distintos para estos objetos? Compártelo en los comentarios.